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La advertencia del portavoz de ERC en el Congreso, Joan Puigcercós, y los de IU-ICV, Gaspar Llamazares y Joan Herrera, después de reunirse con el vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, quien les expuso las principales líneas de gasto para el año que viene. Tras las reuniones, el portavoz del PSOE en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba, reconoció que las negociaciones con ambos grupos para conseguir su apoyo al proyecto de ley de presupuestos "van a ser largas" pero "aunque una negociación presupuestaria no es fácil, y ésta no está cerrada, -matizó- creo que hoy (por anoche) hemos avanzado".
Entre los compromisos pactados en las reuniones de la tarde de ayer, Rubalcaba anunció que el Gobierno deflactará las tarifas del IRPF, es decir, que ajustará las tarifas del impuesto a la inflación y que lo hará a partir del 1 de enero de 2005. Además, ambos grupos parlamentarios y el Ejecutivo acordaron la creación de un Fondo Social para inmigrantes, que será estatal pero gestionado por las comunidades autónomas, y reforzar la cooperación internacional de España, precisó Rubalcaba. Asimismo, hubo consenso en "las prioridades de gasto" (vivienda, pensiones, educación, becas e investigación y desarrollo) y en "las cantidades a destinar", donde "hemos alcanzado un grado de acuerdo más que aceptable", aseguró.
Déficit público
El planteamiento que hacía ayer Fernández Ordóñez, pasa por aclarar que, aunque la cifra de déficit de la Administración Central parezca en sí misma muy abultada, el Gobierno no ha aflojado en el objetivo de la estabilidad presupuestaria, y que estos números rojos son achacables, en buena medida, a circunstancias excepcionales, que no se repetirán en próximos ejercicios.
Los casi 5.500 millones de euros de la deuda de Renfe serán asumidos por el Estado de una vez, y los intereses ya se venían pagando, por lo que no afectarán a las cuentas de años siguientes. Los otros 2.500 millones correspondientes a la liquidación de la deuda andaluza, impactarán en el déficit con un 0,01% del PIB a partir del 2005, por el pago de intereses.
En términos de PIB, más de un punto porcentual de déficit se atribuye a estos dos conceptos, y las otras ocho décimas se reparten entre lo que ya tenía previsto el anterior Gobierno (unas cuatro décimas), los ajustes contables exigidos por Bruselas (cerca del 0,35%), el déficit anual de RTVE y el aval de un crédito del ICO a Argentina.
Crédito extraordinario
Todo esto quedará plasmado sobre el papel el próximo viernes, cuando el consejo de ministros, junto al borrador de Presupuestos Generales del Estado, apruebe un decreto ley por el que se solicitará un crédito extraordinario por valor de unos 2.600 millones de euros para sufragar la deuda andaluza y otros gastos menores, como los relacionados con el petrolero Prestige, y reconocerá la asunción de la deuda de Renfe, el déficit anual de RTVE y el aval del crédito a Argentina.
Fernández Ordóñez quiso salir al paso de las quejas del PP sobre las razones para que esas grandes operaciones se imputaran en un sólo ejercicio. Reconoció que hace sólo una semana el Gobierno no tenía claro si asumir el 80% de la deuda de Renfe -los 5.500 millones finalmente imputados al debe del Estado-, o sólo los 1.800 millones por compra de material que exigía la Ley Ferroviaria antes de la liberalización fijada en el 1 de enero del 2005.
Por esa razón se anunció a Bruselas una previsión de déficit del 1,12%. Sin embargo, el Gobierno finalmente ha decidido asumir también la deuda histórica para evitar, explicó el secretario de Estado, que Renfe empezara a competir en un mercado libre en situación de quiebra virtual. En cuanto a la deuda andaluza, el Gobierno asegura que el pago se computa este año y no se reparte en varios ejercicios de acuerdo con las normas de contabilidad de la Intervención General del Estado.
Expectativas a futuro
Dentro de ese mismo mensaje de que el nuevo Gobierno no está inflando el déficit, Fernández Ordóñez, mostró su confianza en que los números rojos totales de las administraciones públicas ronden este año el 0,5%, frente al equilibrio previsto inicialmente por el anterior Ejecutivo.
Así, a ese 1,81% de déficit del Estado habría que restarle casi un punto porcental, que es en lo que se calcula el superávit con que podrá cerrar el año la Seguridad Social, y un excedente de otras tres décimas en las CCAA, ya que, aunque hoy por hoy cerrarían con un ligero déficit, la situación de las cuentas autonómicas quedará fuertemente maquillada por el trasvase a las arcas andaluzas de los 2.500 millones de la deuda adquirida por el Estado.
A nivel de deuda pública, Fernández Ordóñez explicó que, aunque lógicamente aumentará este año tras bajar en el 2003, en términos de porcentaje del PIB volverá a descender, del 50,7 al 49,3%, gracias al fuerte crecimiento de la economía en términos nominales. Para el año próximo, el Gobierno mantiene su previsión de déficit del Estado en el 0,48% del PIB, lo que daría lugar a un equilibrio o ligero superávit global, y una nueva reducción de la deuda, hasta el 46,8% del PIB.
En todo caso, quedan dudas sobre lo que sucederá con el déficit en próximos ejercicios, en cuanto a que todavía hay grandes capítulos de déficit que no está claro que no se vayan a incorporar a las arcas estatales. Es el caso de los más de 7.500 millones de euros en que se estima la deuda que tendrá RTVE el año próximo, y cuyo futuro está pendiente del modelo de televisión pública que piense diseñar el Gobierno tras recibir el estudio que actualmente elabora el llamado 'Comité de Sabios'.
Fuerte descenso del superávit hasta agosto
Todas estas apreciaciones a las cifras de déficit que ya había avanzado Solbes el martes, las apuntaba Fernández Ordóñez durante la rueda de prensa de presentación de los datos de ejecución presupuestaria hasta agosto, periodo en el que el superávit en términos de Contabilidad Nacional cayó más de un 39%, hasta los 436 millones de euros, el 0,06% del PIB.
Como ya sucediera en los siete primeros meses, ese menor superávit es consecuencia del mayor incremento del número de devoluciones por IRPF e IVA realizadas por estas fechas, en relación con las del año pasado. En todo caso, Fernández Ordóñez fue optimista respecto a la evolución del Presupuesto y avanzó que para el conjunto del año se prevé una evolución de los gastos conforme a lo previsto y una ligera mejoría sobre la previsión inicial de ingresos.
La recaudación del Impuesto de Sociedades hasta agosto fue de 14.690 millones de euros, el 15,6% más, prueba de la fortaleza de este tributo que, según apuntó el secretario de Estado, será el más dinámico de todos este año. Más débil es la marcha del impuesto de hidrocarburos, que cayó un 0,7%, si se descuentan los ingresos de las CCAA a través del denominado 'céntimo sanitario', algo que el secretario de Estado atribuyó a una posible contracción del consumo provocada por la escalada de precios del combustible. |