¡Me ha tocado el Gordo! Vendo la empresa y me voy al Caribe

Publicado el 18/12/2007, por M. G. de paz/D. Esperanza.Madrid

Olvidarse para siempre del trabajo es el sueño más dorado de los españoles. Cada Navidad, las administraciones de lotería se llenan de personas que compran décimos del ‘Gordo’ con este deseo, pero ¿qué ocurre cuando el agraciado es una compañía?

“Vendieron la empresa y se fueron”. Ésta es la respuesta que da la distribuidora farmacéutica Farmaeuropa cuando se le pregunta por sus antiguos dueños. La pasada Navidad, la compañía hizo mucho más que desear felices fiestas a sus empleados: les regaló un décimo de lotería que resultó agraciado con el segundo premio del Gordo. Hoy no queda en Farmaeuropa ni uno solo de los directivos afortunados.

El responsable de la euforia que se desató el 22 de diciembre de 2006 en Chaucina (Granada) es uno de los desaparecidos gracias a la suerte. Su nombre es Antonio Sánchez y, en aquel momento, era uno de los gerentes de la firma. Él eligió el número de una lista que le envió la administración de lotería El Doblón de Oro, cuya sede se encuentra frente a la Puerta del Sol, en Madrid.

Isabel González, una de las responsables del establecimiento, asegura que el momento en el que repartieron el segundo premio de la lotería de Navidad “fue muy emocionante”. Naturales de Granada, los dueños de El Doblón de Oro mandaron décimos a su tierra natal. “Es muy bonito repartir felicidad entre la gente que conoces”, explica González.

Buenos antecedentes
El Doblón de Oro fue fundada en 1950 por Dolores López Pinto, la abuela de Isabel González. Desde entonces ha repartido el quinto, el cuarto, el tercer y el segundo premio de El Gordo de Navidad. “Este año toca el primero”, asegura González. Los antecedentes de la administración hacen que en estos días sus responsables estén especialmente atareados. “No damos abasto.
Toda la gente del barrio ha venido a comprar, y además estamos en una zona por la que pasa todo el mundo. Gracias a la publicidad que nos dio repartir el segundo premio el año pasado, esta Navidad estamos vendiendo el doble. Bien pensado, si ahora toca el Gordo aquí, el año que viene tendremos el lumbago asegurado, pero ojalá fuera así”, bromea Isabel González.
En 2006, Farmaeuropa no fue la única que hizo bien en confiar en los números de El Doblón de Oro. Diez empleados de Tanesa, una funeraria de Don Benito (Badajoz) y varios funcionarios de la Comunidad de Madrid también recibieron un millón de euros correspondiente al segundo premio del sorteo extraordinario.

El quinto premio fue a parar a la prisión de Villanubla, en Valladolid. Cuatro millones de euros que los trabajadores apenas tuvieron tiempo de celebrar, porque estaban muy ocupados con el papeleo necesario para conceder los permisos de Navidad a los reclusos.

Retirarse, repartir el dinero entre la familia y montar un negocio propio son los sueños más populares entre los jugadores, en caso de que les tocara el ansiado Gordo, según la encuesta realizada por Deia.com, empresa de venta de lotería a través de Internet.
Olvidarse para siempre del trabajo y retirarse de sus obligaciones laborales es el deseo que admite tener uno de cada cuatro encuestados (26,2%), en caso de que resultar afortunados en el Sorteo Extraordinario de Navidad. Éste parece ser un acontecimiento con un amplio contenido familiar. De hecho, el 18% de los hipotéticos premiados, sería generoso y repartiría el dinero entre los  familiares más allegados.

Según esta encuesta, un 16% de las personas invertiría el premio y un porcentaje idéntico montaría un negocio propio si recibiese el Gordo. Esta faceta emprendedora y el deseo de invertir lo ganado es ligeramente mayor entre las personas que compran lotería a través de Internet (en un 36%).

Las historias de los ganadores dan esperanza para aquellos que juegan a la lotería año tras año. La confianza de los españoles en los sorteos de lotería en estas fechas se refuerza cada Navidad. En particular, la cita del 22 de diciembre convoca cada vez a más participantes. Las ventas de boletos para esa fecha suponen casi la mitad del volumen total de la lotería que se vende al año. Y sumadas con las ventas del Sorteo de El Niño, ambas se llevan el 60% de la participación total anual en lotería.

