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Caruana, tras la Conferencia Internacional de Supervisores Bancarios, reconoció que tendrá que haber una "cierta" adaptación en cuanto a los mecanismos de provisión, una vez que la aplicación de las NIC sea obligatoria, pero recordó que la cuantía de las provisiones no
será significativamente diferente a la que existe ahora.
Reiteró que el Banco de España mantendrá la misma filosofía que ha imperado hasta ahora respecto a este tema, y es que el sistema bancario debe estar bien provisionado. Recordó que esta prudencia ha servido para fortalecer el sistema bancario español durante los últimos años.
Recientemente, la Asociación Española de Banca (AEB) advirtió de la necesidad de evitar que las NIC introduzcan distorsiones competitivas que pudieran suponer una desventaja para las entidades españolas frente a sus homólogas extranjeras.
Los bancos españoles consideran que es "posible" y "conveniente" un nuevo equilibrio que persiga los mismos objetivos, aunque requiriendo un menor esfuerzo sobre sus cuentas de resultados en comparación con las entidades extranjeras.
El gobernador del Banco de España subrayó que esta institución intenta añadir certidumbre a un proceso "bastante complejo", como es la incorporación de las NIC con un calendario que está "bastante próximo", ya que entrará en vigor en 2005. Por este motivo, el Banco de España inició un proceso consultivo sobre este aspecto y espera poder presentar "en breve" las conclusiones.
La filosofía del Banco de España es que exista una circular que sirva para cumplir las NIC y que a la vez recoja aquellos elementos de prudencia que son propios de las entidades de crédito, de modo que al cumplir estos últimos requerimientos se cumplan también las NIC.
Razones "adicionales" para incrementar la cooperación
En cuanto a la cooperación entre los supervisores bancarios, la idea más extendida durante esta conferencia, Caruana recordó que ésta ya está funcionando, aunque reconoció que la introducción de Basilea II añade razones "adicionales" para mejorar esa cooperación y también nuevos mecanismos "muy potentes".
Subrayó que no existe ningún vacío en cuanto a cooperación entre supervisores bancarios, pero reconoció que será necesario adaptarse a las nuevas situaciones, a través de validar modelos o mejorar la eficiencia de los recursos de los supervisores, sin que en ningún caso afecte a las responsabilidades de los países de origen y de acogida, ya que todo país cumple ambas funciones al mismo tiempo.
Por su parte, el superintendente de Instituciones Financieras de Canadá y vicepresidente del Comité de Basilea, Nicholas Le Pan, subrayó que ningún país está a la espera ni "cruzado de brazos" para que algún organismo o país le diga que debe hacer para incrementar su cooperación, ya que ésta es una actitud y una práctica inmersa en los países desde hace tiempo.
Agregó que una mayor cooperación no puede dictarla ningún organismo, sino que debe ser adoptada por cada país en función de sus propias circunstancias. Caruana indicó que Basilea seguirá trabajando para que se reconozca una mayor diversificación en las inversiones, pero matizó que este camino tendrá que recorrerlo el Comité de Basilea junto con las entidades financieras.
No obstante, reiteró que las decisiones de invertir o no en una determinada área no debe verse alterada por el Nuevo Marco de Capital.
El gobernador del Banco de España y presidente del Comité de Basilea reiteró que los supervisores tienen mayor capacidad para lograr sistemas "solventes" y "eficaces" si existe mayor coordinación entre ellos, y que Basilea II pretender ser un catalizador para incrementar esta cooperación. |