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A diferencia de lo que sucede con la asunción de la deuda de Renfe, el pago de la deuda del Estado a la comunidad autónoma de Andalucía no tiene ningún efecto en el resultado global de las AAAPP, ya que supone un mayor gasto del Estado pero también más ingresos para Andalucía y, por tanto, para el saldo final de las Administraciones Territoriales, con resultado neutro para el saldo final.
De esta manera, el déficit de la Administración Central (Estado y Organismos Autónomos) el pasado año fue de 10.132 millones de euros (1,27% del PIB), y el de las Administraciones Territoriales de 277 millones (0,04%), de los que 148 millones corresponden a comunidades autónomas y 129 millones a corporaciones locales. Estos déficits se compensaron en parte con el superávit de 8.155 millones (1,02% del PIB) registrado por la Seguridad Social.
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EVOLUCIÓN
PRESUPUESTARIA |
Datos en % del PIB
(+/- superávit/déficit) |
2003 |
Estimación 2004 |
Cierre 2004 |
Estado
(+Org. Autónomos) |
-0,33 |
-1,81 |
-1,27 |
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Seguridad Social |
+1,08 |
+0,8 |
+1,02 |
Entes Territoriales
CCAA
Ayuntamientos |
-0,43
-0,39
-0,09 |
+0,22
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-0,04
-0,02
-0,02 |
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TOTAL AAPP |
+0,32 |
-0,8 |
-0,28 |
Estos datos son mejores de los previstos por el Gobierno en el Programa de Estabilidad, que estimaban un déficit del 0,80% del PIB en el conjunto de las Administraciones Públicas, como consecuencia de un déficit del Estado del 1,81%, que se compensaba con un superávit del 0,80% previsto para la Seguridad Social y del 0,22% para las comunidades autónomas. A la previsión de déficit del Estado recogida en los presupuestos para el 2004 (0,44% del PIB), el Gobierno había sumado un 0,35% por ajustes contables, un 0,68% por la deuda de Renfe, un 0,31% por el pago a Andalucía y un 0,18% por mayores gastos derivados del Prestige y del aval de un crédito a Argentina.
Finalmente, el menor déficit público se debió fundamentalmente a unos ingresos mayores de
los previstos (0,28 puntos) adicionales, y a un mayor superávit de la Seguridad Social (0,22 puntos) por el fuerte aumento de las cotizaciones sociales. Hubo otras aportaciones que ayudaron a moderar el déficit sobre lo previsto originalmente: el pago de menores intereses (0,09 puntos), una aportación más baja de lo esperado al presupuesto de la UE (0,12 puntos), el fondo de contingencia no utilizado (0,05 puntos) y otras diferencias (0,02 puntos).
En sentido contrario, las administraciones territoriales cerraron el 2004 con 0,26 puntos
más de déficit sobre lo estimado en un principio. En el caso de las comunidades autónomas,
en el resultado está incluido el efecto del superávit del pago de la deuda del Estado a Andalucía por importe de 2.500 millones de euros (0,31% del PIB). Si se descuenta este efecto, el déficit se habría situado en el 0,33% del PIB, similar al registrado en el ejercicio 2003. Fernández Ordóñez reseñó que el saldo de las comunidades autónomas no ha empeorado, sino que "ha mejorado menos" de lo previsto, debido, en su opinión, a que algunas han incorporado a sus cuentas un "déficit sanitario oculto" y otras han modificado el modo
de contabilizar algunas empresas públicas.
Primer año con superávit en caja
Con todo ello, el vicepresidente segundo del Gobierno calificó los datos de "satisfactorios", en un año de fuerte crecimiento económico y de creación de empleo. El déficit registrado por el Estado en el 2004 en términos de Contabilidad Nacional fue resultado de unos ingresos no financieros de 115.683 millones de euros (un 4,6% más) y unos pagos no financieros de 125.546 millones (un 11,6% más). En términos de caja, que computa los ingresos y pagos cuando realmente se efectúan y no cuando se comprometen como hace Contabilidad Nacional, el Estado registró un superávit de 527 millones, frente al déficit de 4.132 millones del 2003.
