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La Comisión Europea recordó ayer a las empresas que deslocalicen su actividad "de manera salvaje" que deberán devolver las ayudas europeas de las que se hayan beneficiado y no podrán recibir más en el futuro, según explicó el comisario de Política Regional, Jacques Barrot, ante el Parlamento Europeo.
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Los cinco reglamentos presentados el pasado mes de julio por el Ejecutivo comunitario para regular el reparto de los fondos estructurales y el fondo de cohesión durante el periodo 2007-2013 proponen que las ayudas "se recuperen" si en un plazo de 7 años una empresa beneficiaria traslada "los empleos y las actividades" a otro lugar, destacó Barrot en su comparecencia ante la comisión de Política Regional de la Eurocámara.
"Hay que moralizar un poco toda esta situación de las deslocalizaciones", insistió. Además, la Comisión y los estados miembros establecerán "una vigilancia más fuerte" para asegurarse de que una empresa que ha tenido que devolver las ayudas comunitarias por haber trasladado
su actividad no pueda solicitar más subvenciones a la Unión Europea en el futuro.
Jacques Barrot recomendó a los estados miembros que acepten "en lo esencial" la propuesta presupuestaria presentada por la Comisión para las ayudas regionales, 0,43% del PIB comunitario, y para el total de políticas, un 1,11%, ya que será la única manera de cumplir los objetivos de Lisboa, "poner en marcha a todas las regiones", y tener éxito en la ampliación. A su juicio, la discusión entre los Veinticinco debería empezar por los "objetivos" y no por el "presupuesto".
No obstante, reconoció que la negociación con la presidencia holandesa será "muy ajustada" porque los Países Bajos forman parte del grupo de seis países que ha pedido limitar el presupuesto de la UE al 1% del PIB. Barrot defendió que la propuesta de Bruselas es "equilibrada" y será por ello asumida por la nueva Comisión presidida por José Manuel Durao Barroso.
"El Parlamento Europeo tiene una importante misión para explicar que no se quiere una política de generosidad exagerada, sino de cohesión, que haga de la UE un auténtico mercado único y permita una competitividad global", concluyó. |