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El recalentamiento del mercado inmobiliario podría estar tocando a su fin. De momento, apenas se puede hablar de una desaceleración en los precios, pero la tendencia es clara. Según los datos que aportaba ayer la Sociedad
de Tasación, de junio del 2003 a junio del 2004, los pisos se encarecieron un 13,8%, cinco puntos menos que un año antes. En los últimos cuatro semestres, el precio de
la vivienda ha ido reduciendo su ritmo de avance, y si en la segunda mitad del 2002 la subida en seis meses era de casi el 10%, ahora apenas sobrepasa el 6%. La
ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo, tiene una explicación para todo esto: los especuladores están comenzando a abandonar un negocio enormemente rentable en
los últimos tiempos.
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Comprar una vivienda nueva en una capital de provincia española costaba, de media, 2.051 euros por metro cuadrado a 30 de junio, un 13,8% más que en la misma fecha del 2003. Por entonces, el ritmo anual de crecimiento de los precios era cinco puntos más alto, del 18,8%.
El informe que presentaba ayer la Sociedad de Tasación debe próximamente ser contrastado con los datos oficiales que da el Ministerio de Fomento, pero las 83.000 viviendas de casi 400 municipios españoles que se han tomado en consideración para realizar el estudio pueden dar una idea de que el mercado inmobiliario está cediendo temperatura.
Midiendo los incrementos de precios en periodos más cortos, en seis meses, la evolución es más clara aún. El encarecimiento medio en el primer semestre del 2004 fue del 6,2%, inferior en un punto al 7,2% registrado en el último semestre del 2003. Esta tendencia a la baja se ha mantenido durante los últimos cuatro semestres, ya que en el primer semestre del 2003 el aumento fue del 8,1% y del 9,9% en los últimos seis meses del 2002.
Los especuladores y el mercado
La ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo, calificaba ayer de "muy buena noticia" la desaceleración que está mostrando el precio de la vivienda, y explicó que en buena medida este cambio de tendencia se puede achacar a que los grandes capitales están abandonando poco a poco el mercado inmobiliario. Trujillo explicó que desde la llegada del PSOE al Gobierno se está detectando una salida del mercado inmobiliario de los agentes especuladores, personas, dijo la ministra, "que no tenían que estar" en el mismo.
Es más, según Trujillo, "se están produciendo desde hace dos meses noticias muy buenas para la economía nacional. Primero una desaceleración en el precio de la vivienda, además una salida del sector inmobiliario de aquellas personas que no tenían que estar en el sector inmobiliario y, en tercer lugar, también se está produciendo de forma suave una inversión menor en cuanto a aquellas personas inversionistas que compraban varias viviendas para venderlas posteriormente".
Y la minista apunta un dato más: en la actualidad se ha multiplicado por cuatro la proporción de personas que visitan un inmueble con intención de compra por cada comprador final. Si antes eran cinco interesados los que hacían falta para cerrar una operación, ahora son 20. Es decir, que los precios que se piden por los pisos ya están haciendo dudar a los posibles compradores. La Sociedad de Tasación cree probable que los precios sigan creciendo, pero en todo caso a un ritmo inferior al actual, dado el enorome esfuerzo que deben soportar ya las economías familiares para adquirir una vivienda.
Eso no quiere decir, considera la tasadora, que se vaya a reducir la demanda de vivienda nueva. Al menos bajo las expectativas actuales sobre crecimiento, inflación y evolución de los tipos de interés. Incluso, Sociedad de Tasación considera que el mercado inmobiliario "seguirá siendo una inversión atractiva mientras no haya otras alternativas que mejoren sus previsiones de estabilidad o rendimiento".
La avanzadilla de las grandes ciudades
El informe de la Sociedad de Tasación refleja, de entrada, que los pisos están creciendo claramente menos en las capitales de provincia (6,2%), que en las pequeñas localidades, del orden del 8 o 9%. Las capitales más caras son Barcelona (3.098 euros por metro cuadrado), Madrid (3.083) y San Sebastián (2.851). Estos precios disuasorios están provocando un auténtico efecto estampida, de forma que los compradores buscan más lejos lo que no pueden pagar en el centro. Un ejemplo de ello es que las únicas poblaciones, con excepción de las propias capitales, que registraron incrementos de más del 12%, fueron poblaciones madrileñas.
Buceando en los datos más recientes, el portal inmobiliario idealista.com apuntaba también ayer la curiosa evolución que están mostrando los precios en Madrid y Barcelona, en este caso de la vivienda usada. De media, en la capital de España los precios han crecido un 2,8% en lo que va de año, frente al 8,5% de la Ciudad Condal. Las diferencias son más evidentes en el segundo trimestre con respecto al primero (0,5% en Madrid y 3,8% en Barcelona).
Este incremento trimestral de Madrid, el menor de los cuatro últimos años, ha hecho que los precios de las dos ciudades tiendan a acercarse (3.622 euros el metro cuadrado en Madrid y 3.582 en Barcelona), y para la capital ya "sólo" se espera un crecimiento del 10% para el coonjunto del 2004. Es más, mientras en Barcelona se puede hablar de una cierta ralentización en el incremento de la vivienda, en cuatro de los veintiún distritos de la capital se han registrado ya bajadas de precio, incluso, durante el último trimestre, de forma que en Retiro cayeron el 3%, en Tetuán el 1,8%, en Moncloa el 1,5% y en Vicálvaro el 0,9%. |