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Arias Cañete advirtió de que la reforma del IRPF "discrimina" a las familias con más hijos, que ahora pagarán más que con el anterior modelo, siendo aún peores sus efectos para las declaraciones conjuntas y las familias monoparentales.
"Se trata de una reforma muy limitada, que castiga a las clases medias, que tiene efectos sorprendentes en plusvalías y que no incentiva la productividad ni el empleo", criticó el portavoz del PP, quien advirtió también de que los pequeños rentistas no saldrán beneficiados con los cambios en el impuesto.
Tampoco lo harán los compradores de vivienda, según Cañete, a los que se les aumentará mucho la tributación, ya que una pareja que compre una vivienda, con dos hijos, uno de ellos menor de tres años, y que tenga unos ingresos medios per cápita de entre 15.000 y 20.000 euros deberá pagar a Hacienda 777 euros con la nueva reforma, mientras que con el modelo anterior le salía un saldo negativo de 637,67 euros.
En cuanto al Impuesto sobre Sociedades, Arias Cañete consideró que se ha hecho una "mini reforma" con este tributo, pues la reducción de los tipos resulta "insignificante" y además se plantea a muy largo plazo.
En este sentido, el responsable económico del PP recordó al Gobierno que los tipos medios en los antiguos Quince están situados en el 29%, porcentaje que incluso desciende hasta el 18% en el caso de los países de la adhesión.
Estas diferencias, denunció, desicentivan la inversión empresarial e impulsan los procesos de deslocalizaciones por parte de las grandes empresas. "Si el Gobierno hubiera querido apostar verdaderamente por la competitividad, habría realizado una rebaja más fuerte de los tipos", concluyó.
El PP pedirá a sus CCAA que rechacen el modelo de financiación autonómica por insolidario
Arias Cañete también pidió a las comunidades autónomas en las que gobierna que rechacen la propuesta de financiación autonómica contenida en el Estatuto de Cataluña por "romper la solidaridad y multilateralidad" entre las autonomías.
En rueda de prensa, Arias Cañete analizó los motivos por los que el PP se opone a esta propuesta, lo que trasladó ayer por la tarde a los consejeros de Economía y Hacienda de las comunidades en las que gobierna en una reunión.
Cañete, acompañado por su asesor Álvaro Nadal, explicó que la nueva financiación autonómica debe de ser rechazada por "romper el modelo tradicional, por establecer un sistema bilateral" entre Cataluña y el Gobierno, romper la solidaridad y contener privilegios en favor de Cataluña y en detrimento del resto.
Rechazó que pueda ser "generalizable", por la acotación de la solidaridad y de las inversiones de Cataluña, y precisó que no garantiza el cumplimiento de los objetivos de la Constitución del desarrollo territorial armónico, la solidaridad de los territorios y la transparencia.
En este sentido presentó la proyección de lo que ocurrirá con el nuevo porcentaje de recaudación de impuestos. Pasará de tener un déficti de unos 2.000 millones a un supervait de algo más de 1.200, lo que irá en detrimento de la demás comunidades, pues nada en el Estatuto les obligará a retornar al Estado este superavit.
Para Arias Cañete, está hecho "con desprecio" al resto de las comunidades y "a sus representantes legítimos", ya que "ni siquiera" fue negociado con el presidente de una comunidad autónoma, sino con "una fuerza de oposición", en referencia a CiU.
En su opinión, el nuevo modelo, si se generaliza, perjudica a las autonomías menos dinámicas y a las que han hecho un esfuerzo mayor en educación, sanidad o que hayan rebajado sus impuestos.
Recordó que las comunidades del PP ya han pedido la convocatoria del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), órgano donde se debe acordar el nuevo sistema de financiación autonómica.
Insistió en que el pacto sobre financiación con Cataluña "rompe el consenso constitucional y está hecho con opacidad", ya que cinco días después del acuerdo no se conocen sus contenidos más que a través de declaraciones de dirigentes de CiU o por filtraciones periodísticas, "sin que esté fijada la posición del Gobierno".
Arias precisó que ha roto el sistema multilateral de fijar la financiación autonómica y fija "bilateralmente" el porcentaje de impuestos sin la participación del resto de las comunidades.
