|
España y Europa crecerán más este año que el pasado, aunque se debe estar muy alerta sobre
la evolución del precio del petróleo y del tipo de cambio del euro. Así podría resumirse la encuesta de perspectivas empresariales realizada por las cámaras de comercio europeas entre 80.000 compañías de todo el continente, de las cuales 8.500 son españolas.
Los empresarios de España, junto a los de Irlanda, encabezan en el sondeo las respuestas más positivas sobre el futuro, un claro síntoma de que entre las empresas de ambos países predomina un espíritu claramente optimista sobre el porvenir inmediato de los negocios. Por el contrario, un estado de ánimo bien diferente anida en las principales potencias de la zona euro, Alemania y Francia, que junto a Holanda se colocan entre los más pesimistas sobre la evolución económica de este año.
Es evidente que el resultado del sondeo guarda estrecha relación con la marcha de cada economía nacional, y con la percepción que cada clase empresarial tiene de su integración en la Unión Europea ampliada. Desde este punto de vista, se explica que los hombres de negocios de las repúblicas del Báltico, de Polonia o de Eslovaquia, también sean muy optimistas. O que sea en Alemania, la primera economía de la UE, donde se registran las expectativas más bajas.
En el caso de España, lo que surge de la encuesta es coincidente con los resultados de la investigación de Metroscopia y Cinco Días publicada hace 45 días. La construcción y los servicios son los sectores donde se prevé un mayor crecimiento, en tanto que las industrias textil y del calzado se sitúan en el polo opuesto de expectativas por la gran competencia de China y el Sudeste asiático en general. En conjunto, estas opiniones son similares a las proyecciones oficiales.
Si bien éste como otros sondeos es un indicativo de las previsiones y planes de las empresas, se trata de un dato con un importante sesgo subjetivo. Los hechos son los que definen la decisión final de los empresarios.
|