Las trabas fiscales acaban de tumbar la entrada de hóldings multinacionales

Publicado el 26/12/2007, por C. Cuesta. Madrid

La oleada de actas fiscales contra lo que Hacienda considera abusos de las grandes multinacionales implantadas en España a través de hóldings ha diezmado una de las mayores vías de entrada de inversión exterior en España.

Las inspecciones, la restricción de deducciones y el clima de inseguridad jurídica que han vivido a lo largo de los últimos años las holding internacionales han acabado por bloquear una de las grandes vías de entrada de inversión exterior en España. Este sistema, el de las sociedades hólding –conocidas técnicamente como ETVE (empresas de tenencia de valores extranjeros), una puerta de entrada al capital extranjero que llegó a atraer más de 20.000 millones de euros anuales al inicio de la década– registró en 2006 el peor ejercicio desde el cambio de siglo.

Y los últimos datos disponibles, a los que ha tenido acceso EXPANSIÓN y en los que se refleja la evolución en el primer semestre de 2007 no resultan esperanzadores: la entrada de capital se limita a 965,6 millones de euros.

Cerca de 100.000 millones de euros en inversión bruta acumulada en los últimos ocho años, con cotas anuales que llegaron a alcanzar el techo de los 21.133 millones de euros en el ejercicio 2002 han dejado paso a una cifras diezmadas que en los años 2005 y 2006 rondan los 3.000 millones de euros en entradas anuales de capital procedente de la implantación de nuevos hólding en España.

Se trata de la conclusión lógica a una cadena de acontecimientos que no han ayudado en nada a mantener viva la inyección de capital. Este esquema empresarial, por el que han optado compañías como Bombardier, Chevron, Exxon Mobil, Hewlett Packard, Pepsi Cola Bottling Company o General Mills en sus planes de entrar en España, ha topado en los últimos ejercicios con las sospechas de la Administración.

La Inspección de Hacienda ha lanzado investigaciones en algunas de las principales compañías alertada por las grandes cantidades desgravadas. El gran beneficio fiscal del régimen de las hólding parte de las fuertes deducciones aplicables a las compra-venta de participaciones y empresas que realizan los grupos: las matrices implantadas en España pueden reorganizar sus estructuras empresariales y las de sus filiales, deduciéndose los costes financieros generados por las operaciones.

El espíritu del 96

La norma que permitía este esquema entró en vigor en 1996, regulación que no concretó al ciento por ciento la aplicación de sus deducciones. Las empresas no tardaron en deducirse íntegramente (como amortización) el fondo de comercio de las participaciones adquiridas.

Las fuertes sumas en deducciones fiscales no pasaron desapercibidas ante los ojos de Hacienda. El propio Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) ha mostrado en repetidas ocasiones a lo largo de este periodo sus reparos a la deducción íntegra de los fondos de comercio.

La suma de todo ello ha acabado provocando un clima de “inseguridad jurídica muy difícil de explicar a las empresas multinacionales y aún más de comercializar para conseguir captar la entrada de grupos extranjeros en nuestros país”, comenta el socio de una de las grandes firmas legales que operan en España.

El propio Ministerio de Industria, pese a reconocer el impacto de la pérdida de estas inversiones, ha asegurado oficialmente que se trata de “sociedades que buscan beneficios fiscales, pero que no producen la misma cantidad de riqueza para el país que las demás inversiones”, justificación con la que se ha excluido su cómputo de la inversión directa productiva en España.

La inversión foránea cae un 20% hasta junio

La pérdida de atractivo de España como destino de inversión se constata con las cifras que difunde el Ministerio de Industria. En los seis primeros meses de este año, los flujos recibidos llegaron a 3.823 millones de euros, un 19,7% menos que en el primer semestre de 2006. El abandono de la inversión en España ha crecido un 24,2%, debido sobre todo a la salida de empresas de EEUU (45% menos de inversión) y Reino Unido (80% inferior). En esta tesitura, y mientras en España se pone coto a la actividad de las sociedades hólding, otros países europeos adoptan regímenes similares para atraer capitales extranjeros.

Es el caso de Bélgica, que tiene un tratamiento favorable para estas sociedades, y se está convirtiendo en uno de los principales competidores de España en la captación de inversión foránea. Holanda también rivaliza con fuerza en esta división:  aprobó a finales de 2006 una reforma fiscal para estimular el establecimiento en su país de sociedades ajenas a la UE, especialmente de Asia. Luxemburgo y Dinamarca son, según los asesores consultados, otros países que también miman fiscalmente estas inversiones.