|
El Ecofín aprobó la actualización del Programa de Estabilidad de España para el periodo 2003-2007 y apuntó que los objetivos presupuestarios presentados "son compatibles" con una situación de proximidad al equilibrio o superávit en cada uno de los años analizados. Los riesgos asociados a las previsiones "pueden considerarse globalmente equilibrados", dijeron los ministros y, de hecho los objetivos, especialmente el de lograr el equilibrio presupuestario en el 2004, "parecen prudentes y podrán cumplirse con creces teniendo en cuenta el margen de maniobra del que se dispone frente a una evolución menos favorable de la economía".
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Rodrigo Rato, apreció la "valoración muy positiva" del consejo y consideró que "la sociedad española puede estar satisfecha con el grado de credibilidad de nuestra política y realidad económica". Hace un año, recordó Rato, el propio Ecofín "nos decía literalmente que el riesgo sobre la sostenibilidad de las finanzas en el largo plazo no puede ser excluido y pedía una amplia revisión del sistema público de pensiones". Hoy, subrayó, el consejo dice que España se encuentra "relativamente bien posicionada para hacer frente a los costes presupuestarios del envejecimiento de la población".
La gran diferencia entre la perspectiva que tenía el Ecofín hace un año y la que tiene ahora -lo mismo sucede con la advertencia sorbe las pensiones que hace a España la Comisión Europea- estriba en que la UE ve más capacidad de solventar el problema desde el punto de vista financiero, pero eso no quita que sigan siendo necesarias toda una batería de medidas legislativas, especialmente dada la dificultad de confiar a previsiones optimistas de inmigración el sostén de las prestaciones futuras.
El camino por andar
El año pasado por estas fechas, el Ecofín advirtió de que, basándose en las políticas conocidas entonces, "no puede excluirse el riesgo de no sostenibilidad de las finanzas públicas en términos de desequilibrios presupuestarios incipientes a largo plazo". El consejo apuntó que "debe seguir siendo prioritario reforzar la sostenibilidad del sistema y "tomó nota" de que aún no se ha emprendido una "importante reforma" en este ámbito, por lo que reclamó fijar un calendario concreto para su puesta en marcha.
Ahora los Quince consideran que la economía española parece "relativamente bien situada" para hacer frente a los costes presupuestarios derivados del envejecimiento de la población. Sin embargo, el documento final del Ecofín señala que "aunque recientemente se han tomado una serie de medidas positivas, no se han dado paso encaminados a aplicar una amplia reforma del sistema de pensiones".
En su informe, el consejo apostilla que las proyecciones en la materia dependen del impacto de la inmigración, difícil de evaluar, y están relacionadas con la cuantía media de las jubilaciones y la productividad media del trabajador. Los riesgos a largo plazo siguen ahí, por lo que las políticas económicas actuales, señala el Ecofín, deben complementarse con medidas tendentes a impedir la aparición de situaciones "insostenibles", en particular, con "una reforma global del sistema de pensiones".
La traducción que hacía ayer Rato de este mensaje es que el Ecofín sólo ha recomendado a España profundizar en las reformas derivadas del Pacto de Toledo. El ministro aprovechó la coyuntura para felicitar al actual comisario europeo de Asuntos Económicos, Pedro Solbes, al que atribuyó la creación de ese pacto cuando era ministro de Economía en la etapa socialista. Rato resaltó asimismo la importancia del Fondo de Reserva para las pensiones que, explicó a sus homólogos, ha alcanzado el 2% del PIB y absorbe ya el 4% de la deuda pública emitida en España.
Previsiones "realistas"
Más allá del asunto de las pensiones, el Ecofín ha considerado que el escenario macroeconómico contenido en la actualización del Programa de Estabilidad "parece realista" y que la tasa de crecimiento de la economía a medio plazo -el 3% de aquí al 2007, frente al 2,3% alcanzado en el 2003- "se ajusta en general" al crecimiento potencial que se le calcula actualmente a la economía española.
El programa presentado por las autoridades españolas también prevé un aumento de la creación de empleo, que pasará del 1,8% el año pasado a una cifra ligeramente superior al 2%, por término medio, durante todo el periodo cubierto por el programa. En cuanto a la inflación, se espera que disminuya "rápidamente" del 4% del 2003 al 2,9% en el 2004, para estabilizarse en el 2,6% a partir de entonces. Para el Ecofín, que sí respalada las expectativas de Madrid sobre el empleo, estas previsiones de inflación parecen "un tanto optimistas", en especial la pronunciada disminución que se prevé para el presente año.
A pesar del superávit estimado en las cuentas públicas para el 2003, la actualización del plan mantiene el objetivo de equilibrio presupuestario para el 2004 y superávit de una, dos y tres décimas del PIB para el 2005, 2006 y 2007, respectivamente. El Ecofín considera que la orientación presupuestaria proporciona "un margen de seguridad suficiente" para impedir que se rebase el límite máximo permitido para el déficit público, fijado en el 3% del PIB por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.
En cuanto a la deuda, disminuirá regularmente, para pasar del 54,5% en el 2003 a un poco menos del 44% en el 2007. "Incluso en caso de crecimientos inferiores", decía ayer Rato, la economía española acabaría el periodo con una tasa de deuda pública en el entorno del 43% del PIB, una posición, que consideró "muy consolidada".
Más confianza, más reformas
Al término de la reunión del Ecofín, el ministro español apuntaba un análisis de la situación económica en la zona euro. En su opinión, lo que se aprecia ahora en el área es la necesidad de reforzar la confianza de los agentes económicos, de manera que pueda ser un motor de mayor crecimiento del consumo y la inversión. Rato explicó que esa confianza debe venir de la mano de un mensaje "claro" de reforma económica, incluida la reforma del mercado laboral en Europa y la consolidación fiscal. |