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El ministro de Economía precisó que la intención del Ejecutivo es incentivar los instrumentos que pueden contribuir a solucionar el problema de la dependencia, que ya afecta en España a 2.260.000 personas -que han perdido su autonomía para desarrollar las tareas de la vida diaria-.
Solbes reiteró que los tramos de la tarifa del IRPF se situarán entre dos y cuatro -frente a los cinco actuales-, y subrayó que el número definitivo "dependerá muchísimo" de las prioridades que se establezcan. En este sentido, señaló que la evolución de los ingresos "puede utilizarse para la reforma fiscal, para mejorar el sistema de financiación autonómica o la dependencia. El problema es la prioridad", aseveró.
Además, anunció a EFE que se va a estrechar el margen entre el tipo máximo y el mínimo, establecidos actualmente en el 15 y el 45%, con el objetivo de corregir "algunas disfunciones y que las rentas más bajas tengan alguna ventaja adicional". Solbes subrayó que para lograr un impuesto más fácil y sencillo, las deducciones actuales "deberían reducirse al máximo".
El ministro insistió en que en el caso de la deducción por compra de vivienda, "se está trabajando sobre un esquema muy parecido al actual", pero con algunas correcciones.
Cambios para los planes de pensiones
Respecto a las desgravaciones por fondos de pensiones, reiteró que se vincularán a factores como la dependencia y el envejecimiento de la población.
Para Solbes, que un Gobierno baje los impuestos, no significa que considere cubiertas todas las necesidades de un país, "porque, por definición, no lo están nunca".
Añadió el vicepresidente que, no obstante, una bajada de impuestos conlleva una mayor disponibilidad de recursos que permite mantener un consumo privado elevado, lo que impulsa
el crecimiento y permite a medio y largo plazo satisfacer más ambiciones políticas.
Durante la entrevista con EFE, Solbes recordó que la reforma fiscal es una de las tareas que el Gobierno va a llevar a cabo de forma inmediata, pero no la única, ya que entre sus prioridades también está la reforma laboral y la puesta en marcha de las medidas aprobadas recientemente para aumentar la productividad de la economía española.
Impacto del Plan de Dinamización
Así, respecto al Plan de Dinamización de la economía española, insistió en que no tendrá impacto presupuestario, "excepto alguna medida muy concreta", y destacó la dificultad de cuantificar el impacto que tendrá en los mercados y en su liberalización y, por lo tanto,
en la productividad.
"Sabemos que la productividad ha evolucionado mal en los últimos años" y que para aumentarla es "imprescindible" mejorar la eficiencia de los mercados, la tecnología y reducir la inflación.
Por ello, dijo, las primeras medidas aprobadas del Plan de Dinamización están dirigidas, principalmente, a los mercados energéticos y financieros. Respecto a sus resultados, subrayó que "todo lo que signifique reducción del diferencial de productividad (con la UE) es bueno", sobre todo porque la productividad en Europa es inferior a la de Estados Unidos.
No obstante, advirtió de que el incremento de la productividad de la economía española "no depende sólo del Gobierno", sino que atañe a toda la sociedad.
Así, el titular de Economía precisó que el Gobierno central "no ha sido más explícito en política de suelo", porque ésta competencia "está en manos de las comunidades autónomas", igual que la inversión en tecnología depende en gran parte del ámbito empresarial y, por lo tanto, subrayó, "la clave es incentivar el capital privado".
Mercado laboral
Preguntado por la reforma laboral, Solbes apuntó la importancia de que ésta "se realice a través del diálogo social" y confió en que los sindicatos y la patronal alcancen un acuerdo antes del verano.
Admitió que uno de los problemas del mercado de trabajo es la tasa de temporalidad y apostó por reducirla hasta niveles similares a la media europea, que se sitúa en el entorno del
diez por ciento, frente al treinta por ciento de España.
No obstante, recordó que la estructura productiva española implica una tasa de temporalidad más elevada que otras economías de la UE debido a que sectores como la agricultura, el turismo o la construcción, con gran peso en la economía, concentran mayor número de contratos temporales.
Preguntado sobre la posibilidad de que la reforma del mercado laboral incluya un abaratamiento del despido, Solbes dijo que si el objetivo es la mejora de la productividad, "lo óptimo es que los trabajadores tengan un empleo lo más permanente posible", lo que conlleva mejores condiciones y formación.
Financiación autonómica
Por otra parte, el vicepresidente consideró que la solución a los problemas de financiación de las comunidades autónomþüas y ayuntamientos no puede ser quþüe el Estado aumente sus impuestosþ para poder transferirles así más recursos.
Solbes explicó que, como consecuencia de los sucesivos procesos de transferencias, el 30% del total del gasto público corrpesponde a la Seguridad Social y, del resto, el Estado dispone del 19%; los Ayuntamientos, el 12%, y las comunidades autónomas, del 37%.
"Pensar que el 19% del Estado, que es responsable de la Justicia, la Seguridad, la Defensa, las relaciones exteriores o las infraestructuras, puede resoþlver los problemas de las otras administraciones no es realista. La solución no consiste en 'yo no tþüengo dinero, démelo usted'", afirmó. |