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Más
de un millón de personas devolverá parte del cheque de 400 euros en el
año 2009
Publicado
el 30/05/2008, por C. Cuesta / P. González
La ley del IRPF depara
una sorpresa: muchos contribuyentes, tras recibir estos meses la deducción
prometida por Zapatero, tendrán que devolver parte de lo cobrado con la
Declaración de la Renta del año próximo.
La polémica no reja de
rodear por los cuatro costados al pago de 400 euros prometido por el
presidente Zapatero. Si en un primer momento se supo que, pese al
anuncio electoral, muchos de los contribuyentes del IRPF no verían ni
un euro del esperado cheque, ahora las críticas se centrarán en un
motivo con efecto retardado: tal y como se ha regulado la promesa, que
se ha revestido como una deducción fiscal, habrá más de un millón de
contribuyentes que, tras ingresar la parte que les corresponda del pago
a lo largo de la segunda mitad de este año, tendrán que devolver parte
de lo cobrado al realizar la próxima Declaración de la Renta, en mayo
o junio de 2009.
La causa es sencilla: en contra de lo que habían reclamado los asesores
fiscales, la deducción “no se ha regulado como un impuesto
negativo”. Y ¿qué significa esto? Pues que, si el resto de
deducciones fiscales que ya se aplica el contribuyente en la declaración
de la Renta son excesivas, no podrá deducirse adicionalmente los 400
euros prometidos por Zapatero.
El mecanismo es el siguiente: Si a una persona se la han retenido
fiscalmente en las nóminas de todo el año un importe, por ejemplo, de
hasta 3.000 euros, podrá aplicarse deducciones hasta alcanzar esa
cifra, pero no tendrá derecho al resto de incentivos fiscales que
sobrepasen ese importe.
De este modo, si el contribuyente afectado se deduce los pagos de
vivienda, aplica la deducción general por trabajo, por hijos, por
gastos jurídicos, planes de pensiones, y otros a los que tenga derecho
en una cuantía que alcanza ya el importe de sus retenciones, o que lo
deja a una distancia de menos de 400 euros, el resultado final será que
esa persona, aunque en principio hubiese podido cobrar el pago, no la
hará por todo o por parte.
La clave, según los fiscalistas es el artículo 103 de la ley del IRPF
(que no ha sido modificado con la aprobación de la deducción de 400
euros) que habla sobre las devoluciones derivadas de la normativa del
tributo, y que, sin embargo, menciona el cheque-bebé de 2.500 euros
aprobado el año pasado, que sí funciona como un “impuesto
negativo”, esto es, como un pago íntegro al margen de que se le
retenga más o menos.
Este efecto se combina con la decisión del Ejecutivo de entregar los
pagos por medio de una rebaja en las retenciones de los salarios, lo que
provocará que contribuyentes que, en principio, reciban más dinero por
este concepto tengan que saldar en la declaración de la Renta del
siguiente año sus cuentas con el Fisco perdiendo parte de las
prometidas deducciones.
Los fiscalistas calculan que más de un millón de contribuyentes sufrirán
este efecto secundario de la mecánica del IRPF. De acuerdo con otros cálculos,
el importe a devolver podría ser considerable: hasta en 2.200 millones
(esto es, en torno a un tercio del coste total de la deducción, según
el Gobierno), según las estimaciones realizadas por José Félix Sanz,
catedrático de la Universidad Complutense y ex subdirector del
Instituto de Estudios Fiscales.
Hacienda considera que la cifra de la devolución estimada es
“exagerada”, y afirma que el efecto en la declaración será muy
limitado. Un portavoz de la Administración fiscal explicó que los cálculos
del Gobierno ya incluyen 1,8 millones de contribuyentes que este año no
se benefician, en todo o en parte, de una mejora en sus retenciones,
porque no tienen cuota suficiente para aplicarse la deducción de los
400 euros. “Esta medida es una deducción, y no una ayuda como el
cheque-bebé, y, por tanto tiene la limitación de la cuota de cada
contribuyente”, aclara esta fuente. |