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Los bajos tipos de interés tanto en Europa y Japón como, sobre todo, en EE UU, durante los últimos años han
estimulado la formación de burbujas. Superada la de la Bolsa de los noventa, ahora el FMI y numerosos analistas
advierten de la sobrevaloración de las materias primas, de la vivienda, de los bonos... Son los riesgos de unos
tipos de interés inferiores a la inflación y de que, así, sea más rentable comprar que ahorrar.
Uno de los mercados amenazados es el de bonos. El tipo de referencia -el que fija la Fed o el BCE- ha estado
en el 1% (EE UU) o 2% (Europa), mucho más bajo que el de los bonos del Tesoro -en torno al 4%- . Así que en los
últimos años se ha generalizado la práctica de pedir prestado dinero a corto plazo para invertir a plazos más
largos.
Este mecanismo, que se lama carry trade, ha sido puesto en práctica de forma masiva por hedge funds y fondos
monetarios dinámicos, un producto de moda que ofrece una rentabilidad algo superior al euribor. La inversión a
crédito en bonos de EE UU se ha multiplicado por tres en cuatro años, hasta 850.000 millones de dólares. En
comparación, la inversión a crédito en Bolsa es de 200.000 millones, y en el punto más álgido de la burbuja del
Nasdaq llegó a 300.000.
El problema surge cuando suben los tipos y, por un lado, el inversor tiene que pagar más por lo que pide prestado
y, por otro, la cartera de bonos -cuya valoración es inversa a la evolución de los tipos- se desvaloriza. Entonces
tiene que vender rápidamente para cuadrar deudas con patrimonio.
'La situación es muy delicada y puede provocar un fuerte pinchazo en el mercado de bonos que arrastre a la Bolsa',
explica Prem Thapar, director de inversiones de BNP Paribas Gestión. 'Los niveles actuales de inversión a crédito
sólo se vieron en los años 20', señala Thapar, 'y todo viene porque los tipos de interés reales han sido negativos
durante años tanto en Asia como en Occidente. Eso ha provocado la subida de los precios, no sólo de activos, sino
también de las materias primas. Mientras los tipos reales no sean positivos se seguirán inflando las burbujas'.
La advertencia del FMI va en el mismo sentido: 'Resulta importante vigilar las posiciones endeudadas favorecidas
por tipos de interés y volatilidades bajas, pues representan una potencial fuente de turbulencias... Una escasez
de liquidez como amplificador de los riesgos del mercado es uno de los puntos ciegos en los mercados'.
Los bonos no son el único riesgo. La deuda emergente, la empresarial, la vivienda y, en menor medida, la renta
variable también han alcanzado valoraciones excesivas, en parte provocadas por el exceso del liquidez del sistema,
como apuntó el FMI. Para Merrill, en las materias primas se da otra burbuja gracias al dinero fácil.
El fondo de la cuestión es el mismo: Si el dinero es barato resulta rentable pedirlo para comprar activos, aunque
la rentabilidad de éstos sea baja. En este contexto han proliferado los hedge funds. ABN-Amro advierte de que la
dificultad en la obtención de rentabilidades atractivas ha llevado a muchos inversores de este tipo a incrementar
las compras a crédito: 'Cualquier aumento en el coste de financiación de estas posiciones cortas en dólares puede
provocar muchos problemas'.
El ritmo al que suban los tipos es, así, una de las principales claves para los mercados en los próximos meses.
Los analistas prevén alzas graduales y un final lento de las compras a crédito. El peligro estaría en subidas
bruscas que dejasen al mercado sin margen de maniobra.
Efectos de las subidas de tipos
El sector bancario, uno de los más expuestos
El sector bancario se perfila como uno de los más expuestos a la amenaza que implica para los mercados fuertes
ventas por parte de aquellos inversores que utilizan estrategias de inversión basadas el endeudamiento.
Los beneficios del sector bancario se han visto incrementados en los últimos años por la actividad en los mercados
de capitales. ABN-Amro considera que los beneficios derivados de la intermediación pueden haber tocado techo,
aunque las cosas podrían empeorar más. 'Si el fin del periodo de apalancamiento degenera los beneficios se pueden
convertir rápidamente en pérdidas'.
El dólar pierde atractivo como objetivo de compras a crédito
Las estrategias de inversión basadas en las compras a crédito de una divisa para invertir en otras que ofrezcan
mayor rentabilidad aprovechando las diferencias en los tipos de interés volverán a dominar en el mercado de divisas
este ejercicio, según un artículo publicado en el diario Wall Street Journal.
El pasado ejercicio las compras a crédito de dólares para invertir en otras monedas como dólares australianos
dominaron en el mercado. La expectativa de subidas de tipos de interés en EE UU hace prever que el dólar deje
de centrar estas estrategias de inversión a favor de otras monedas como el euro o yen.
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