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La Unión Europea llegó ayer a un acuerdo interno sobre las concesiones hechas a Suiza en materia de secreto bancario que despeja la vía para
dar definitivamente por cerradas las negociaciones de los últimos dos años con este país. El compromiso, alcanzado en el Comité de Representantes Permanentes permite a Luxemburgo gozar de las mismas garantías para la protección del secreto bancario que las concedidas a Berna, según informaron fuentes diplomáticas.
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Sobre el compromiso pesan, no obstante, algunas "reservas de examen" por parte de Francia, Dinamarca y Holanda, y deberá ser confirmado todavía por los ministros europeos de Economía y Finanzas, agregaron.
El acuerdo interno de los Veinticinco permite cerrar las negociaciones mantenidas con Suiza desde hace dos años en materia de cooperación judicial y administrativa dentro de los llamados "acuerdos de Schengen" y de la lucha contra el fraude.
Suiza había exigido, a su vez, la conclusión de acuerdos en estos ámbitos para aceptar la nueva legislación europea sobre la fiscalidad del ahorro de los no residentes, que no podría entrar en vigor en la UE hasta que los Veinticinco no lograran un acuerdo con Berna.
Las fuentes indicaron que las reservas de examen expresadas por Francia, Dinamarca y Holanda responden a que las respectivas capitales deben hacer "algunas verificaciones" de carácter técnico.
El acuerdo recoge la idea de que "no se crearán desequilibrios entre Luxemburgo y Suiza por lo que se refiere a la protección de sus respectivos secretos bancarios", explicaron las fuentes. Sin embargo, aseguraron que el compromiso adoptado por los embajadores "no convence mucho a todos los países", pero se considera como el precio a pagar para conseguir una lucha más eficaz contra el fraude fiscal.
Aunque el acuerdo con Suiza sobre fiscalidad del ahorro ya está cerrado este país se negaba a aprobarlo al vincularlo con las negociaciones para integrarse en el espacio Schengen, seguridad interior y fronteras, que estaban bloqueadas por la cooperación aduanera y judicial en temas fiscales.
El problema se solucionó la semana pasada cuando Berna accedió a cooperar plenamente en materia administrativa y judicial para luchar contra el fraude sobre la fiscalidad indirecta, contemplada en Schengen, pero se aseguró una derogación permanente en el caso de que legislación europea se amplíe también a la directa, impuestos sobre los ingresos, impuestos de sociedades y plusvalías.
Este acuerdo suscitó los recelos de Luxemburgo, para quien este acuerdo con la Confederación Helvética le dejaba en peor posición para defender su secreto bancario al tener que aplicar todos los acuerdos de Schengen, por lo que presionaron hasta llegar al acuerdo logrado ayer.
La Unión Europea y Suiza celebrarán el próximo 19 de mayo una cumbre en la que deben cerrarse las negociaciones bilaterales entre ambas partes y que serán el último paso para que la Confederación Helvética se una al sistema de Schengen.
Dentro de estas negociaciones, la UE y Suiza cerraron también ayer un acuerdo por el que los productos industriales fabricados en cualquiera de ellos seguirán estando exentos de pagar derechos de aduanas cuando sean reimportados. |