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Con corbata, pero informal.
Luis Pedroche y Rojo (Madrid, 1953) fué la persona elegida
por el ministro de Economía, Pedro Solbes, para tomar
las riendas de la Dirección General de la Agencia Tributaria.
Con una vida profesional ligada a la Administración
y al erario público desde más de 11 años, este inspector de Hacienda se enfrenta en los próximos
años a la consecución de uno de los proyectos
más ambiciosos de la Secretaría de Estado de
Hacienda, el Plan de Prevención del Fraude Fiscal.
Pese a las criticas lanzadas por los sindicatos en relación
a una falta de medios para poner en marcha este plan, Pedroche
confia en que el Gobierno de José Luis Rodriguez Zapatero
llegará a controlar el fraude y a incrementar las arcas
del Estado. Según este madrileño, leonés
de adopción, la clave está en reorganizar los
recursos humanos de la Agencia Tributaria y cambiar sus pautas
de actuación.
Pregunta.- Hace dos semanas se puso en marcha el Plan
de Prevención del Fraude Fiscal de 2005. Es pronto
para dar resultados, pero ¿cuáles son sus previsiones?
Respuesta.- Hasta el mes de julio no podremos dar resultados.
En todo caso, indicar que ya se han dado instrucciones para
acortar el número de ejercicios a comprobar y extender
así el número de contribuyentes comprobados
y aumentar la cobertura de investigación.
P.- Un plan de control del fraude ha existido también
en los gobiernos anteriores. ¿Qué novedad hay
en éste?
R.- El mayor impacto se da en el cambio del método
de trabajo. La nueva metodología exigirá obtener
resultados día a día. No cabe la estacionalidad.
Las unidades tendran que ir trabajando día a día
para conseguir los resultados previstos.
P.- ¿Qué primeras medidas se han puesto en marcha?
R.- Las relacionadas con la inspección sobre
tramas de IVA, el sector inmobiliario, profesionales y economía
sumergida, además de las efectuadas en el ámbito
organizativo. Se trabaja en una Delegación Central
de Grandes Contribuyentes -el 30 de junio se presentará
la norma que cree esa organización, para que esté
en funcionamiento el 1 de enero de 2006-. En la reconfiguración
de la Oficina Nacional del Fraude, para que exista una única
oficina y no dos, como hasta ahora. Se está haciendo
también un inventario de información de la Agencia
Tributaria en beneficio de los inspectores y técnicos
de Hacienda y para evitar duplicidades al contribuyente.
P.- La mayor parte de las iniciativas del plan de prevención
están orientadas al sector inmobiliario, ¿qué ocurre? ¿Todo
el fraude se concentra aquí?
R.- El fraude se centra en los sectores donde las transacciones
que se hacen tienen un alto valor. En los últimos años, el
importe de las transacciones en este sector se ha incrementado,
lo que ha llevado a usarlo en ocasiones como mecanismo de
blanqueo de dinero. Otra realidad son las tramas y el hecho
de que pueden contaminar los sectores económicos -ahora se
está produciendo en la telefonía y la informática-, provocando
grandes problemas de competencia desleal para empresas que
no estan metidas en esas tramas, pero pueden ser expulsadas
del mercado.
P.- Ha sido un plan difícil de sacar adelante. Ha recibido
críticas por doquier, además de más de 500 sugerencias que
han llegado a la web de la Agencia Tributaria.
R.- No, no ha habido conflictividad, pero sí aportaciones.
En el plan han participado más de un centenar de inspectores
de Hacienda -que conocen la problemática del fraude- y un
proceso de reflexión en el seno de la Agencia Tributaria.
P.- Una de las críticas que ha recibido el plan es
la fsalta de medios.
R.- Hay medios. El presupuesto de la Agencia ha crecido,
sobre todo en lo que se refiere al desarrollo de nuevas tecnologías
para facilitar la tarea de los inspectores (creció un 19%).
Además se ha aprobado una oferta de empleo público que para
la Agencia supone un incremento del 30% respecto a la oferta
de empleo del año anterior.
P.- Responden a la demanda de los sindicatos: aumentar
el número de inspectores que salen a la calle.
R.- Pues si. La oferta de empleo del cuerpo técnico
ha crecido el 37%; en agentes (los que hacen la labor de toma
de datos en el descubrimiento de la economía sumergida), se
crece un 25%; los auxiliares, que en los últimos cinco años
se ha reducido en 70 personas, este año aumentaran en 180
plazas más, un crecimiento de en torno a un 900% respecto
a 2004.
P.- Los sindicatos consideran que el plan de prevención
no es suficiente para frenar el fraude. Dicen que el problema
está en la organización interna de la Agencia y la abundancia
de directivos.
R.- Un elemento básico del plan es reforzar la investigación.
Para ello, la organización estará más en la calle e inspeccionará
sobre el terreno. Ante la abundancia de estructura, se prevé
una reasignación de efectivos. Por tanto, si existen estructuras
excesivamente dotadas, vamos a liberarlas. De manera, que
la gente que deja la estructura pasará a la operación.
P.- ¿Cómo se van a controlar las grandes fortunas?
R.- A través de los mecanismos que el ordenamiento
jurídico nos confiere. La Agencia Tributaria es un órgano
encargado de la aplicación efectiva del sistema tributario,
y si no cumplen las obligaciones tributarias, realizar las
actuaciones que proceda.
P.- ¿Habrá policía fiscal?
R.- Es evidente que se necesitan actuaciones policiales.
Por eso se intensificará la vigilancia aduanera, extendiendo
su actividad al fraude fiscal. Pero además, se está negociando
con el Ministerio del interior para suscribir un convenio
a través del cual los Cuerpos de Seguridad del Estado puedan
participar en esas actuaciones.
P.- ¿Será suficiente este plan de prevención para incrementar
la recaudación del Estado?
R.- Ese es el objetivo, pero para ello tenemos que
cambiar nuestras pautas y el comportamiento de actuación de
la Agencia Triburaria.
P.- Las agencias tributarias en las comunidades autónomas.
R.- Se puede dar cabida a las comunidades en las decisiones
estratégicas de la Agencia, ya que los recursos que financian
sus gastos proceden de impuestos compartidos. Ese debe ser
el camino por el que debe avanzarse. Por tanto, es razonable
que esten interesadas en gestionar sus propios impuestos.
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