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Este resultado es consecuencia de unos recursos no financieros de 63.054 millones de euros, un 0,2% más que en el mismo periodo de 2003, y del crecimiento del 3,3% de los empleos no financieros, hasta los 62.532 millones de euros.
El Ministerio de Economía y Hacienda indica que la caída del superávit se explica fundamentalmente por el adelanto de las devoluciones de los principales impuestos (IRPF e IVA), ya que a finales de julio se habían devuelto 1.151 millones de euros más que en los siete primeros meses de 2003.
También ha influido en el descenso del superávit el cambio del calendario del pago de las retenciones por parte de las administraciones públicas y el hecho de que en los primeros meses de 2003 no se recogió todavía la rebaja de los tipos de la última reforma del IRPF.
En términos de caja -que computa los ingresos y pagos cuando realmente se efectúan y no cuando se comprometen, como hace Contabilidad Nacional-, el Estado registró un déficit hasta julio de 4.029 millones de euros, un 23,1% inferior al registrado en el mismo periodo de 2003.
Por el lado de los ingresos, la recaudación neta ascendió a 85.686 millones de euros, un 4,5% más que en 2003, de los que 22.191 millones se han cedido a los entes territoriales, tras el nuevo modelo de financiación de las comunidades autónomas y los entes locales, que entró en vigor en enero de 2002.
Práctico estancamiento del IRPF
La recaudación de los impuestos directos se elevó a 37.517 millones de euros, un 3,6% más que en el mismo periodo del año anterior. Los ingresos por IRPF se situaron en 29.588 millones de euros hasta julio, cifra prácticamente idéntica a la registrada en el mismo periodo de 2003, ya que supone un ligero aumento del 0,3%, como consecuencia del adelanto de las devoluciones.
En cuanto al Impuesto sobre Sociedades, su recaudación ascendió a 6.241 millones de euros, cifra que supera en un 14,3% la registrada en los siete primeros meses de 2003, en este caso debido al menor ritmo de las devoluciones en relación al mismo periodo del año anterior.
El Iva, con buen ritmo
Respecto a los impuestos indirectos, los ingresos por IVA se incrementaron un 6%, hasta alcanzar los 28.887 millones de euros, mientras que la recaudación de los impuestos especiales sumó 10.070 millones de euros, un 4,8% más.
Dentro de este capítulo, destacan los ingresos por el Impuesto sobre Hidrocarburos (5.798 millones de euros) y por el Impuesto sobre las Labores del Tabaco (3.181 millones de euros).
Los pagos no financieros, por su parte, se mantuvieron prácticamente estables, con un ligerísimo incremento del 0,1%, hasta alcanzar los 67.524 millones de euros, mientras que los gastos financieros disminuyeron un 10,4%, hasta los 13.164 millones de euros, como consecuencia del cambio de calendario de los vencimientos.
Los gastos de personal hasta julio sumaron 11.065 millones de euros, lo que representa un incremento del 4,6%, al tiempo que los gastos corrientes alcanzaron los 2.016 millones de euros, un 26,4% más, debido principalmente a los mayores pagos de ejercicios cerrados.
Caen las inversiones reales
Las operaciones de capital se situaron hasta julio en 7.200 millones de euros, con una caída del 4,2% respecto al ejercicio anterior. Dentro de este capítulo, las inversiones reales cayeron un 11,1%, hasta los 3.654 millones de euros, como consecuencia de los menores pagos de ejercicios cerrados, mientras que las transferencias de capital crecieron un 4%, con un volumen de pagos de 3.546 millones de euros.
Finalmente, el Estado presentaba una necesidad de endeudamiento de 3.467 millones de euros hasta julio, un 15,8% más que en el mismo periodo de 2003, debido principalmente al aumento en 1.138 millones de euros del saldo de la cuenta corriente del Banco de España. Descontado este efecto, la posición financiera del Estado mejora un 39% en comparación con el año anterior. |