El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, hará públicas hoy las líneas generales de la nueva reforma
del IRPF. Solbes ha elegido para ello la presentación del número 104 (extraordinario) de la revista 'Economistas',
que edita el Colegio de Economistas de Madrid.
La elección no es casual, ya que desde el Gobierno se pretende que las líneas maestras de la reforma tributaria
sirvan de base para un 'debate público' en los próximos tres meses, según reconocen fuentes de la administración.
La intención del Ejecutivo es que, fruto del debate público entre los principales expertos y haciendistas del
país, 'salga perfilado' el IRPF a principios de verano, en el seno de una reforma 'tranquila'. Hacienda ya ha
asegurado que los cambios serán 'moderados', con una reducción del número de tramos, a tres o cuatro, desde los
cinco actuales, y un recorte de los tipos de gravamen. El marginal máximo se recortará desde el 45% hasta una
horquilla que va desde el 43% al 40%. Solbes no quiere que el coste recaudatorio sea grande, contemplando una
cifra inferior a los 3.000 millones de euros. El 'sosiego tributario' que reivindica el secretario de Estado
de Hacienda, Miguel Angel Fernández Ordóñez ,no impedirá que se simplifiquen las deducciones actuales. Se pretende,
por un lado, potenciar el rescate en forma de renta (periódica) de los planes de pensiones e impulsar otras
figuras como los seguros de dependencia. La tributación del ahorro a corto está en estudio, con una posible
elevación del 15% al 18% de las plusvalías generadas a más de un año. Las deducciones por vivienda se mantendrán,
en líneas generales, El trato a las rentas del trabajo mejorará, sobre todo, a los contribuyentes con menores
ingresos e hijos a cargo.
El calendario que maneja el Gobierno pasa por alargar los trámites de la reforma hasta final de año. La
aprobación por el Ejecutivo no se producirá, al menos, hasta junio, para que dé tiempo a perfilar los Presupuestos
del Estado de 2006. El Gobierno contempla llevar el texto al Congreso después del verano para que la discusión
parlamentaria se produzca en el último trimestre.
Bruselas descarta un tipo común en sociedades
El Gobierno quiere reformar también el impuesto de sociedades, aunque los cambios en este tributo serán
posteriores a los del IRPF y estarán supeditados a lo que pase en la UE.
Ayer el comisario europeo de Fiscalidad, Laszlo Kovacs, aseguró que 'no es una prioridad' de la Comisión
Europea fijar un tipo mínimo para la fiscalidad de las empresas en toda la UE. Sin embargo, Kovacs, que
compareció ante el Parlamento Europeo, sí se mostró a favor de una armonización de la normas para calcular
la base imponible del impuesto de sociedades.
En su intervención, consideró que las decisiones de inversión de una empresa no están ligadas sólo a los
tipos de gravamen que hay en un país, sino que se consideran otros factores como el tamaño del mercado,
las infraestructuras, los costes laborales o la situación económica y social.
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