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Solbes explicó que las rentas del ahorro se someten a la tarifa general del IRPF siempre que tengan la consideración de rendimientos de capital inmobiliario o ganancias de capital, pero que esta regla general va acompañada en muchos casos con reducciones en la base distintas según cada tipo de producto financiero.
"Esto da lugar a que exista una concurrencia de productos no sólo por razón de sus características financieras, sino también por sus ventajas fiscales", subrayó Solbes, que afirmó que esta situación "no es eficiente" y que, por tanto, es necesario "reforzar" la neutralidad fiscal, de forma que las decisiones de inversión se hagan por las preferencias de rentabilidad y riesgo financiero y no por "condicionantes impositivos".
Junto con la unificación del tratamiento fiscal del ahorro, el titular de Hacienda indicó que la reforma del IRPF, que se aprobará en las primeras semanas del 2006 para su entrada en vigor en el 2007 —con efectos en el bolsillo del contribuyente en el 2008, último año de la legislatura—, contempla también una "moderada" reducción de los tipos marginales y un recorte del número de tramos, que se quedarán "en tres o cuatro" frente a los cinco actuales.
En cuanto a la deducción por adquisición de vivienda habitual, de la que actualmente se benefician más de 5,5 millones de contribuyentes, el ministro insistió en que el límite máximo de la deducción, establecido en 9.000 euros anuales, se mantendrá como está, si bien indicó que se introducirán "correcciones menores". En este sentido, afirmó que, a pesar de que esta deducción ha sido discutida por diferentes organismos internacionales en términos de eficiencia, desde el punto de vista de la equidad, no plantea, a su juicio, ninguna "distorsión".
La rebaja en Sociedades
Solbes aprovechó sus apuntes sobre la reforma del IRPF para entrar a analizar el futuro de la financiación autonómica y comentar que no sería "descabellado" pensar en elevar del 33 al 50% la participación de las CCAA en este impuesto, según se amplía en una información paralela en la sección de nacional de Estrella Digital.
En paralelo a la revisión del IRPF, Solbes anunció que el Gobierno aprobará también en las primeras semanas del año la reducción del tipo marginal máximo (35%) del Impuesto sobre Sociedades. Aunque no concretó cuántos puntos se recortará, si afirmó que el objetivo es acometer una reducción "paulatina" de cinco puntos tanto del tipo general de gravamen, como del tipo del 30% del que disfrutan las pymes. La idea que maneja Hacienda es aplicar dicha reforma en un plazo temporal de entre tres y cinco años.
También se analizarán las distintas deducciones y desgravaciones existentes, tomando en consideración su "oportunidad y eficacia", y señaló que el ritmo de reducción del tipo del impuesto dependerá de las "correcciones" que se vayan introduciendo en esas deducciones. En este sentido, Solbes se mostró partidario de eliminar los "condicionantes fiscales" del impuesto que puedan interferir en la asignación de recursos, al tiempo que apostó por mejorar la competitividad de las empresas y aumentar el atractivo de España como destino de la inversión.
El vicepresidente se mostró también partidario de poner en marcha impuestos medioambientales que graven el consumo de agua, los residuos y la contaminación en general, habida cuenta de que España tiene un menor fiscalidad sobre los carburantes que la media de la UE, o sobre la electricidad. En cualquier caso, afirmó que en la creación de dichos impuestos el Gobierno tendrá en cuenta la evolución del IPC y la situación de las industrias a las que afectarán, con el fin de no generar tensiones inflacionistas adicionales ni suponer un gran impacto en términos de coste sobre las empresas.
Aprovechar las 'vacas gordas'
En cuanto a la situación presupuestaria, el vicepresidente reiteró que, por primera vez en el 2005, el conjunto de las administraciones públicas cerrarán sus cuentas con superávit, que será "claramente superior" al inicialmente previsto por el Ejecutivo (0,1% del PIB). En este punto, confirmó que el Gobierno creará un fondo que se nutrirá de los superávits futuros derivados del aumento de ingresos sobre lo presupuestado, y que se destinará a la inversión de infraestructuras, habida cuenta de que la pérdida de fondos procedentes de la UE será cada vez mayor.
En el ámbito de las grandes cifras económicas, el vicepresidente Solbes pronosticó que la economía española crecerá este año un 3,4%, una décima más que la estimación inicial realizada por el propio Gobierno, y afirmó que, si bien es posible que puede crecer un 3,5%, es "difícil" y dependerá, en todo caso, del crecimiento del cuarto trimestre. Preguntado por una nueva subida de los tipos de interés, Solbes afirmó que cualquier aumento adicional será "moderado" y que, por tanto, no tendrá un impacto significativo ni en el consumo ni en la inversión. Además, afirmó que no se debe considerar negativa dicha subida, en la medida en que puede ayudar a reequilibrar el patrón de crecimiento de la economía española. |