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Los funcionarios
autonómicos ganan hasta un 60% más que los del Gobierno
Publicado
el 25/02/2008, por M. VALVERDE. Madrid
Un auxiliar
administrativo en País Vasco percibe de media al año 21.085 euros
brutos, mientras que en la Administración Central cobra 13.000 euros.
La brecha entre los profesionales de la sanidad regional puede ser de
hasta el 70%.
La huelga
indefinida que llevan a cabo los funcionarios que trabajan en los órganos
de la Justicia dependientes del Gobierno central ha resucitado
una de las grandes paradojas del Estado autonómico: las diferencias
salariales entre funcionarios que desempeñan las mismas funciones, pero
en distintas administraciones.
Éstas pueden ser de hasta el 62%, si se mide por la retribución media
anual dentro de los mismos grupos profesionales. Incluso, en la mayoría
de los casos, los funcionarios del Gobierno central ocupan los últimos
puestos en la clasificación salarial del sector público, lo que
contrasta con la constante petición de dinero que hacen las
administraciones regionales.
Tal es el estado de la retribución de los funcionarios que desvela el
único informe actualizado que existe sobre la comparación de los
salarios entre el Gobierno central y las comunidades autónomas,
elaborado por el sindicato USO, con datos de los ministerios de
Administraciones Públicas, y de Trabajo y Asuntos Sociales, así como
del Instituto Nacional de Estadística. El estudio tiene en cuenta el
salario base y el complemento específico.
Las diferencias van en aumento a medida que se desciende en el grupo de
empleados públicos analizado. Por ejemplo, en el grupo D, que reúne a
los auxiliares administrativos o a los conductores del parque móvil, un
funcionario del País Vasco, que está en la cima de la clasificación
salarial en casi todos los casos, gana de media 21.085 euros brutos
anuales, lo que supone un 62,19% más que un empleado del Gobierno
central, con 13.000 euros brutos anuales.
En el Grupo E, que agrupa a los ordenanzas, subalternos, telefonistas o
mozos, entre un funcionario del País Vasco y otro del Gobierno central
la diferencia puede ser del 59%. Es decir, entre los 17.699 euros
anuales de media, que puede ganar un trabajador de la administración
autonómica, y los 11.128 euros, del empleado del Gobierno central.
Sin embargo, las grandes diferencias salariales no sólo suponen un
agravio comparativo para los funcionarios del Gobierno central en relación
con los de las comunidades autónomas, sino entre los propios
trabajadores de las regiones.
Por ejemplo, en el Grupo A, en el que están los titulados superiores,
como subdirectores generales, abogados del Estado, médicos, técnicos
comerciales o inspectores de Hacienda, la comunidad autónoma que más
paga a sus funcionarios es Canarias, con una retribución media anual
bruta de 39.520 euros; es decir, un 40,2% más que los 28.184 euros que
percibe un empleado público de Extremadura.
En el Grupo B, en el que están los diplomados, como subinspectores de
Hacienda y de Trabajo, la brecha retributiva entre un empleado de la
Administración canaria y uno de Murcia puede ser del 29,3%. Es la
distancia que hay entre los 30.264 euros de salario medio anual, en el
primer caso, y los 23.400 euros, del segundo caso.
En conjunto, Baleares, Canarias, Cantabria, Madrid y País Vasco
intercambian posiciones en los primeros puestos de la clasificación
salarial entre los empleados de las administraciones autonómicas. Por
abajo, las peores posiciones en la escala retributiva las ocupan
Asturias, Castilla y León, Galicia y Extremadura.
El informe de USO también recoge las diferencias salariales por áreas
concretas. Así, para un mismo cargo, como jefe de Departamento o
similar, en la atención especializada de la Sanidad, la diferencia
puede estar entre los 64.100 euros anuales brutos y los 41.600 euros; es
decir, con una diferencia del 54%.
La brecha puede ser del 69,3% entre los 50.300 y los 29.700 euros brutos
anuales, que puede ganar un médico general o un pediatra, en función
de la comunidad autónoma en la que trabaje.
El actual conflicto en la Administración de Justicia se debe a las
diferencias que hay en el complemento específico del salario, que es el
que retribuye las características del puesto de trabajo. De acuerdo con
CCOO, un funcionario del Gobierno central cobra de 196,13 a 224,42 euros
mensuales por este concepto, mientras que un funcionario de Cataluña
puede obtener de 445 a 470. En Madrid mismo se da la paradoja de que hay
una diferencia de 180 euros en el complemento específico, en función
de la administración.
Las razones de la desigualdad salarial
Básicamente, la acusada desigualdad salarial dentro de las
administraciones tiene dos razones. La primera, son los incentivos
que han planteado las comunidades autónomas a los empleados del
Gobierno central, a medida que han ido recibiendo competencias, según
Luis Deleito, responsable de servicios públicos de USO. Bien es verdad
que, en ocasiones, no es posible que un funcionario cambie de
administración porque, además del español, debe hablar el catalán,
el euskera o el gallego.
La segunda razón que explica la desigualdad de poder adquisitivo entre
los trabajadores del sector público administrativo está en la
negociación anual con los sindicatos. Los Presupuestos Generales del
Estado sólo obligan a todo el sector público a respetar la subida básica
para todos los funcionarios que, desde 1999, es del 2%, más el límite
máximo de aportación al plan de pensiones, situado en el 0,5% del
salario.
A partir de ahí, el propio Gobierno, las comunidades autónomas y
los ayuntamientos suelen negociar con sus sindicatos los
correspondientes complementos retributivos. Esta circunstancia,
junto a la reducción de personal que el traspaso de competencias ha
provocado en el Gobierno central, ha hecho que, con el tiempo, en vez de
disminuir, aumente la brecha salarial que hay entre los empleados públicos.
Por ejemplo, en los últimos cuatro años, entre los auxiliares
administrativos del País Vasco y de la Administración Central la
diferencia ha pasado del 40% al 62%. |