El gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, ha vuelto a recurrir al envío de cartas al sector financiero para
lanzar un nuevo mensaje a todas las entidades financieras. Hace un mes el subgobernador del Banco de España, Gonzalo
Gil, remitió una misiva a los presidentes de bancos y cajas advirtiéndoles sobre las mayores responsabilidades adquiridas
desde el pasado 1 de enero con la entrada en vigor de las nuevas normas de contabilidad (NIC).
En esta escueta carta, que ha tenido que ser leída en el consejo de administración y entre la alta dirección de las
entidades financieras, el Banco de España explica que las nuevas normas de contabilidad deja la puerta abierta a una
mayor interpretación de la normativa por parte de los gestores de estas instituciones, lo que indudablemente influirá
en la estrategia a seguir por estas entidades.
Hasta ahora, la Circular 4/19991 no dejaba lugar a interpretaciones. "Todo estaba regulado, y los gestores sólo tenían
que aplicar lo que les indicaba la norma. No había lugar a la interpretación. Todo estaba escrito y explicado", afirman
fuentes de la autoridad supervisora. Pero con la entrada en vigor de las NIC las decisiones de los gestores ganan
protagonismo y sus decisiones serán, a partir de ahora, claves para la buena marcha de la entidad, explican las mismas
fuentes.
De hecho, esta es una de las advertencias de la carta, "el protagonismo que en la nueva circular se reconoce a los
administradores de las entidades".
Por ello, y a modo de advertencia, el supervisor ha remitido esta carta recordatorio que ha vuelto a crear un cierto
malestar entre la alta dirección de las entidades financieras.
En ella, se reclama, como se recoge ya en la nueva Circular 4/2004 relativa a las nuevas normas de contabilidad, que
"la información que se suministre desde los estados financieros de las entidades deberá ser clara para sus usuarios, a
los cuales se les supone un razonable conocimiento de las actividades económicas, la contabilidad y las finanzas
empresariales, aptitudes que deben igualmente predicarse de los responsables de la información".
La carta añade que este mayor protagonismo de los administradores a la hora de fijar las políticas contables y adoptar
criterios de valoración "deben ser objeto de reflexión y valoración por parte del consejo antes de su adopción
definitiva". Y finaliza la misiva señalando que por estas razones "hace recomendable recordar las especiales
responsabilidades que el ejercicio de cargos de administración o de alta dirección en entidades de crédito tiene tanto
en la legislación mercantil vigente como en la propia Ley de Disciplina e Intervención de entidades de crédito".
Es precisamente, este último punto el que más ha molestado a los gestores bancarios. "Ya sabemos lo que tenemos que
hacer. Nadie tiene que recordarnos que si vamos a 180 kilómetros por hora estamos infringiendo la ley", declara un
alto directivo de una gran entidad financiera. Esta opinión es compartida por gran parte de los gestores.
Esta carta se suma a otra que el Banco de España remitió al sector sobre el riesgo de crecer en hipotecas.
El principal cambio reside en la consolidación de participaciones
Las nuevas normas contables están provocando ya cambios en las estrategias de las entidades financieras. Uno de los
cambios más significativos para la contabilidad bancaria tras la implantación de las NIC es la del tratamiento de las
participaciones empresariales. Hasta ahora, si tenía un 3% de una empresa cotizada podía consolidarse por puesta en
equivalencia, es decir, incluir en la cuenta de resultados el beneficio de la empresa proporcionalmente a la
participación que se tuviera de ella. Ahora sólo se puede consolidar si se demuestra una influencia significativa
en la compañía en la que se tiene una participación, sea o no inferior al 3%. El principal requisito es contar con
consejeros.
A falta de la circular de recursos propios
Tres meses y medio después de la entrada en vigor de la Circular 4/2004 del Banco de España sobre nuevas normas de
información y contabilidad financiera, los bancos y las cajas de ahorros siguen esperando varias normativas que
completen los criterios a seguir para aplicar las NIC. "Lo primero es que el marco normativo sigue inacabado porque
faltan todavía la correspondiente circular de la CNMV y otra norma contable fundamental como es la nueva circular del
Banco de España sobre recursos propios de las entidades", recuerda un alto directivo de un importante banco.
Su queja es casi generalizada. La razón es que esta última circular debe entrar en vigor en el segundo semestre de
este año, y todavía no se conoce el borrador que ha elaborado el supervisor. Fuentes bancarias aseguran que no está
previsto que el Banco de España dé a conocer este borrador hasta finales de este mes, a pesar de que ya varias
entidades financieras han optado por presentar sus cuentas de resultados del primer trimestre con la nueva contabilidad.
El plazo máximo para que la banca adapte sus cuentas a las NIC cumple en junio. Todas las fuentes financieras consultadas
explican que "de nada sirve que la Circular 4/2004 haya permitido liberar a las entidades una serie de provisiones
voluntarias si esas reservas adicionales no van a computar como recursos propios a efectos de coeficiente de solvencia
del Banco de España y de los ratings de las agencias internacionales".
Otra queja, más importante, según varios altos ejecutivos bancarios, "es el de la imprevisión fiscal de las NIC". De
momento, bancos y cajas trabajan para presentar en Hacienda unas propuestas comunes en este asunto, pero no será hasta
octubre, según varias fuentes, cuando esté lista la norma fiscal que se aplicará a la nueva contabilidad.
La banca crítica el hecho de que hace más de dos años que se conocían las normas comunitarias y se empezaba a trabajar
en España sobre las NIC, y desde entonces "prácticamente poco o nada se ha avanzado en materia fiscal", afirman las
mismas fuentes.
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