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El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, cree compatible la ayuda a los sectores
que más sufren el encarecimiento del petróleo con el acuerdo alcanzado entre los ministros de la Eurozona para no rebajar los impuestos
sobre los carburantes. "Es verdad que se puede apoyar, y muchas veces se debe apoyar, a los sectores de la sociedad que más sufren en
sus bolsillos el impacto de la subida de precios del petróleo y de los productos energéticos, pero eso se puede hacer sin necesidad de
modificar la estructura tributaria", afirmó.
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Una modificación fiscal "crearía graves distorsiones de competencia y enviaría señales erróneas", como la de que se puede utilizar más energía, en vez de fomentar ahorros energéticos, que es "lo que procede ahora", añadió Almunia, que destacó el "acuerdo total" entre los ministros de la zona euro, en la reunión informal del pasado fin de semana en Manchester para no hacer rebajas en los impuestos que gravan el petróleo y los productos petrolíferos.
Consideró logrado con esa reunión el objetivo de "estructurar una reacción coordinada" entre los europeos al encarecimiento del crudo. "Hay un comunicado donde se muestra la necesidad de no reaccionar mediante distorsiones en la competencia a través de bajadas de impuestos que puedan suponer enfrentar a unos sectores de la sociedad con otros", dijo.
Dicho compromiso "es perfectamente compatible con acordar ayudas para los sectores más desfavorecidos, que más sufren en sus bolsillos la subida del precio del petróleo". Y ello sin olvidar, añadió, que "esas subidas no están ahí para durar sólo una semana o un mes, sino que más bien parecen tender a ser estructurales".
Los ministros europeos acordaron intensificar el diálogo con los países productores para "aumentar las inversiones en más extracción de petróleo, más estructuras en la industria del refino y mejorar el uso de la energía". "Vamos a vivir en un mundo en el que la energía no va a ser, nunca más, barata como lo fue en el pasado. Tenemos que ajustar nuestro consumo a las necesidades de ese futuro".
Medidas políticas
Con todo, Almunia no quiso valorar medidas como la estudiada por el Gobierno francés para redistribuir una parte de los beneficios de las compañías petroleras. "Esas son decisiones que no son adoptadas al nivel europeo, sino que son decisiones que puede adoptar cada país", dijo. Sí apuntó que "ha bastado el anuncio del ministro francés de que podría considerar un impuesto extraordinario sobre los beneficios de las empresas petrolíferas para que estas empresas bajasen los precios de sus productos".
Mientras, el ministro británico de Economía, Gordon Brown, ha pedido medidas urgentes para estabilizar el mercado del petróleo, como un aumento de la producción de la OPEP y una acción internacional coordinada. En una intervención ante el Congreso de los Sindicatos que se celebra en Brighton, en el sur de Inglaterra, Brown propuso estas medidas ante la amenaza de los camioneros británicos de bloquear refinerías a partir de hoy en protesta por el incremento del precio del combustible en los últimos meses.
El titular de Economía dijo entender las dificultades que afrontan camioneros, ganaderos y automovilistas en el Reino Unido por el fuerte incremento del precio del crudo. "La primera medida que tenemos que tomar es afrontar la causa del problema, asegurar una acción global concertada para reducir los precios mundiales del petróleo y estabilizar el mercado a largo plazo", subrayó el ministro ante una concurrida audiencia.
El plan de Brown
El plan consiste en pedir a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) un aumento de la producción —de unos 500.000 barriles diarios— para atender la demanda, sobre todo de países asiáticos, como es el caso de China. También pidió una mayor transparencia sobre las reservas de las naciones que integran la OPEP. "La falta de transparencia sobre las reservas mundiales y los planes sobre su desarrollo perjudican la estabilidad y son motivo de especulación. El mundo debe pedir a la OPEP que sea más abierta y transparente", subrayó el ministro.
Se mostró a favor de hacer nuevas inversiones en instalaciones para mejorar la producción con los recursos generados por el fuerte incremento del precio del petróleo en los últimos meses. Brown calculó en 300 millones de dólares al año los ingresos adicionales que disfrutan los países de la OPEP.
Además, propuso una acción internacional a fin de aumentar el uso de fuentes alternativas de energía para mantener el crecimiento económico y afrontar el problema del cambio climático. Como parte de su plan, Brown dijo también que el Banco Mundial debería establecer un nuevo fondo para apoyar y ayudar a países en vías de desarrollo que inviertan en fuentes de energía alternativas.
El ministro, considerado el sucesor natural del primer ministro británico, Tony Blair, quiere presentar este plan ante las reuniones de los países que forman el Grupo de los Ocho (G8, los países más ricos del mundo y Rusia), el FMI y el Banco Mundial. Según fuentes del Tesoro británico, Brown ha dialogado en los últimos días con representantes de varios países, entre ellos algunos productores, para tratar su plan. |