|
El Gobierno tiene desde hoy miércoles otro frente abierto: los 27.504 trabajadores de la Agencia Tributaria, el buque insignia del Ministerio de Economía y Hacienda.
El ministro, Pedro Solbes, no parece querer asumir ahora la politica retributiva derivada del acuerdo general al que habian llegado el pasado 25 de febrero, los sindicatos con el anterior Ejecutivo. Una politica basada en criterios de proporcionalidad y que se había plasmado en un acuerdo general firme, que había sido asumido por el nuevo Gobierno.
Cuando hoy, en la sede de Economía de Alcalá, el secretario de Estado de Hacienda, Miguel Angel Fernández Ordónez, se siente con los sindicatos mayoritarios (CCOO, SIAT-USO y CSIF), sobre la mesa se discutirá acerca del destino final de más de 20 millones de euros, que iban a repartirse proporcionalmente entre todos los colectivos de trabajadores, para compensar la reclasificación resultante del acuerdo laboral firmado el pasado 25 de febrero por el anterior Gobierno del PP.
Marcha atrás
Para su negociación se estableció una mesa técnica de seguimiento. Tras varias reuniones en septiembre y octubre ya había concluido la negociación sobre la relación de puestos de trabajo y la programación de concursos.
Según los sindicatos, ahora, la idea de Solbes es reservarse un porcentaje importante de esa cantidad (probablemente, casi la mitad, unos nueve millones de euros) para incrementar la productividad (que se reparte discrecionalmente) de los inspectores de Hacienda, altos cargos y asesores de confianza y libre designación.
Al parecer, la subida iba a firmarse el pasado viernes 5, pero el director de la Agencia Tributaria, Luis Pedroche, comunicó por sorpresa a los representantes sindicales que no iba a ratificar el acuerdo ya que "una parte importante" de los veinte millones de euros
debía destinarse a "productividad". Los sindicalistas se indignaron. Pedroche les matizó que había recibido "directrices" en ése sentido tanto del vicepresidente, Pedro Solbes, como del secretario de Estado de Hacienda.
Este último mantendrá hoy una reunión con los sindicatos para calmar los ánimos, ya de por sí bastante encendidos con el nuevo Ejecutivo por desencuentros en este proceso.
Los sindicatos se niegan ahora en rotundo a que el Gobierno destine parte de esa subida prevista inicialmente para toda la plantilla a incrementar el sueldo de los 1.509 inspectores de Hacienda o de los numerosos cargos de confianza y libre designación.
Los inspectores, según casos, perciben retribuciones anuales superiores a un ministro (73.490 euros) o el propio presidente del Gobierno (83.294 euros), conforme a los presupuestos generales del Estado para 2004. El pasado 28 de abril decidieron constituir el Sindicato de Inspectores de Hacienda para canalizar todas sus reivindicaciones en materia de relaciones laborales.
Mientras, en la Agencia Tributaria persisten situaciones anacrónicas como la de los funcionarios del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA), que perciben menos de tres auros por cada hora extra realizada en su lucha contra el fraude y el contrabando. Los trabajadores del SVA esperaban compensar de una vez, gracias al acuerdo de 25 de febrero, conceptos como nocturnidad, peligrosidad, penosidad y festivos.
Para ello, los sindicatos habían acordado con la Agencia Tributaria reunir de nuevo la mesa técnica para modificar las condiciones retributivas del personal del SVA, una de las más viejas reivindicaciones de este servicio.
Diferentes baremos
Los inspectores de Hacienda del Estado -que copan la mayoría de los puestos más importantes de la AEAT- ganan de 58.000 a 84.000 euros anuales (sin trienios), y una media de 15.000 euros en concepto de productividad, según un informe realizado por el sindicato SIAT-USO. Ese montante puede subir notablemente si se suman las cantidades que ingresan por impartir cursos, seminarios y conferencias, tanto en España como en el extranjero.
De los 63 millones de euros de 2003 para productividad, el 36% fue para los inspectores (22,6 millones), pese a que sólo representan el 5,50% de la plantilla de la AEAT. Un inspector de una delegación especial media viene a percibir unos 15.000 euros de productividad al año.
El Sindicato Independiente de la Agencia Tributaria (SIAT-USO), en una carta que dirigió el pasado 3 de febrero al ex ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, denunció que se habían detectado subidas de los complementos de productividad de hasta el 70%, especialmente en puestos de libre designación (altos cargos y asesores). La subida de ese complemento para la mayoría "fue cero", según SIAT-USO.
|