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El secretario de Estado de Presupuestos, Ricardo Martínez Rico, aseguró ayer que la propuesta fiscal del PSOE eliminaría el régimen fiscal del que se benefician 750.000 pymes, además de suprimir otras deducciones, por inversión en I+D, para internacionalización y en defensa del medio ambiente, así lo afirmó durante la presentación de la Revista del Instituto de Estudios Económicos sobre la Competitividad. Aunque el presidente del Instituto de Estudios Económicos, financiado por la patronal CEOE, Arturo Gil, dijo que quería que sirviera para el debate sobre una asignatura pendiente en España como es la competitividad, Martínez Rico convirtió su intervención un acto electoral y no respondió a cual será la especialización del futuro modelo económico español. Sí destacó en cambio las contradicciones en materia económica y fiscal en que incurre el programa electoral socialista, ya que por un lado defiende el equilibrio presupuestario y por otro proponen elevar el gasto por encima de los límites marcados en el Pacto de Estabilidad.
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El secretario de Estado criticó en especial la posibilidad de suprimir las deducciones selectivas "que tan buenos resultados han tenido en los últimos años". Martínez Rico destacó, por el contrario, la credibilidad de la política presupuestaria aplicada por el Gobierno los últimos ocho años, basada en la reducción del déficit y de la deuda pública y que ha resultado clave para avanzar en el crecimiento y la creación de empleo.
Gracias al saneamiento de las cuentas públicas, reseñó, se han introducido importantes rebajas fiscales y ha aumentado el esfuerzo inversor, especialmente en infraestructuras e I+D. Respecto a la competitividad, consideró una clara muestra el avance de la cuota de mercado de España en el comercio mundial, el mayor grado de apertura al exterior y el incremento del flujo de inversión tanto recibida como enviada.
Preguntado por la decisión de algunas multinacionales de abandonar España para implantarse en países con menores costes, el secretario de Estado reseñó que la única manera de que España siga siendo receptor neto de capitales es impulsar la apertura económica, al tiempo que se avanza en las reformas estructurales, haciendo todo ello compatible con el diálogo social.
Por su parte, el presidente de la SEPI, Ignacio Ruiz-Jarabo, quien también asistió al acto, valoró el "revolucionario y coherente" plan de privatizaciones llevado a cabo por el Gobierno del PP, marcado por significativo refuerzo de los sistemas de control. Ruiz-Jarabo recordó que en este periodo se han privatizado cincuenta sociedades y subrayó que la plantilla de éstas ha aumentado, de media, el diez por ciento, mientras que la facturación ha crecido el cuarenta por ciento y las inversiones el sesenta por ciento.
La competitividad dependiente de la capacidad de innovar
En el número extraordinario de la revista del IEE sobre competitividad han colaborado con artículos sobre esta cuestión algunos altos cargos de la Administración, así como empresarios, académicos y sindicalistas, entre otros. Entre ellos figuran el secretario de Estado de Infraestructuras, Benigno Blanco; el presidente de la SEPI, Ignacio Ruiz-Jarabo; el presidente de CEOE, José María Cuevas; el presidente de la CECA, Juan Ramón Quintás, y el secretario general de UGT, Cándido Méndez. Entre las conclusiones de la publicación figura que la evolución de la competitividad depende directamente del dinamismo y la flexibilidad de los mercados, pero también de la dotación de infraestructuras y los avances tecnológicos, así como del establecimiento de las condiciones institucionales adecuadas.
En este sentido, el director general del IEE, Juan Iranzo, aludió durante la presentación a la necesidad de un mercado laboral flexible, que ofrezca oportunidades de formación a los trabajadores, y que vaya acompañado de seguridad jurídica y estabilidad política y macroeconómica. Asimismo, el informe destaca como riesgo para la competitividad, en concreto de la economía de la zona euro, el incumplimiento del Pacto de Estabilidad, por la incertidumbre que genera en los mercados y el impacto que puede tener sobre los tipos de interés.
Por el contrario, reseña que la próxima ampliación de la UE hacia el Este no debe ser interpretada como una amenaza, sino como una oportunidad, ya que supone ampliar el mercado potencial para los productos españoles y puede incentivar la aplicación de medidas dirigidas a mejorar la productividad. |