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Fuentes del Ministerio de Hacienda indicaron a Europa Press que la reforma, prometida por el propio
presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero en la campaña electoral, seguirá una "línea moderada"
y no acometerá grandes cambios, pero creará un impuesto más sencillo, más justo y que favorezca
principalmente a las rentas del trabajo.
En concreto, el nuevo IRPRF contemplará la reducción a tres o cuatro del número de tramos del impuesto
desde los cinco actuales, una vez descartado el tipo único, así como una rebaja del tipo máximo, colocado
en el 45%, que podría situarse entre el 41% y el 43%.
El tipo mínimo del impuesto, situado en el 15%, también se reducirá, aunque en este caso, Hacienda es
consciente de que una rebaja del mismo, por mínima que sea (uno o dos puntos), conlleva una pérdida
recaudatoria importante, ya que se trata del tipo en el que se encuentra la mayor parte de los contribuyentes
del impuesto. Además, Solbes ha dejado claro que quiere acometer una reforma que sea financiable y suponga
una mínima pérdida de ingresos.
Cambios en las deducciones
En cuanto a las deducciones, la intención del equipo de Pedro Solbes es introducir cambios tanto en el
caso de las aplicadas por la compra de vivienda habitual como en las relativas a planes de pensiones,
donde se acometerán los cambios más profundos. En el primer caso, el Gobierno considera razonable la
deducción del 15% sobre un máximo de 9.000 euros contemplada en el impuesto actual.
Sin embargo, esta deducción puede llegar al 25% durante los dos primeros años tras la compra de la vivienda
si se usa financiación ajena, por lo que es previsible que el Gobierno introduzca cambios en este caso. Por
su parte, el Ejecutivo se ha mostrado más crítico con las deducciones por planes de pensiones, al considerar
que benefician a las rentas más altas.
En este sentido, está estudiando la posibilidad de recortar el límite máximo de aportación a planes de
pensiones, situado en 8.000 euros, y aplicar también esta misma deducción a los seguros de dependencia.
Las deducciones por hijos también sufrirán algún cambio para hacerlas verdaderamente progresivas, ya que
actualmente se aplican en la base del impuesto y benefician más a las rentas más altas. Una de las
posibilidades que baraja el Ejecutivo es aplicar la deducción en la cuota, de tal forma que beneficie a
todos los contribuyentes por igual, aunque no está descartado introducir más progresividad utilizando
una fórmula alternativa.
Más progresividad en las plusvalías
En cuanto a la fiscalidad de las plusvalías, la reforma del IRPF contempla un aumento del gravamen del
15% aplicado a las plusvalías generadas a más de un año, que podría situarse entre el 18% y el 20%, aunque
el tipo final dependerá de dónde se sitúe el mínimo exento, que podría rondar los 3.000 euros.
En cualquier caso, el aumento del tipo de gravamen será moderado porque el Gobierno quiere evitar un
deslocalización del capital extranjero hacia países de la UE con una fiscalidad más generosa.
Tras la presentación de las líneas maestras de la reforma del IRPF, el Gobierno prevé remitir al Congreso
el nuevo impuesto durante el último trimestre del año para su entrada en vigor el 1 de enero de 2006,
aunque previamente mantendrá contactos con sus socios parlamentarios, ERC e IU, con el fin de asegurarse
el apoyo que necesita para su aprobación definitiva en el Parlamento.
Deducciones por compra de vivienda
Según datos de la Memoria de la Administración Tributaria 2003, la mayoría de deducciones por adquisición
de vivienda habitual con financiación ajena en el IRPF corresponde a contribuyentes con rentas bajas,
inferiores a los 18.000 euros anuales (58,72%).
En concreto, el 33,59% de las liquidaciones del IRPF de 2002 que aplicaron dicha deducción se encuentran
en el tramo de renta entre 3.000 y 12.000 euros, y un 25,13% en el de entre 12.000 y 18.000 euros. Otro
25,84% de liquidaciones corresponde a contribuyentes con rentas entre 18.000 y 30.000 euros, y los de
más de 30.000 euros con deducción por vivienda sólo representan al 15,44%.
En cuanto al importe de estas deducciones, la mayor parte corresponde al tramo de rentas entre 3.000 y
18.000 euros anuales (el 51,56% del importe total), mientras que un 27,99% es para las rentas entre 18.000
y 30.000 euros, y un 20,45% para los contribuyentes con rentas superiores a 30.000 euros anuales. |