Jueves 20 de septiembre de 2007

Vivienda

El plan de ZP choca con el mercado negro de alquileres

Más del 75% de los arrendamientos en la provincia de Málaga se hacen de espaldas a Hacienda y sin que el propietario declare ni tribute. Para cobrar los 210 euros al mes es imprescindible un justificante, es decir, un contrato


Alquileres sin declarar.
El 75% de las operaciones de
arrendamiento que se llevan a cabo en Málaga
 se hacen de espaldas a Hacienda. Arciniega
 

Ignacio A. Castillo. Málaga

Detractores y defensores no dejan en toda España de ofrecer su opinión sobre el novedoso plan de vivienda anunciado ayer por el Gobierno, desde antes incluso de que la ministra Carmen Chacón y el presidente Rodríguez Zapatero, abandonaran las escalinatas del palacio de La Moncloa. En Málaga se da una situación que hace que no pocos expertos consideren que esta medida no va a responder a las expectativas generadas, a pesar del escepticismo con el que ha sido acogida: el elevadísimo porcentaje de alquileres sumergidos que existen en la provincia, y que alcanza al 75%, según recientes informes.
Estos propietarios optan por no firmar con sus inquilinos ningún contrato de arrendamiento. De este modo, cobran una renta que no declaran y los arrendatarios, por su parte, disfrutan de un importante descuento en las mensualidades. Todos, en principio, salen beneficiados de este tipo de operaciones fraudulentas. Menos las arcas de la Agencia Tributaria, que, según estos mismos estudios, dejan de percibir unos 278,2 millones de euros anuales, en concepto de rentas sumergidas en Andalucía derivadas del arrendamiento de viviendas (excluyendo de este cómputo los alquileres relacionados con garajes, locales, solares, oficinas y otros inmuebles).
Como es lógico, para poder acceder a estas ayudas prometidas por el Gobierno es imprescindible un justificante, un contrato legal que esté sometido a las cláusulas de la ley de arrendamientos urbanos. Los jóvenes que vivan de alquiler sin contrato deberían convencer a sus caseros para que declaren sus ingresos por renta, "y es presumible que los propietarios suban el precio del alquiler para seguir percibiendo la misma cantidad que antes no declaraban", explica Miguel Ángel Gallardo, director de márketing de Garú Inmobiliaria.
Coincide con esta versión el secretario general del Colegio de los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (Api), Roberto Grandfilds. "Entendemos que esta medida sólo va a servir para encarecer los precios de un mercado que ya de por sí lo mantiene elevados, a pesar de la crisis inmobiliaria. Es un arma de doble filo, que no va a servir para agilizar la oferta", explica Grandfilds, que considera, igualmente, que los grandes demandantes de viviendas alquiladas no son los jóvenes, sino los inmigrantes. "La juventud aspira a tener una casa en propiedad y pagar una hipoteca antes que un alquiler, sobre todo ahora, que están tan caros", concluye.
La subida de los alquileres es, precisamente, el tema más recurrente de quienes no ven en el plan de ZP la solución para que los jóvenes puedan acceder a una vivienda. La propia ministra Chacón tuvo ayer que salir al paso de estas críticas y desmentir que estas ayudas prometidas provoquen una subida de los alquileres "porque no se trata de propuestas aisladas sino de un paquete que incluye aumentar el parque público y privado de viviendas en alquiler".
Chacón se fija como objetivo salgan al mercado las viviendas vacías. Para ello anunció que se adoptarán numerosas medidas de aumento de las garantías para los propietarios en los apartados que más temen como son daños y desperfectos, impagos y desahucios.
José María Mollinedo, vicepresidente de Gestha (Técnicos de Hacienda), apuesta por aumentar la seguridad jurídica de los arrendadores, concediendo también beneficios fiscales para acabar con el mercado negro de alquiler.