|
Tiene algún sentido que los empleados de banca de inversión figuren como socios más o menos simulados en las
sociedades patrimoniales de las grandes fortunas? ¿O que todos los días tengan que hacer compras y ventas
forzadas en la Bolsa? ¿O que soliciten la exclusión de Bolsa para no cumplir obligaciones de transparencia
pensadas para otras? El sentido común dice que no. El régimen de las Sicav está pensado para fondos de inversión,
y son muchos los que adoptan esta forma. Pero no son menos las Sicav que simulan ser fondos para evitar el pago
de impuestos, y algunas ni cumplen estrictamente con la normativa. Pero, como el dinero puede irse a Luxemburgo
en pocos días, apretar las tuercas iría en contra de la industria. De modo que el esquema se mantiene por un
equilibrio de intereses. Más transparente sería o rehacer el sistema por completo o reconocer este equilibrio
en el texto de la ley. Ninguna opción es sencilla.
|