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El nuevo Presupuesto del Gobierno socialista, que se asienta sobre un crecimiento económico del 3,3% y la creación de casi medio millón de puestos de trabajo, contempla un incremento del 9,2% de los ingresos (128.000 millones de euros) y del 7,6% de los gastos (133.947 millones), lo que permitirá reducir el déficit del Estado hasta el 0,4% del PIB.
Entre las prioridades de gasto para el próximo año, destacan la inversión en I+D, infraestructuras, educación, sanidad, seguridad ciudadana o ayuda oficial al desarrollo, que serán compatibles, según asegura el Gobierno, con el mantenimiento de la estabilidad presupuestaria y la reducción de la deuda pública.
Para explicar estas partidas, decenas de altos cargos de la Administración comparecerán entre los días 10 y 11 de octubre en la Comisión de Presupuestos de la Cámara Baja.
Paralelamente, se abrirá un plazo hasta la segunda quincena de octubre para que las formaciones que lo deseen presenten enmiendas de totalidad a los Presupuestos, algo que el PP ya ha anunciado, y que serán debatidas en el Pleno del Congreso previsiblemente entre los días 25 y 27 de octubre.
Superado ese trámite, la Mesa del Congreso abrirá un nuevo plazo para que los grupos parlamentarios presenten sus enmiendas parciales a las diversas partidas presupuestarias, desglosadas por Ministerios y departamentos, que serán debatidas en la Comisión de Presupuestos entre el 8 y el 10 de noviembre.
El dictamen que salga de dicha Comisión volverá a debatirse en el Pleno, capítulo por capítulo, entre los días 15 y el 17 de noviembre, y los grupos parlamentarios tendrán la oportunidad de defender las enmiendas que no hayan sido incorporadas en la citada comisión.
Posible veto del Senado
El proyecto de ley será a continuación remitido al Senado, donde tendrá que enfrentarse en primer lugar a los vetos que puedan presentar las formaciones. La Cámara Alta -donde el PP tiene mayoría- ya rechazó el pasado año los Presupuestos de 2005 al 'triunfar' el veto presentado por el BNG, por lo que tuvieron que regresar al Congreso para levantar dicho veto del Senado, el primero en la historia de la democracia española.
Si el veto no prospera este año en el Senado, el proyecto seguirá en la Cámara Alta un proceso similar al del Congreso, con debates de enmiendas al articulado en la Comisión de Presupuestos y en Pleno. Sus aportaciones habrían de ser ratificadas después por la Cámara Baja en torno al 22 de diciembre.
De hecho, el Gobierno está intentando ampliar este año sus apoyos parlamentarios a los Presupuestos, más allá de sus socios preferenciales de ERC, IU-ICV y CC, para evitar que se vuelva a repetir el veto del pasado año que, aunque no plantea problemas de tipo económico al poder ser levantado en el Congreso, supondría un importante revés político.
Valoraciones
Tal y como era de esperar, alas cuentas públicas han contado con el respaldo del PSOE quien calificaba los PGE del 2006 de "magníficos" por su rigor y su carácter social, mientras el PP, que votará en contra de ellos en el Parlamento, indicó que responden al "mercadeo político" para "intentar mantener a Zapatero en el Gobierno".
Ambos partidos políticos ofrecieron ayer ruedas de prensa para explicar las cuentas del Estado, en las que también ambos aludieron a la negociación del Ejecutivo del PSOE con sus socios parlamentarios.
Además de afirmar que los PGE aumentan la cohesión territorial y la productividad, el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, criticó la "obsesión catalana" del PP y aventuró que se llevará un "chasco" al ver cómo las comunidades más necesitadas -las que precisan mejorar sus comunicaciones o solucionar el problema del agua- son las que más reciben.
Sin embargo, el portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, recalcó que los presupuestos son "profundamente insolidarios" y "atacan el principio de cohesión territorial". "Lo que pasa es que siempre se negocia con los mismos", remachó.
También insistió Pérez Rubalcaba en que los presupuestos favorecen a las personas y a la familia, al permitir además que la productividad aumente, con la creación de más empleo y un crecimiento de la economía del 3,3%.
Por contra, Eduardo Zaplana indicó que "agravan" los problemas de los ciudadanos, pues contempla la subida de impuestos especiales, "provocan un aumento de la inflación" -lo que costará, según sus cálculos, 2.600 millones de euros más-, y "no ayudan a corregir los desequilibrios del déficit exterior".
Tras celebrar el Alderdi Aguna junto a otros líderes del PNV, el portavoz nacional del BNG, Anxo Quintana, advirtió que éste no es el momento de la "propaganda" sino de la "seriedad" y de "poner los cuartos sobre la mesa". |