La evolución de las ventas se equipara al volumen de emisión de billetes, que también crece de un año a otro, lo que genera que anualmente se anuncie un nuevo récord de compra de billetes. En  2005, los españoles compraron 2.571 millones de euros en Lotería de Navidad, más de un 8% respecto al año anterior. Desde 1995 a 2006, las ventas pasaron de 1.200 millones a más de 2.500 millones. Según datos de Lotería y Apuestas del Estado, las ventas en 2006 aumentaron un 5,54 % en relación al 2005.

Más décimos
Este año se han emitido billetes para el sorteo de Navidad por valor de más de 3.000 millones de euros, la cifra más alta de la historia. La evolución de las ventas es muy parecida a la de la emisión, y cada año supera al anterior, registrándose un nuevo récord en cada sorteo.

De todos España, La Rioja es la comunidad que más gasta en el Sorteo Extraordinario de Navidad, casi 84 euros por habitante, seguida de Madrid y Castilla y León.

Los orígenes de este sorteo se remontan a 1812, aunque la denominación de Sorteo de Navidad apareció en 1892.

De los 196 sorteos de Navidad celebrados en total, el primer premio, conocido popularmente como el Gordo, ha correspondido en 61 ocasiones a un número comprendido entre el 0 y el 10.000. Como cifra final, el 5 ha sido el número que más veces resultó premiado: en 31 ocasiones, pero nunca terminó en 25. Seguido del 4 y el 6 con 26 apariciones. La terminación menos repetida ha sido el 1, seguido del 2 y el 9.

Con esperanza
Cada año, una gran cantidad de personas mantienen la esperanza de recibir la sonrisa de la suerte. Sin embargo, un análisis matemático muestra que, a pesar de que la lotería de Navidad y el sorteo del Niño se llevan el 60% de la participación total anual de la lotería por parte de los españoles,  están lejos de ser los que más posibilidades ofrecen a los ciudadanos para que convertirse en millonarios.

En la lotería de Navidad, si se juega un billete, la probabilidad de que toque el premio más importante es de una entre 14,5 millones de personas. Mientras que, si se participa en un sorteo de los jueves de la Lotería Nacional, en cualquier época del año, la posibilidad de que toque el primer premio es mayor: una entre 600.000. Esto muestra claramente que, si de ganar se trata, es mejor jugar en cualquier otra época del año distinta a la navideña. En el Gordo de la Primitiva, el pronóstico es aún menos favorable, ya que hay que acertar los cinco números elegidos entre los 54 posibles y, además, el número clave –uno entre diez–, lo que hace que las probabilidades sean de una entre 31 millones. Pero las cifras suministradas por el Organismo de Loterías y Apuestas del Estado revelan que los españoles no rigen su juego por las probabilidades, sino por una cuestión de tradición o de fe en la época festiva.

A lo largo del año, la que más apuestas recibe es la Lotería Nacional, con una participación del 57%; seguida por la Primitiva, con el 25%; la Bono Loto, con el 7%; la Quiniela con el 6% y El Gordo de la Primitiva, con el 4%. En relación a los lugares donde más dinero se gasta anualmente, encabezan el listado Madrid y Barcelona, seguidas por Valencia y Alicante.

Ahora bien, el gasto más fuerte de los españoles no se centra en la lotería sino en los juegos privados. Según datos de la Comisión Nacional del Juego, en 2005 los españoles se gastaron más de 28.000 millones de euros en juegos de azar. Esto supone un consumo per cápita de 642 euros.

La cara oscura de la lotería de Navidad
Un suculento premio no sólo es sinónimo de fiesta y alegría. El colectivo de Técnicos Financieros del Ministerio de Economía y Hacienda (Gestha) considera que la celebración del Sorteo Extraordinario de Navidad puede ser utilizada, un año más, para la compra de billetes de lotería premiados como medio para el blanqueo de capitales. Los técnicos de Hacienda explican que determinadas bolsas de fraude pueden aflorar mediante el pago de una prima –que oscila entre el 10% y el 20%– por los billetes premiados.

No hay que olvidar que la ganancia que proviene de los sorteos de lotería está exenta de tributación. Para acceder a este tipo de prácticas, los defraudadores cuentan muchas veces con la colaboración de algunos empleados de las entidades financieras que, a cambio de una comisión, actúan como intermediarios. Gestha afirma que esta operación puede constituir una infracción tributaria y una auténtica trampa para la persona realmente agraciada con el premio.