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En un estudio del organismo realizado por María Pazos Morán, titulado 'Género e Impuesto sobre la Renta en España.
Propuestas para la reforma', el IEF indica que, tal y como está planteada esta paga, debería ser una ayuda por cuidado de
hijos para todas las personas que trabajen y no tengan un cónyuge en casa para cubrir el cuidado de los mismos.
En este sentido, señala que, aunque en la práctica no haya un número significativo de hombres que sean cabeza de familia
monoparental, negarles este derecho sienta un precedente en contra del proceder habitual del sistema de impuestos y
prestaciones. "Hasta ahora, excepto el permiso por maternidad, no había ninguna medida que dependiera del sexo de las
personas. Es pues, jurídicamente discriminatoria", subraya el IEF.
Por ello, apuesta por sustituir la paga de 100 euros por una "verdadera prestación" por gastos de cuidado de hijos diseñada
adecuadamente y con la forma de una desgravación-prestación de reconocimiento de esos gastos cuando no están ni el padre
ni la madre fuera del mercado de trabajo y disponibles para ejercer esa función.
En cuanto al tratamiento de los hijos en el IRPF, el IEF recuerda que actualmente existe un mínimo familiar que se aplica
como una reducción en la base imponible del impuesto, de tal forma, que la desgravación es mayor cuanto más grande es la
renta. Concretamente, hasta 7.351 euros de ingresos brutos, la deducción es nula, mientras que con más de 78.132 euros,
se alcanza la desgravación máxima de 627 euros.
Más equidad
En este sentido, indica que este tratamiento de los hijos no tiene parangón en ningún país de la UE, ya que normalmente
las desgravaciones por hijos son de cuantía fija o son mayores para las rentas bajas, pero nunca mayores para las rentas
más altas como sucede ahora en España. Por ello, apuesta por volver al sistema anterior, en la que estas deducciones se
aplicaban en la cuota y eran iguales para todos los contribuyentes, con el fin de aumentar la equidad del impuesto.
Incluso apuesta por una figura mixta entre la desgravación y la prestación, que pudiera deducirse del IRPF o recibirse
como prestación en el caso de que la cuota resultase negativa, al estilo de la paga de 100 euros para madres trabajadoras
con hijos menores de tres años.
No a la tributación cnjunta
Otra de las propuestas del IEF de cara a la reforma del IRPF que está preparando el Gobierno es la eliminación de la
tributación conjunta por la que pueden optar los cónyuges, ya que considera que es "discriminatoria" para la mujer, por
lo que afirma que es necesario introducir mecanismos que "individualicen" el impuesto.
Para el IEF, esta forma de tributación introduce "importantes distorsiones" en el mercado de trabajo porque, cuando una
mujer casada se incorpora a un empleo, el funcionamiento de la declaración conjunta hace que su salario se acumule a la
renta del marido y, por tanto, se grave al tipo marginal de éste.
De esta manera, los tipos impositivos efectivos de las mujeres casadas son altísimos, aumentando enormemente el coste
de oportunidad de trabajar fuera del hogar, e introduciendo lo que el IEF denomina como "penalización por matrimonio".
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