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El vicepresidente económico Pedro Solbes, va a revisar, de una forma u otra, el actual sistema de deducciones fiscales por vivienda, la más importante de las cuales, la que permite desgravar en el IRPF, ya fue puesta el martes en tela de juicio por Miguel Sebastián, el asesor de economía del presidente José Luis Rodriguez Zapatero. Según un informe que acaba de publicar la fundación de cajas de ahorros, esta deducción, como sostiene el Gobierno, incentiva la compra y
no el alquiler, pero lo hace hasta el punto de permtir aceder a pisos un 22% más caros de lo que sería posible sin contar con esas ventajas.
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Después de que el asesor económico del Gobierno, Miguel Sebastián, criticara al PP por no haber aprovechado su primera reforma del IRPF para eliminar la deducción por viienda habitual, Solbes reconoció ayer que el Ministerio de Economía y Hacienda que dirige debe "analizar y buscar una solución" a las deducciones fiscales de la vivienda, porque es uno de los factores que está influyendo en los precios de los inmuebles.
Solbes eludió concretar qué sucederá con la deducción en el IRPF y si va a proponer la eliminación de esas ayudas para dedicar más financiación pública a las ayudas directas programadas por la titular de Vivienda, Maria Antonia Trujillo. Tras su intervención en unas jornadas organizadas por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) en la Universidad Menéndez Pelayo, el ministro se limitó a afirmar que "hay que buscar soluciones".
El vicepresidente sí avisó, en todo caso, que el plan completo de actuación en este ámbito, que se publicará en las próximas semanas, respetará "todo el programa electoral" del PSOE. El director de la Oficina Económica de la Presidencia del Gobierno, reiteró ayer que el mantenimiento por parte del PP de las deducciones a la compra de vivienda tras la reforma del IRPF de 1998 explica en parte la fuerte subida de la vivienda, pero insistió en su tesis de que "a lo mejor no es conveniente" quitarlas ahora.
El impacto de la desgravación por vivienda
Al hilo de este debate sobre la importancia de las deducciones fiscales y el impacto de su retirada, la fundación de cajas de ahorro, Funcas, asegura que el actual sistema de deducción por IRPF "puede llegar a suponer una ayuda relevante para el comprador de la vivienda". Según un estudio de la fundación, se trata de incentivos que hacen más atractiva la opción de la propiedad frente al alquiler.
El Gobierno convierte esta misma percepción en una de las grandes razones por las que hay que revisar la política fiscal sobre vivienda, sorbe la base de que lo necesario ahora es mejorar las ayudas directas y, en todo caso, las ayudas al alquiler, no tanto a la compra de vivienda. Pero la fundación de cajas advierte de que la desgravación en el IRPF permite a los compradores adquirir una vivienda entre un 15% y un 22% más cara de lo que podrían asumir sin esos incentivos.
El informe afirma que dichos incentivos ejercen un "considerable impacto favorable" para el adquiriente que ve reducido en torno a 2 puntos porcentuales el tipo de interés satisfecho por la financiación hipotecaria obtenida. Así, un comprador que adquiera una vivienda de 142.857 euros, con un préstamo hipotecario de 100.000 a 20 años y un interés del 5%, si no existiera la deducción por IRPF el mismo comprador sólo podría acceder a una vivienda con un precio de 120.301 euros y con un préstamo de 84.211 euros.
En ese mismo informe, Funcas demuestra hasta qué grado ha influido la vivienda en la coyuntura los últimos años, especialmente en los ingresos tributarios que han financiadoparte del crecimiento más reciente de nuestra economía. Asegura la fundación que el incremento de los precios de la vivienda que se produjo entre 1996 y el 2003 explica, por sí solo, el 35% del aumento de la recaudación por IVA registrado en ese periodo. En esos ocho años, la recaudación obtenida por IVA creció a un ritmo medio del 9,1% anual, muy por encima del 6,8% de crecimiento medio del PIB, una diferencia que el informe califica de "sorprendente".
Trujillo y los promotores
La ministra de Vivienda sigue diseñando, mientras tanto, los cambios legislativos previstos para dar cumplimiento al programa electoral socialista. Maria Antonia Trujillo comparecía ayer en el Senado para responder a una interpelación del popular José Manuel García Ballesteros sorbe sus planes en el Ministerio. Trujillo, que llegó más tarde de lo esperado a la Cámara tras asistir a la inauguración del Salón Inmobiliario de Madrid, intercambió duras palabras con el ponente, a quien acusó de pertenecer a un partido que durante ocho años ha "expulsado a las familias españolas del mercado de vivienda".
Ajeno al ardor del debate político, en el seno del propio Salón Inmobiliario el tono crítico de Trujillo ya había alcanzado al sector, a quien reclamó más transparencia en "algunas prácticas". Mientras, los promotores se muestran, a su vez, ciertamente escépticos sobre los planes de la ministra, y muy especialmente sobre sus propuestas de ayudas directas al arrendatario y al arrendador con el fin de potenciar el mercado de alquiler en España.
Para el presidente de la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE), Guillermo Chicote, estas propuestas son "prematuras". "Hablar de ayudas fiscales en este momento no es lo adecuado, primero habrá que ver qué parque de viviendas tenemos y después estudiar qué ayudas son necesarias para que la gente pueda acceder a la vivienda", sostuvo el presidente de la APCE en declaraciones a Europa Press.
Las iniciativas fiscales anunciadas por la ministra suponen "correr demasiado en este momento", según Chicote. "Lo que no hay que hacer es poner el carro delante del caballo, primero vamos a ver cómo es el parque de viviendas, en qué segmento nos movemos y en función de estas dos cosas, ver que ayudas hay que dar", insistió. En cambio, al presidente de la patronal de promotores y constructores sí le gusta la propuesta formulada por la ministra de revisar el precio máximo de la vivienda de protección oficial para hacerlo más atractivo a los promotores. |