"Esta es la primera vez en la historia de la democracia que se cierra un ejercicio con superávit en términos de caja", subrayó Fernández Ordóñez, quien destacó también que es la primera vez que la deuda pública se sitúa por debajo del 50% del PIB (2004 se cerró con 390.517 millones de euros, el 48,9% del PIB). En términos de contabilidad nacional, el déficit del Estado multiplicó por cinco el del 2003, aunque si se excluyen las operaciones atípicas hubiera sido un 1,7% menor.
La pujanza de las empresas
Los ingresos totales no financieros obtenidos por Estado y Administraciones Territoriales ascendieron a 155.727 millones de euros, un 8,3% más que en el 2003. Dentro de este capítulo, los impuestos directos se elevaron hasta los 75.978 millones de euros, un 8,3% más, aunque
la recaudación por IRPF apenas aumentó un 2,7%, hasta situarse en 47.715 millones de euros, como consecuencia, fundamentalmente, del cambio de calendario en la declaración de las retenciones del trabajo, lo que ha originado que este año se hayan realizado dos liquidaciones menos y, según el Gobierno, por el efecto de la transparencia fiscal, que provoca mayor recaudación en Sociedades.
La recaudación del Impuesto sobre Sociedades ascendió a 26.019 millones de euros, cifra que supera en un 18,7% a la registrada en el año anterior, reflejando el buen comportamiento de los beneficios de las empresas. Los impuestos indirectos, por su parte, alcanzaron la cifra de 64.497 millones de euros, un 8,2% más. En cuanto al IVA, los ingresos por este impuesto
se elevaron a 44.492 millones de euros, con un importante incremento del 9,7% en comparación con el ejercicio anterior.
Por otro lado, los impuestos especiales alcanzaron los 17.514 millones de euros, con un crecimiento del 3,9%. Dentro de este capítulo, la recaudación del Impuesto sobre Hidrocarburos fue de 10.123 millones de euros (3,4% más) y la del Impuesto sobre las Labores del Tabaco alcanzó los 5.487 millones (4,7% más).
El coste de las elecciones
Por el lado de los gastos, los pagos no financieros representaron la cifra de 114.743 millones de euros, con un aumento del 0,8%, como consecuencia del aumento de transferencias corrientes a comunidades autónomas, que se elevaron hasta los 61.006 millones (5% más). En cambio, los gastos financieros ascendieron a 16.760 millones de euros, un 15,3% menos que
en el año precedente, debido, según explicó Fernández Ordóñez, a la caída de los intereses devengados.
Los pagos por gastos de personal se elevaron a 19.488 millones de euros, lo que supone un aumento del 5,6%. En el capítulo de gastos corrientes en bienes y servicios, se realizaron pagos por importe de 3.510 millones, un 17,2% más, como consecuencia de los mayores gastos electorales.
Menores inversiones
Las operaciones de capital sumaron 13.979 millones de euros en el 2004, con una caída del 3,4% respecto al ejercicio anterior. Las inversiones reales se situaron en 7.104 millones de euros, un 5,7% menos, mientras que las transferencias de capital disminuyeron un 0,9%, con
un volumen de pagos de 6.875 millones. Fernández Ordóñez apuntó que la caída de las inversiones, sobre todo en medio ambiente, es "irrelevante" desde el punto de vista de la ejecución presupuestaria, pues supone sólo algo más de 400 millones de euros.
A finales del 2004 el Estado obtuvo una necesidad de endeudamiento de 2.690 millones de euros, frente a los 1.781 millones de 2003. No obstante, el secretario de Estado de Hacienda indicó que este aparente empeoramiento se debe al incremento de las posiciones activas de tesorería, ya que, descontando este efecto se produce una mejora de la capacidad de endeudamiento de 5.680 millones de euros. |