Hacienda no podrá imponer «un precio mínimo» en la venta de tabaco, según confirmaron ayer fuentes del inisterio, y estudia «intervenir en la fiscalidad». Después de la subida de impuestos del tabaco del pasado septiembre, «en el caso de tomar una medida será con fines sanitarios». En otras palabras, que el nuevo incremento de impuestos que estudia Hacienda serviría de «complemento a la ley del tabaco» del Ministerio de Sanidad. Otras fuentes han explicado que «se trata básicamente de luchar contra las marcas baratas, que son las que representan el mayor peligro para los jóvenes».
En septiembre del año pasado, el Gobierno decidió incrementar el impuesto sobre las labores del tabaco un 5,3% el tipo específico aplicable a los cigarrillos y casi un punto porcentual el tipo «ad valorem», que se calcula a partir del precio máximo de venta al por menor de cada producto. Ahora, el planteamiento inicial es un nuevo incremento del tipo «ad valorem», que se carga sobre un porcentaje del valor del producto de mayor precio, en este caso de «Marlboro». Y lo que se ha pedido a Solbes es un incremento suficiente como para reducir el consumo de tabaco e impedir el inicio de los jóvenes en el hábito tabáquico.
De hecho, el mensaje que le ha trasladado la ministra de Sanidad, Elena Salgado, al ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, es que las marcas baratas suponen un peligro para la gente joven y sería conveniente tomar medidas. Ese mensaje tiene un fundamento, porque las marcas de bajo precio han crecido hasta ser casi una de cada tres de las que se comercializan en España.
Además, entre ellas, algunas tienen el negocio hecho: cinco marcas que hasta hace sólo un año eran casi desconocidas se reparten hoy una cuota de mercado del 10 por ciento; las cinco principales marcas de tabaco considerado barato (a 1,50 euros la cajetilla o por debajo) comercializan una de cada diez cajetillas que se venden en nuestro país. Esas marcas son Ducados Rubio, Elixyr, John Player Sp, Excite y American Jean´s.
Incitación al consumo
Nombres que incitan al consumo, lo que sucedía hasta hace dos años con la palabra «light». En septiembre de 2003 entró en vigor en España una ley por la cual no se podían comercializar marcas que incitasen a su consumo, lo que se consideraba que sucedía con los productos acompañados por la palabra «light». Hoy, lo único que ha cambiado es que los nombres de los productos se acompañan por colores («azul», «rojo», «blanco», «oro»...,), ya sea en español o en inglés. Existe una marca que comercializa bajo los añadidos de «blue», «red», «gold» y «silver». Además, se ha entrado en el mercado juvenil con anuncios de productos como los citados Excite, Elixyr o American Jean´s.
Los españoles, en general, se han concienciado de que deben cumplir la ley del tabaco, como se demostró la semana pasada, pero al mismo tiempo se ha impulsado ese mercado barato. Los cinco productos con mayor cuota de mercado han pasado de suponer el 3,14% al 9,75% en sólo un año. Y no sólo eso, casi uno de cada tres productos a la venta en nuestro país tienen un precio de 1,50 euros o inferior. Son ya 104 sobre 348 marcas comercializadas.
Así, el mercado de tabaco en España se ha dado la vuelta en sólo doce meses. Hay caídas más que importantes, sobre todo en lo que respecta al tabaco negro. Ducados negro, por ejemplo, se ha dejado por el camino un 19,4 por ciento. Celtas y BN parecen las principales perjudicadas, con un 27 y un 20 por ciento, y Habanos y Coronas negro superan el 12 por ciento. En lo que respecta a cigarrillos rubios, contrasta la caída de Fortuna de un 14,2% con el alza de Ducados rubio de un 0,003% a un 2,684% y de American Jean´s, que pasa en un año de «controlar» el 0,016% del mercado al 1,16%. Para que el fumador tradicional se dé cuenta del vuelco que se ha producido en nuestro país, basta decir que BN, Celtas, Habanos, Gold Coast y Winston venden juntas la mitad que Ducados rubio, Elixyr, John Player Sp, Excite y American Jean´s.
Nuevas normas
Mientras, con la entrada en vigor de la ley, el Comisionado para el Mercado de Tabacos ha tenido que cambiar ciertas instrucciones. Reconoce que existe «un cambio sustancial en muchos aspectos reguladores del mercado. Entre ellos, los que afectan a las autorizaciones de venta con recargo». El Comisionado anuncia que las nuevas autorizaciones «comprenderán requisitos hasta ahora no exigidos y aspectos no considerados». Así, los solicitantes deberán declarar que no se encuentran incursos «en ninguna de las prohibiciones y limitaciones a la venta de los productos de tabaco contenidas en la ley».
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