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La ministra de Vivienda insistió en que "no está prevista su inclusión en el Plan de Vivienda ni en las políticas de
vivienda protegida". Sin embargo, el director general de Vivienda, Rafael Pacheco, asegura que se trata de una solución
válida para jóvenes y jubilados.
"No tiene sentido" que la VPO se quede atrás con respecto al mercado libre, donde se tiende a hacer los pisos cada vez
más pequeños, dijo Pacheco, que mostró su sorpresa por que algunos "algunos se hayan caído de un guindo" al conocer la
propuesta. Datos del sector reflejan que el 80% de las viviendas protegidas tiene entre 70 y 90 metros cuadrados, casi
el triple que el tamaño de los pisos en alquiler que anunció Trujillo.
En declaraciones a la Cadena SER, Trujillo explicó que se trata de un modelo "que tiene éxito en países de la UE" y que
en España, por nuestra cultura, no se ha llegado aun a ese tipo de vivienda". Se trataría de viviendas de "precio y
superficie limitados" para jóvenes, de forma transitoria y en régimen de alquiler, subrayó Maria Antonia Trujillo, que
aseguró que tendrían precios "limitados".
Los arquitectos defienden su idea
Por otra parte, los arquitectos de los prototipos de apartamentos de 30 metros que se exponen en el Salón Construmat
han defendido hoy sus proyectos y han dicho que se ha "simplificado" y reducido el debate a los metros de los pisos,
olvidando cuestiones como el problema real de acceso a las viviendas convencionales.
Josep Bohigas, el coordinador del proyecto, que propone seis prototipos de "apartamentos mínimos" en Construmat, dijo
a EfE que el debate de los últimos días se ha "simplificado" y se ha reducido sólo a los metros cuadrados de las
viviendas. Para Bohigas, hay que tener en cuenta que son diferentes 30 metros cuadrados "en el centro de la ciudad o
en la periferia" o si el edificio tiene unos servicios comunes o no los tiene.
Vivir en 30 metros
La demanda de pisos de 30 o incluso menos metros ha aumentado en los últimos años en las grandes ciudades, también en
Barcelona, donde al nada módico alquiler de unos 500 euros mensuales se pueden encontrar este tipo de apartamentos,
cuyos inquilinos los consideran "ideales para solteros" o para "ir sólo a dormir", aunque no para compartir.
Alison, una inglesa de 40 años que reside desde hace dos en Barcelona y que habita en un apartamento de 22 metros
cuadrados situado en la calle Canvis Vells del barrio del Born, muy apreciado por ciudadanos extranjeros, ha asegurado
sentirse "muy a gusto" en su reducida vivienda, de la que destaca su luminosidad y el "gran" baño de que dispone, que
ocupa más de una cuarta parte del piso.
De la misma opinión es Manuela Cerrato, una vecina de Sabadell que vive desde hace cinco años en un apartamento de poco
más de 30 metros cuadrados situado en la calle Gambús. Manuela, como Alison, es de la opinión que "estos pisos son
magníficos para una persona soltera", aunque reconoce que "no podría soportar" tener que compartir estos escasos metros
cuadrados. No es el caso de Carolina González, una joven de 24 años de Barbastro (Huesca) que durante cinco años ha
estado viviendo con su hermana Marina en un piso de unos 28 metros cuadrados ubicado en la calle Providencia, en el
barrio de Gracia de Barcelona.
Las dos hermanas han sobrevivido entre las decenas de libros de Carolina, estudiante, y los cientos de retales de
Marina, diseñadora, en ese pequeño apartamento, donde debido a sus ocupaciones coincidían sólo por la noche. Uno de
los principales problemas que se les planteaba, según Carolina, era que el piso "estaba lleno de cosas por todas partes",
por lo que "había que ir retirando paquetes para poder pasar".
A pesar de que la ley establece un mínimo de 40 metros cuadrados de habitabilidad en las viviendas, las inmobiliarias
ofertan centenares de apartamentos, en su mayoría viejos, de 20 a 30 metros en diferentes zonas de Barcelona, cuyo
precio de compra oscila entre los 140.000 y los 200.000 euros.
La Sociedad del Alquiler
Las sociedades tasadoras arrojaban también ayer más luz sobre el funcionamiento de la nueva Sociedad Pública del
Alquiler (SPA) que ha impulsado el Ministerio de Vivienda. Serán los propios tasadores quienes fijarán el importe
del alquiler al que se ofrezcan los pisos, y lo harán a precios de mercado, puesto que tendrán en cuenta las rentas
que piden agencias y particulares por pisos de similares características y ubicación. Es decir, que la SPA no ofrecerá
pisos más baratos que cualquier otra inmobiliaria.
Según el presidente de la asociación de sociedades de valoración ATASA, Luis Leirado, la labor de las sociedades de
tasación será "arbitrar" entre el propietario de la vivienda y la sociedad pública a la hora de fijar el precio al que
se alquilará la vivienda, por un plazo mínimo de cinco años. Con ello, se pretende que los importes de los alquileres
que se fijen respondan a criterios objetivos como el estado de la vivienda, su localización y los precios a los que
se alquilen pisos otros similares.
En su opinión, y tal y como defendía el martes Trujillo en la presentación de la SPA, según se vaya desarrollando
el sector, los precios de los alquileres irán disminuyendo, al tiempo que se reducirá la presión que ejerce la demanda
sobre las viviendas en venta, con lo que el coste de estas últimas también tenderá a la baja. Sin embargo, Leirado no
quiso concretar en qué plazo cree que se empezarán a notar ambos efectos y se limitó a recordar que, en el sector
inmobiliario, "la velocidad de crucero no es la misma que en otros mercados", por lo que "podríamos estar hablando de
años o, incluso, lustros". |