|
El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y
Hacienda, Pedro Solbes, anunció ayer que la próxima semana explicará las líneas fundamentales
de la reforma del IRPF, cuyo proyecto de ley será debatido en el Congreso en el último
trimestre del año, "de tal forma que todo el mundo sepa a qué atenerse y, posiblemente, cortar
algunas de las preocupaciones que en estos momentos existen".
|
|
Solbes señaló que le gustaría que todos los contribuyentes pagaran menos, aunque al mismo tiempo hay que tener dinero suficiente para satisfacer las necesidades y ambiciones del país. "Lo que no es posible es tener más servicios públicos y pagar menos -dijo-, hay que buscar un buen equilibrio entre ambos".
Aunque no desveló ningún aspecto de la futura reforma, reiteró en declaraciones a RNE, respecto a los planes y fondos de pensiones que la incentivación del ahorro futuro va a seguir manteniéndose, "posiblemente con algunas correcciones porque queremos dar mayor importancia a la dependencia". En este sentido, subrayó que el envejecimiento de la población no significa sólo pensiones, sino más sanidad y dependencia. "Por tanto, hay gastos a los que hay que hacer frente", añadió.
En cuanto a la situación económica, el vicepresidente segundo del Gobierno afirmó que tenemos un crecimiento "razonable" por encima del 2,5%, aunque sigue apostando por cerrar el año en el 3%. "La OCDE decía el 2,75% estos días, que con el precio del petróleo y el contexto europeo que tenemos es un crecimiento claramente muy bueno".
No obstante, reconoció que la economía española no está exenta de problemas, que guardan relación con un crecimiento excesivamente basado en temas de bajo valor añadido, como la construcción. "Si queremos que los españoles sean más ricos en el futuro tenemos que mejorar la productividad, para que haya mayores salarios y ser competitivos en el mundo", dijo.
Asimismo, Solbes señaló que el segundo problema es el de la competitividad en las empresas españolas y el déficit por cuenta corriente, que a largo plazo plantea problemas, así como la inflación, algo más alta que en el resto de Europa. "Son problemas graves a los que hay que hacer frente", manifestó.
También se refirió a la reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, y afirmó que Alemania y Francia representan casi el 70% de la zona euro, por lo que lo que opinan no es irrelevante. Pese a ello, indicó que el objetivo del pacto sigue siendo el mismo, aunque haya cierto cambio en el proceso de toma de decisiones. "Espero que el menor automatismo no traiga tratos diferentes entre unos y otros países, esa es la dificultad a la que va a tener que enfrentarse la Comisión", concluyó.
|