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Para cumplir este compromiso, y porque además las perspectivas económicas son "positivas y favorables", "creemos que la
sociedad debe hacer un esfuerzo para que las pensiones sean más dignas".
Caldera subrayó que el Gobierno socialista no ha esperado "al último año, como ocurría en el pasado", en referencia a la
etapa popular, que subía las pensiones en el "último año de legislatura", por lo que reiteró que, al contrario que el PP,
"nosotros hemos empezado" a mejorar las pensiones desde "el primer año".
El titular de Trabajo y Asuntos Sociales aseguró que es una "verdadera necesidad social que las pensiones más bajas suban
porque en la última década, con un extraordinario crecimiento económico", matizó, las prestaciones mínimas sólo subieron
para "unos colectivos muy pequeños", mientras que el resto mantuvo su poder adquisitivo.
Desde los 90, añadió, la mejora de la economía y el crecimiento de la riqueza de sociedad española han sido muy importantes
pero no han beneficiado a los pensionistas y eso "no es aceptable".
Por el contrario, Caldera afirmó que durante el primer año de Gobierno socialista el Ministerio de Trabajo ha destinado el
87) del total de gastos de la Seguridad Social al pago y mejora de pensiones, mejora que "ha sido mayor para quien más lo
necesita".
Este aumento de las pensiones ha sido posible gracias al buen comportamiento de la afiliación de los últimos ejercicios y,
en especial, al registrado entre marzo del 2004 y marzo de este ejercicio, un año en que el número de afiliados ha crecido
en una media de 497.000 personas.
De este crecimiento, el 60%, es decir 302.000 altas, corresponde a mujeres, que ya alcanzan el 41% de la afiliación. Sin
embargo, el objetivo del Ministerio es que "en pocos años", las mujeres representen el 50% del total de afiliados.
Estas cifras, según explicó Caldera, han aumentado la proporción de trabajadores y pensionistas, ya que en marzo del 2004
había 2,48 ocupados por cada pensionista, y en marzo de este año el ratio era de 2,53.
El Ministro recordó, además, que los ingresos de la Seguridad Social han aumentado hasta generar un superávit equivalente
al 1% del Producto Interior Bruto, una cifra "que es una garantía de futuro", aunque insistió en que, como han advertido
todos los expertos, a partir del 2015 la Seguridad Social tendrá problemas de solvencia y, para afrontarlos, el Ejecutivo
"tendrá que hacer reformas para mantener la viabilidad del sistema".
Por otro lado, Caldera ha rectificado a su secretario de Estado, Valeriano Gómez, al manifestar que entre sus objetivos
se encuentra el de penalizar la contratación temporal elevando 1,5 puntos las prestaciones sociales por desempleo con
cargo al empresario y, a la vez, reducirá en medio punto las de los contratos fijos para reducir la temporalidad laboral.
El pasado día 17, Gómez apostaba por abordar la desaparición futura de las bonificaciones que actualmente perciben las
empresas por convertir los contratos temporales en indefinidos, pero las declaraciones del Ministro van por otro camino.
En lo que ambos coinciden es en la simplificación del sistema de bonificaciones, con la idea de reducir los actuales 81
supuestos a uno por cada colectivo al que se quiera favorecer. Este es uno de los principales puntos que forman parte de
la agenda de la reforma laboral que el Gobierno ha empezado a discutir con sindicatos y empresarios.
El otro punto de roce se refiere al periodo máximo en el que se pueden percibir los incentivos. Caldera aboga por aumentar
de dos a cuatro años este plazo, mientras que Gómez consideró que "sería razonable abrir la puerta" a la posibilidad de
mantener, sólo por un plazo determinado de tiempo.
Pese a estos desencuentros dentro de Trabajo, todo está preparado para que la próxima semana se haga público el conjunto
de medidas propuestas por el Ministerio, la patronal y los sindicatos. |