España ha sido el país europeo que más se ha beneficiado de la integración en la moneda única, a juicio del Banco de
España. La 'perspectiva es de continuidad de una actividad fuerte', según el director del Servicio de Estudios del Banco
de España, José Luis Malo de Molina; pero el mantenimiento de un modelo de crecimiento basado en la demanda interna ha
generado riesgos para el crecimiento en el medio y largo plazo, cuales son la pérdida de competitividad de la economía,
y el alto endeudamiento familiar.
La falta de competitividad 'es un riesgo presente; la exportación ha perdido ya cuota de mercado en 2004, mientras que
la importación mantiene crecimientos muy altos que denotan también una pérdida de competitividad de los bienes y servicios
españoles en el mercado interior', asegura Malo de Molina.
Por tanto, esta circunstancia está mermando la actividad económica 'y si no se frena el deterioro puede secar el
crecimiento en tres o cuatro años'. A su juicio los diferenciales de precios y de costes han contribuido a ese deterioro,
'aunque algunos sectores exportadores han reducido márgenes para mantener la cuota de mercado'.
Las empresas consultadas por las Cámaras de Comercio para elaborar el Indicador de Confianza revelan la dificultad para
mantener en el futuro sus exportaciones.
El hecho de que los costes laborales unitarios (relación entre coste y productividad) crezcan más que los de los
competidores dentro y fuera de la UEM provoca un encarecimiento de los productos; este encarecimiento tiene su primer
reflejo en el diferencial de precios de consumo, que está en torno a un punto en los últimos seis o siete años (un punto
es un 50% más de inflación que la UE).
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Los empresarios temen no poder
mantener sus ritmos de exportación
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Las recomendaciones del Banco de España se centran en reformar los mecanismos de formación de costes y precios,
comenzando por una reforma del mercado laboral que abarate el despido y flexibilice la estructura salarial 'para dar
mayores márgenes de eficiencia a las empresas'.
Debe complementarse con reformas en mercados de bienes y servicios, algunos de los cuales están ya incluidos en el
plan de dinamización del Gobierno, 'que es un catálogo que va en la buena dirección, que debe ampliarse'.
El Banco de España estima que debe incrementarse el superávit fiscal, aunque reconoce la incapacidad de la política
fiscal para reconducir por si sola la situación.
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