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CRISIS ECONÓMICA. EL IMPACTO DE LA MALA
COYUNTURA SOBRE EL TEJIDO EMPRESARIAL DE LAS ISLAS
Las empresas
que piden aplazar sus impuestos aumentan un 50 por ciento
Los empresarios advierten
que el alza de la morosidad y la falta de créditos les dejan en una
situación muy precaria
F. GUIJARRO.
PALMA. La cifra de empresas que están solicitando aplazar el
pago de sus impuestos ha crecido alrededor de un 50%, según
coinciden en estimar los técnicos de Hacienda y los gestores
administrativos, un porcentaje que la patronal Pimem eleva hasta un
60%. La crisis económica y más concretamente la morosidad de los
clientes está agudizando los problemas de liquidez de muchas
sociedades mercantiles, que al ser incapaces de cumplir con sus
obligaciones fiscales están solicitando que se les prorrogue el
plazo para liquidarlas. El delegado de la Agencia Tributaria en las
islas, Raúl Burillo, señaló que este organismo está dando muchas
facilidades para atender las necesidades de las empresas que en
estos momentos presentan esos problemas de falta de liquidez.
El incremento de las solicitudes de aplazamiento se ha acentuado
durante el pasado mes de enero al cerrarse el plazo para liquidar
algunos modelos de tributos, como IVA, Renta o las retenciones
realizadas a los trabajadores, según se apunta desde el sindicato de
técnicos de Hacienda (Gestha), un dato que es confirmado por los
gestores administrativos consultados, y se apunta un crecimiento
próximo al 50%.
El presidente de Pimem, Juan Cabrera, considera que ese porcentaje
es todavía superior, y achaca buena parte del problema, además de a
la morosidad de algunos clientes, a las dificultades para obtener
créditos en las entidades financieras con los que capear las
necesidades puntuales de liquidez.
Petición a la banca
Cabrera indica que se ha solicitado a bancos y cajas que aceleren la
respuesta que se da a las empresas a la hora de aprobarles o
denegarles un crédito, y que ésta debería producirse en un plazo de
unos 15 días, en lugar de los dos meses que se llega a tardar en
conocer la decisión definitiva.
Cabrera pone de relieve que en este marco es normal que muchas
empresas hayan optado por solicitar un aplazamiento en el pago de
sus impuestos, ante la imposibilidad de conseguir liquidez para
hacer frente a esta obligación.
El delegado de la Agencia Tributaria, subrayó en relación a este
tema que cuando la demora que se solicita es inferior a dos años y
el pago a realizar no supera los 6.000 euros -lo que supone la gran
mayoría de las peticiones-, el aplazamiento se autoriza sin
necesidad de garantías, aunque con la aplicación de los
correspondientes intereses.
Si es por encima de esos baremos, se reclama aval bancario o algún
tipo de garantía. Según las patronales, en estos casos surge el
problema de que las entidades financieras son ahora muchísimo más
estrictas a la hora de conceder estos créditos, lo que está poniendo
en dificultades a muchas empresas.
Pero los técnicos de Hacienda subrayan que este problema de falta de
liquidez afecta incluso a los defraudadores del fisco, a los que en
este momento se les inspeccionan las cuentas de los años de bonanza,
como 2006. Según Gestha, los asesores de los contribuyentes que
están siendo controlados intentan demorar en lo posible el proceso
de inspección para que éste se cierre lo más tarde posible y se
retrase la obligación de pago de multa y de las cantidades que se
han ocultado, aunque ello suponga pagar más intereses. |