El sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) demandó hoy competencias en la inspección y recaudación de los tributos, así como un mayor control público en la gestión de los impuestos, para garantizar el éxito del Plan de Prevención del Fraude Fiscal propuesto por la Agencia Tributaria.
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Gestha indica que este organismo cuenta actualmente con más de 6.000 funcionarios pertenecientes al Cuerpo Técnico de Hacienda, que en la práctica diaria están iniciando, instruyendo y resolviendo los expedientes derivados de la aplicación y recaudación de los tributos y, sin embargo, las normas de la Agencia Tributaria limitan su trabajo a ser simples tramitadores, lo que dificulta, según ellos, la lucha contra el fraude fiscal.
Por ello, reclaman que se reconozca legalmente las competencias reales de los subinspectores, recaudadores, gestores-liquidadores y aduaneros, y se dote a este colectivo de las facultades técnicas superiores que desarrollan día a día. De esta forma, Gestha señala que se contaría con 6.900 funcionarios habilitados para inspeccionar, gestionar y recaudar, en lugar de los 900 actuales y se aseguraría el éxito de las medidas propuestas para combatir el fraude fiscal.
CRITICAS A LOS INSPECTORES
Para los técnicos de Hacienda, parte de la responsabilidad del fracaso de la lucha contra el fraude fiscal es de los inspectores de hacienda, que ejercen, además, la dirección de los restantes 26.000 funcionarios de la Agencia Tributaria en un clima laboral "muy deteriorado", en el que casi uno de cada tres trabajadores padecen "riesgos psicosociales". Además, denuncian que el colectivo de inspectores representa la "élite retributiva" de la administración pública, con sueldos que oscilan entre los 58.000 y 84.000 euros anuales.
A pesar de ello, Gestha critica que los inspectores estén intentando "erosionar" al poder político con "duras e infundadas" críticas al Plan del Fraude Fiscal, que los técnicos de hacienda consideran que responde a una demanda social "ineludible" y permitirá aumentar los ingresos tributarios. "Los inspectores ponen en duda el éxito del Plan, olvidando que se trata de un plan de prevención, que persigue más la disuasión que la caza del contribuyente", subraya Gestha, tras asegurar que estas críticas esconden "intereses corporativos" de este colectivo.
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