A su juicio, aplaza en el tiempo las previsiones de Cataluña de tener una Agencia Tributaria propia o de recaudar y gestionar la totalidad de los impuestos, además de fijar la inversión pública en esta comunidad y "consagrar otros privilegios" o mantener otros principios básicos del texto original, como la bilateralidad, el blindaje o la "financiación insolidaria".
"Lo único que cambia el acuerdo -continuó- es el calendario para llegar al mismo modelo final".
Arias insistió en que con la bilateralidad se negocian las necesidades de financiación, la cuota de solidaridad y el reparto de fondos de la UE y se blindan las inversiones en función del PIB y se reconoce una deuda histórica.
Descartó que la propuesta sea similar a la que presentó en su día el PP de Cataluña, ya que éste no defendía la relación bilateral para la financiación autonómica sino el pacto en el CPFF y la propuesta de Agencia tributaria era para los impuestos cedidos.
El REAF critica que la reducción a 8.000 euros anuales de los importes máximos en los planes de pensiones es un "cambio de rumbo poco razonable"
En este sentido, el fiscalista y miembro del REAF, Luis del Amo señaló que el Gobierno ha querido ser moderado en la rebaja del impuesto y, por ello, la reforma beneficia especialmente a las rentas más altas y a las más bajas, pero a las rentas medias, el "grueso" de la recaudación del IRPF, se les baja "muy poquitín".
Pich indicó que la reforma supone la creación de un tributo dual, ya que por un lado tributan las rentas del trabajo según la nueva escala y, por otro lado, las rentas del capital se someten a un tipo único del 18%.
Para el REAF, la tributación del ahorro al 18% con independencia del tiempo en que se generen las plusvalías, si bien supone una simplificación del impuesto, desincentiva el ahorro a largo plazo y supondrá un "replanteamiento global" de los productos financieros a partir del 2007, fecha de la entrada en vigor del nuevo IRPF.
Respecto al tratamiento de la familia en el nuevo diseño del impuesto, existe un mínimo personal y familiar que tributa a tipo cero, los asesores fiscales consideran "muy ingeniosa" la tributación a tipo cero porque beneficia por igual a todos los tramos de renta.
Sin embargo, Del Amo admitió que en los casos de familias en el que sólo trabaje uno de los cónyuges y tengan tres o más hijos, el nuevo diseño de mínimos personales y familiares perjudicará a las rentas situadas entre 45.000 y 75.000 euros anuales.
Por otro lado, el REAF valora positivamente que se haya mantenido la reducción del 50% de los rendimientos obtenidos por los propietarios que alquilan sus viviendas y que no se hayan introducido incentivos para el arrendatario, ya que estima que el problema de la vivienda es más de oferta que de demanda.
Finalmente, considera "tímida" la rebaja de un punto anual, hasta el 30% en el 2011, del tipo actual del Impuesto sobre Sociedades, situado en el 35%, y considera que la eliminación de algunas deducciones del impuesto, como las de I+D+i, tendrá un efecto económico "negativo".
Por su parte, el Registro de Economistas de Asesores Fiscales afirmó ayer, siguiendo esta línea, que la reforma del IRPF supone un "cambio de rumbo poco razonable" en el caso del ahorro en planes de pensiones, al reducir a 8.000 euros anuales los importes máximos, y además para las rentas medias representa un beneficio "muy escaso".
El presidente del REAF, Valentí Pich, indicó que no les parece positivo los cambios introducidos en la deducción por planes de pensiones y por vivienda habitual porque se trata de instrumentos que los contribuyentes conocen "muy bien" y que ya están habituados a ellos.
En el caso concreto de la deducción por planes de pensiones, Pich afirmó que a este instrumento de ahorro le sale "un competidor muy potente", el plan individual de ahorro sistemático, al tiempo que sólo se favorecerá fiscalmente el rescate en forma de renta vitalicia. "Se trata de un cambio de rumbo poco razonable en un producto que está muy consolidado", añadió.
Pich, que sí valoró de forma positiva la "magnitud" de la reforma o la desaparición de la tributación reducida de las sociedades patrimoniales, señaló que el Gobierno podría haber ido "más allá" en la rebaja de la reforma del IRPF y haber acometido una reducción del 2% en toda la tarifa del impuesto, en lugar de haber rebajado sólo dos puntos el tipo marginal máximo, hasta el 43%. |