|
Sevilla afirmó que "ha llegado la hora" de redactar este estatuto, del que se ha elaborado un libro blanco de expertos que presentará en una Conferencia Sectorial "después del verano", y reiteró que, aunque "hará todos los esfuerzos del mundo" para consensuar el documento, "si al final hay mayoría, lo haremos así".
El ministro, quien inauguró el curso "Hacia un Estatuto Básico de Empleado Público" que se desarrolla esta semana en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, adelantó en conferencia de prensa que el documento recogerá la reducción de la temporalidad de la Administración Pública, que el Gobierno quiere rebajar hasta el diez por ciento, la mitad del porcentaje actual que se sitúa en el veinte, recordó.
Sevilla se refirió también al posible proceso de prejubilaciones de empleados de la Administración Pública, que según dijo no supondrá "una carga para las arcas de la Seguridad Social" y señaló que se hará sobre propuestas "concretas, selectivas y acotadas".
El ministro recordó que la Función Pública ha sido el único sector en España donde nunca se han aplicado procesos de prejubilaciones, por lo que consideró que es "perfectamente compatible" que se lleven a cabo aunque "de manera acotada" y sobre "colectivos específicos".
Comienzo de la carrera
Añadió que este proceso "no ha hecho más que empezar", por lo que rechazó hablar sobre si se aplicaría en los funcionarios transferidos a las Comunidades Autónomas.
Sevilla aseguró que esta propuesta se enmarca dentro del objetivo del Gobierno socialista de pasar "de la administración que nos ha quedado a la que necesitamos y queremos", como ocurre con el Estatuto Básico del Empleado Público.
Recordó que la elaboración de este documento, que afectaría a los más de dos millones de empleados públicos que hay en España, está prevista en la Constitución Española, aunque reconoció la "dificultad" que ha habido hasta ahora para su redacción, que se intentó llevar a cabo en 1999.
Consideró que ahora, cuando el proceso de transferencias está "globalmente consolidado", es el momento para elaborar este estatuto para que exista un "amplio consenso", de las Comunidades Autónomas, los Ayuntamientos, los interlocutores sociales y el Parlamento.
"Muchas dudas y de calado"
Sevilla insistió, en su intervención en el curso, en la "importancia" de un consenso que "estabilice" la situación de los empleados públicos y que culmine en un proceso "en el que todos nos sintamos cómodos y reconozcamos la utilidad de este estatuto".
Aun así, reconoció que existen aún "muchas dudas" y "de mucho calado" para elaborar esta normativa, entre ellas si debe incluir sólo a los funcionarios o también al personal laboral o si el estatuto debe ser común para las tres administraciones.
El titular de Administraciones Públicas calificó de "error" el que el estatuto de los empleados públicos se regule "de manera separada" para las tres administraciones, aunque reconoció que hay un "amplísimo abanico" de decisiones que es "ya necesario tomar".
"Cualquier norma básica, aunque sea muy básica es mejor que la ausencia de una norma. Aunque eso no quiere decir que este estatuto vaya a tener tres artículos como he oído decir", aseguró el ministro.
Sevilla indicó que este estatuto también podría compatibilizarse con otras normas "parciales", como las destinadas a los empleados públicos de Educación o Sanidad, o con las que elaboren las Comunidades Autónomas en esta materia, con las que, añadió, "habrá que ser cuidadosos".
El ministro insistió en que "después del verano" comenzará el debate del libro blanco que sobre este estatuto ha elaborado un grupo de expertos, y confió en que para "finales de año" el proyecto de ley sea aprobado por el Gobierno central, para remitirlo al Parlamento y poder estudiarlo de cara a su aprobación el próximo año. |