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El 93,3% de los 267 encuestados —representantes del sector inmobiliario, financiero y turístico— cree que los precios subirán más del 5% este año, y el 86,5% piensa que esos cinco puntos porcentuales de incremento también se superarán en el 2006, lo que indica, para el IESE, que los profesionales "se han vuelto más optimistas" —desde el punto de vista del sector— respecto a su actitud en el 2004.
Entonces, un 5,4% del total creía que bajarían los precios a un año vista y un 50,4% apostaba por una subida superior al 5% (finalmente, el encarecimiento de la vivienda en el 2004 fue del 17,1%). Según el IESE, que no se hayan confirmado esas expectativas pesimistas ha hecho que los operadores del sector vean posible una corrección más lejana.
Respecto a la producción de viviendas, los encuestados esperan que se inicien 634.000 este año (un 7,7% menos), y 612.500 el que viene, lo que supondría una caída del 3,4% respecto a lo previsto para el 2005. Para la vivienda protegida, los profesionales prevén, en cambio, un aumento del 14,3% en el número de viviendas iniciadas este año (79.737 sobre las 69.769 del 2004), y del 10,9% para las del 2006, hasta 88.427 unidades. Estas expectativas son, en todo caso, inferiores a las del año pasado, cuando se preveían 94.860 viviendas protegidas para el 2004 (un 35,9% más), y se esperaba que en el 2005 este tipo de vivienda representase un 19,9% del parque total (la previsión actual para este año es del 12,6%).
Por tanto, los encuestados apuntan a una caída de la construcción de vivienda en términos generales y a un aumento de la protegida inferior a la del 2004 y a la que se esperaba para este 2005. En cuanto al ritmo de venta de las promociones, el 32,2% de los consultados espera una ralentización; un 30,2%, una aceleración, y el 37,6% restante, que se mantenga igual. Pese a que el diagnóstico en este apartado es "ligeramente pesimista", según el IESE, las previsiones "han mejorado sensiblemente" con respecto a lo esperado a mediados del 2004, cuando el 51,4% pensaba que sus ventas se ralentizarían y el 15,7% que se acelerarían.
Casi un mes más para poder vender el piso
Si el grueso de la correción del mercado inmobiliario no viene dado por el nivel de encarecimiento de los precios, sí parece ser ahora más difícil que antes venderlo. Se construye menos de lo que se esperaba, pero también cuesta más vender el piso al precio que se pide por él. Así queda reflejado en un estudio de mercado que ha elaborado la empresa de intermediación inmobiliaria Don Piso, según el cual el plazo medio estimado para vender un inmueble en el mercado español se ha incrementado un 41% en los últimos dos años, al pasar de un tiempo medio de 61 días en el 2003 a 86 días en el 2005, lo que supone que el periodo de compraventa se ha dilatado en casi un mes.
El tiempo medio estimado para vender actualmente un inmueble varía en función de sus características, y oscila entre los 79 días necesarios para dar salida a una vivienda comercializada directamente por una agencia, y los 125 días contabilizadas para vender una promoción. Por su parte, las viviendas de obra nueva exigen una media de 105 días para el cierre de su venta.
En cuanto al precio de la vivienda, el estudio señala que los compradores pagaron una media de 187.468 euros por la compra de un inmueble durante el 2004, lo que representa un incremento del 16% con respecto al 2003, es decir, un avance similar al que muestran las estadísticas oficiales. El precio medio por metro cuadrado comercializado aumentó un 19%, hasta alcanzar los 1.976 euros en el año pasado.
Por otro lado, el estudio explica que la oferta de inmuebles se incrementó un 20% en el 2004, y que el porcentaje de los inmuebles vendidos sobre los que entraron nuevo en el mercado se situó en el 52,4%. Por tipologías, casi el 72% de las promociones de obra nueva entrantes en el 2004 consiguieron comercializarse con éxito.
El estudio apunta, además, que los factores que contribuyen a una marcha favorable del mercado son la desaceleración del crecimiento de los precios, la creciente demanda de inmigrantes y la existencia de una cultura muy arraigada de compra de inmuebles entre los españoles. Por contra, los factores que han influido de manera negativa son el todavía elevado nivel de precios de la vivienda y la incertidumbre sobre la evolución de los tipos de interés y las novedades políticas en materia de vivienda. |