|
El vicepresidente económico se mostraba ayer partidario de mantener una "razonable estabilidad" en cuanto a las normas fiscales, y afirmó que no es defensor de un "activismo fiscal desmesurado", más allá de introducir cambios cuando sea "imprescindible". En esta línea, apostó con firmeza por mantener sin cambios el régimen fiscal de las plusvalías, pese a que el programa electoral del PSOE contemplaba una reforma para que las plusvalías tributaran de forma progresiva y no al tipo único actual del 15% para las ganancias a más de un año.
El programa con el que concurrió el PSOE a las elecciones generales propone que aquellas plusvalías que excedan de un mínimo por concretar pasarían a formar parte de la base del impuesto, recibiendo el mismo tratamiento que todas las fuentes de renta. Los socialistas aseguraban que esta medida "permite introducir progresividad en las plusvalías realizadas", ya que las pequeñas quedarían exentas.
Pero Solbes quiere esperar a ver lo que sucede con la negociación sobre fiscalidad del ahorro que la Unión Europea mantiene con Suiza, un proceso que se podría cerrar el próximo semestre y que, según el ministro serviría de punto de partida para los posibles cambios a introducir en el régimen de plusvalías, al dar una idea "más clara" de la fiscalidad del resto de países europeos. La UE está buscando fórmulas tendentes a una unificación del tratamiento fiscal que se le da al ahorro, y Solbes considera que no es momento para cambiar las cosas en España.
Sin cambios en tiempos de mudanza
Con la misma idea de dar tiempo a analizar la situación actual antes de decidir qué se revisa, Solbes apuntó que el IVA tiene un margen de maniobra nacional dentro de un marco comunitario "que no se puede quebrar", en referencia a la propuesta socialista de rebajar este impuesto para ciertos bienes cuelturales y de gran consumo.
También insistió en que, si bien no descarta la reforma del IRPF incluida en el programa electoral del PSOE, los cambios en el impuesto exigirán, "como mínimo", analizar el conocimiento de los resultados de las últimas reformas, ya que, de lo contrario, "no se puede hacer un diagnóstico preciso", subrayó durante su participación en un foro económico organizado por Cinco Días.
El ministro no dudó en reconocer el riesgo de que se produzca en España una auténtica fuga de empresas, aunque sin vincularlo a factores concretos, como la ampliación de la UE, o la aplicación de una cierta política industrial. Sí consideró necesario establecer un "equilibrio" entre la mejor utilización del ahorro y el propio riesgo de las deslocalizaciones, y advirtió de que "hacer cambios en tiempo de mudanza no es la mejor de las opciones".
El panorama económico
Solbes hizo también un repaso de las perspectivas económicas españolas, apuntando al mayor coste de la factura energética y el consiguiente repunte de la inflación como los grandes puntos negros de la coyuntura nacional a los que el Gobierno dedicará "especial atención".
El vicepresidente segundo apuntó que la inflación subirá en los próximos meses por encima
del 3,4% de mayo previsto por el indicador adelantado del INE, como consecuencia del incremento del precio del petróleo, y que no será hasta finales de año y comienzos del 2005 cuando se pueda esperar una reducción de los precios.
En cuanto al resto de variables macroeconómicas, el ministro calificó de "positivo" el crecimiento económico del 2,8% en el primer trimestre según la Contabilidad Nacional, y señaló que, a la vista de este dato, se puede conseguir el objetivo de crecimiento del 3% este año. Así, afirmó que no contempla riesgos "excesivamente significativos" ni en el 2004, ni en el 2005.
Solbes destacó el "mejor comportamiento" de la inversión en bienes de equipo en el primer trimestre, así como la aceleración del consumo de los hogares. Por el contrario, identificó a la demanda externa como "el gran problema" de la economía española, junto con el aumento de la inflación. Así, recordó que el sector exterior restó un punto al crecimiento económico del primer trimestre, debido en parte, a la "difícil" situación de los principales socios comerciales de España.
El titular de Economía resaltó también los "buenos" datos del empleo, y señaló que el Instituto Nacional de Estadística (INE) está estudiando la revisión de la Encuesta de Población Activa (EPA) para evaluar de una forma más precisa el empleo de los inmigrantes,
lo que dará lugar, según explicó, a un incremento tanto de los ocupados como de los activos.
El equilibrio de las cuentas y los planes ministeriales
Solbes aprovechó también su conferencia para hacer una nueva defensa de las bondades del equilibrio presupuestario, y señaló que tiene una "convicción personal" acerca de los beneficios a largo plazo de la estabilidad macroeconómica y del mantenimiento de la presión fiscal. Así, indicó que, aunque el programa electoral del PSOE incluye diversas propuestas, también recoge claramente el compromiso de los socialistas con no aumentar el gasto público en porcentaje del PIB.
"En este momento, con independencia de las declaraciones de unos y otros ministros, todos ellos han aceptado el techo de gasto para el 2005, y por lo tanto, para el próximo año deberemos establecer las prioridades", subrayó Solbes, quien quiso dejar claro que esto no significa que no se vaya a cumplir el programa electoral del PSOE, sino que ciertas propuestas se tendrán que hacer "en otro momento". |