El colectivo de Técnicos Financieros del Ministerio de Economía y Hacienda (GESTHA) ha alertado del fraude fiscal que, en su opinión, un año más se llevará a cabo mediante la compra de billetes de lotería premiados con el fin de blanquear dinero negro.
En una nota de prensa explica que el sorteo Extraordinario de Navidad, que se celebrará el próximo día 22, "abrirá la veda, un año más, entre los enemigos del Fisco de la compra de billetes de lotería premiados como medio para el lavado y blanqueo de capitales".
Para evitar este tipo de fraude, los Técnicos de Hacienda proponen que el Ministerio de Economía y Hacienda habilite a los 8.000 Técnicos Financieros para comprobar íntegramente que los detalles de los pagos de los premios corresponden a sus titulares originarios, la contratación de cajas de seguridad y el aumento de saldos bancarios.
Gestha estima que el sorteo de la Lotería de Navidad puede resultar "especialmente atractivo" este año para los defraudadores debido al incremento de la cuantía de los premios y al previsible aumento del gasto de los españoles en la compra de lotería navideña, según datos de Lotería y Apuestas del Estado (ONLAE).
Los Técnicos de Hacienda explican que determinadas bolsas de fraude pueden aflorar mediante la compra con una prima -que oscila entre el diez y el veinte por ciento- de billetes de sorteos cuyo premio está exento de tributación.
Para ello cuentan normalmente con la colaboración, a cambio de un "pellizco", de algunos empleados de las entidades financieras, asesores o abogados, que actúan de esta forma sin ser conscientes de las posibles consecuencias que ello puede ocasionarles.
Gestha afirma que esta operación puede constituir una infracción tributaria y una "auténtica trampa" para la persona agraciada, ya que difícilmente podrá acreditar ante una inspección el origen de esos fondos, pudiendo acabar con un acta de inspección cuya deuda y sanción supere en más de la mitad el importe ganado.
Sin embargo, el defraudador que posea el billete podrá acreditar el carácter exento y lícito de esos fondos y blanquear así un dinero negro procedente de cualquier tipo de participación delictiva.
Así, explican que "un contribuyente con unos ingresos brutos anuales de 30.000 euros, que resulta agraciado con un premio de 300.000 euros y que vende su billete a un defraudador por 330.000 euros, puede acabar pagando al fisco más de 175.000 euros en el mejor de los casos.
Por el contrario, el defraudador, que probablemente tributaría al 45 por ciento por la cantidad "lavada", sólo pagará el diez por ciento y se ahorra el 35 por ciento, además de poder acreditar el carácter lícito de esos fondos".
Gestha recuerda que los empleados de las entidades financieras, los auditores, contables externos, asesores fiscales, abogados y procuradores que actúen por cuenta de clientes en las operaciones de pago de premios de loterías están sujetos a las obligaciones establecidas en la Ley sobre medidas de prevención del blanqueo de capitales.
Además, les advierte de que con su "colaboración" vulnerarían la obligación de no ocultar o encubrir el origen de los movimientos de billetes de banco por importe superior a 80.500 euros, lo que les puede acarrear una multa de hasta el importe del billete premiado.
Por último, recuerdan que según datos oficiales del Organismo Nacional de Loterías y Apuestas del Estado (ONLAE), en 2004 los españoles adquirieron 11,89 millones de billetes de lotería por un importe de 2.378 millones de euros, lo que supuso un incremento del 5,1 por ciento respecto a 2003.
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