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El BE permite a las entidades financieras retrasar hasta junio la aplicación de las nuevas normas contables
Los estados reservados, que se envían al Banco de España, deberán estar adaptados en mayo, pero las cuentas públicas podrán esperar un mes más
Estrella Digital/Efe
 Madrid
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Las entidades financieras españolas no estarán obligadas a presentar públicamente sus cuentas de acuerdo a las Normas Internacionales de Contabilidad (NIC) hasta el próximo junio, ya que el Banco de España ha decidido darles seis meses más de plazo para que se adapten a una normativa que sigue sin aprobar totalmente. Así lo afirmaron hoy el gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, y el director de Información Financiera del organismo supervisor, Anselmo Díaz, en su intervención en las jornadas "La nueva regulación contable de las entidades de crédito", organizadas por la Asociación para el Progreso de la
Dirección (APD).
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Caruana afirmó que "estamos pensando en introducir una cláusula de flexibilidad para la entrada en vigor" de la Circular que regula la aplicación de las NIC en las entidades financieras españolas. Posteriormente, Anselmo Díaz precisó que la intención es permitir a las entidades que así lo deseen que no apliquen hasta junio la nueva regulación en sus cuentas públicas.
Los estados reservados, es decir, los que se envían mensualmente al Banco de España, deberán estar adaptados ya en mayo a las exigencias de la Circular. Con esta ampliación del plazo,
el Banco de España pretende dar un mayor margen a las entidades para que se adapten perfectamente a una normativa que todavía está sin aprobar, pues faltan algunos aspectos de las NIC y también la Circular en su totalidad.
Según Anselmo Díaz, sería "prácticamente imposible" que las entidades pudieran presentar sin fallos sus estados financieros de acuerdo a la nueva normativa el próximo 31 de enero, cuando tienen que entregar sus primeras cifras al organismo supervisor. El Banco de España, que todavía ha de aprobar definitivamente esta prórroga, cree que no serán totalmente fiables
los datos de las entidades hasta cinco o seis meses después de la entrada en vigor de la Circular.
De esta manera, el Banco de España pretende dar respuesta a las peticiones de las entidades, que no se han puesto de acuerdo en cuándo ha de entrar en vigor la Circular, si el 1 de enero para todos los efectos o únicamente para las cuentas públicas en un principio y para las reservadas más adelante. Caruana aseguró en su intervención que a partir de la entrada en vigor de la Circular se asemejarán más los estados públicos y los reservados, lo que reducirá la carga de trabajo de las entidades.
Tras defender el hecho de que la normativa española vaya a ser más exigente y prudencial que la del resto de países, Caruana explicó que con la introducción de la Circular, las entidades reducirán las provisiones genéricas, pero a cambio tendrán que adelantar las dotaciones a
las específicas -las destinadas a cubrir activos deteriorados-.
Además, recordó que el nuevo sistema permitirá computar los excesos de provisiones como recursos propios de segunda categoría, lo que redundará en beneficio del balance. Recientemente, el subgobernador del Banco de España, Gonzalo Gil, anunció que la Circular se aprobaría en el último Consejo de Gobierno de noviembre o primero de diciembre. Caruana se limitó a asegurar hoy que "esperamos que se apruebe a lo largo del próximo mes". |