|
Solbes recordó que está empezando a negociarse el nuevo Plan de Vivienda que entrará en vigor a partir del próximo año, que puede servir como marco para "corregir algunos elementos que pueden ser más útiles para financiar la vivienda".
El vicepresidente económico reconoció que durante el 2004 la subida del precio de la vivienda, tanto antigua como nueva, fue "todavía muy significativa. Nuestra posición es que tenemos entre todos que hacer un esfuerzo para adecuar la evolución de los precios a una situación más normal. Estas subidas tan fuertes no son positivas para nadie".
Sin embargo, apuntó que se trata de un tema "complejo" en el que intervienen "elementos de incentivación de demanda externos a los márgenes de actuación del Gobierno", tales como la evolución de los tipos de interés, la compra de viviendas por parte de extranjeros o la falta de activos alternativos en los que invertir.
Lo único que puede hacer el Gobierno es intentar "paliar parcialmente este problema" prestando atención al tema de los alquileres, y a la puesta en funcionamiento o utilización de parte del parque de viviendas que hoy está vacío. "Ese sería un sistema que en cierta medida ayudaría a reducir el exceso de demanda y permitiría en estos periodos ir ajustándonos mejor a lo que debe ser una velocidad de crucero normal", afirmó.
Así, Solbes descartó que se vayan a tomar nuevas "medidas extraordinarias" para bajar el precio de la vivienda, ya que, en su opinión, "tomar medidas adicionales porque lo que se ha hecho hace tres meses todavía no ha bajado el precio de la vivienda a mi me parece un poco infantil y que no tiene demasiado sentido".
Por su parte, la ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo, aseguró que las políticas de vivienda del Gobierno "están dando ya sus resultados", e insistió en su previsión de que los precios irán descendiendo "de forma paulatina y suave" hacia el final de la legislatura.
Durante su participación en el prgrama "Ruedo Ibérico" de Antena 3 TV, Trujillo explicó que las decisiones del Ministerio de Vivienda y el Plan de Choque aprobado el pasado verano "están dando sus resultados", y resaltó que los objetivos del Gobierno son, con carácter general, aumentar el número de viviendas protegidas de nueva construcción y fomentar el mercado de alquiler con nuevas iniciativas.
Preguntada por la desaceleración del mercado inmobiliario que muestran algunos indicadores, la ministra lo atribuyó "a las políticas no sólo coyunturales sino estructurales que se están llevando a cabo desde el ámbito del Ministerio de Vivienda".
Trujillo, además, indicó que el propósito del Gobierno es que la vivienda pueda ser accesible para los ciudadanos, que no necesiten sobreendeudarse para comprar una casa y, sobre todo, que aquellos colectivos como los jóvenes, los inmigrantes o los ciudadanos con menos recursos puedan acceder a una vivienda protegida de tanta calidad como el resto de las viviendas.
"El mercado de la vivienda irá yendo, de forma paulatina y suave, a lo que pretendemos que pueda ser el final de esta legislatura con un abaratamiento de los precios y una accesibilidad de los ciudadanos que se han visto expulsados del mercado o están sobreendeudados", auguró.
Respecto a las deducciones por compra de vivienda, incluidas en la reforma fiscal que prepara el Gobierno, Trujillo aseguró que "no van a variar esencialmente", motivo por el que los ciudadanos pueden estar "tranquilos".
La titular de Vivienda insistió en que "no va a haber una ruptura" del modelo actual y en que "ninguna modificación fiscal va a tener carácter retroactivo, porque desde el punto de vista jurídico choca contra la constitución".
Trujillo aseguró que en el Gobierno "somos muy conscientes" de que los ciudadanos "han invertido sus ahorros en una vivienda" y cuentan con unas desgravaciones "que existían hasta ahora y existen todavía". Sin embargo, apuntó la necesidad de que España converja con Europa en el área de la fiscalidad de la vivienda para "buscar un equilibrio entre las deducciones
a la compra y a las del alquiler".
La ministra consideró que los ahorros de los ciudadanos tienen que estar diversificados, puesto que la economía "no sólo puede estar basada en la inversión inmobiliaria, sino que hay que buscar otros sectores que puedan dar seguridad a los ahorradores y a los inversionistas".
|