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Puig-Samper y Ferrer reclamaron que el Gobierno acabe con su dinámica "insoportable" de recortar año tras año poder adquisitivo a esta renta, que en la actualidad se sitúa en 451,20 euros al mes.
En la propuesta de actualización de UGT y CCOO se asegura que el SMI español es el más bajo de la UE, tras el de Portugal, ya que sólo alcanza el 36,4% del salario medio, cuando la Carta Social Europea lo fija en el 60%, unos 600 euros al mes.
Según denunciaron Ferrer y Puig-Samper, desde 1996 el SMI ha perdido cinco puntos de poder adquisitivo, lo que es un ejemplo claro de que el PP no respeta la justicia redistributiva de la riqueza. Ambos sindicalistas también criticaron el que este año el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Eduardo Zaplana, no les ha convocado, como otros años, para escuchar su propuesta, esta vez les ha pedido por carta que la registren en el Ministerio.
Según Puig-Samper, "el SMI, pieza de tanta importancia, no se merece el desprecio de quienes tienen responsabilidades en el Gobierno y en el Ministerio de Trabajo".
En su opinión, el SMI afecta directamente a 500.000 personas, las que no tienen convenio colectivo, las que cotizan en el Régimen Agrario, empleadas de hogar, jóvenes y mujeres, principalmente, y es utilizado como referencia para acceder a vivienda protegida o a becas, y para pagar al personal que apaga fuegos en verano.
Por estos motivos, Ferrer pidió a Zaplana que abra una negociación para "dignificar" el SMI, que no se utilice como renta de referencia de cuestiones que no son salariales y que cuente con una cláusula de revisión para actualizarlo, semejante a la de las pensiones.
Para el representante de CCOO esta cláusula evitaría la "sangría" de poder adquisitivo que sufren los perceptores del SMI, lo que, en palabras de Puig-Samper, acabaría con la "condena intolerable al infierno" que estos padecen.
La única dificultad que tiene el Ministerio de Trabajo para incrementar el SMI es que se emplea como referencia para cuestiones que no son salariales, apuntó Puig-Samper. Ferrer añadió que el modelo productivo español se basa como factor de competitividad en bajos salarios, lo que, advirtió, "va a traer la ruina al país".
Ambos dirigentes sindicales también acusaron a Zaplana de incumplir el Estatuto de los Trabajadores, que fija que para la determinación del SMI hay que tener en cuenta el crecimiento económico, el de la productividad y la evolución de los salarios, así como que habrá que proceder a su revisión semestralmente para actualizarlo mediante consulta con los agentes sociales.
En la propuesta también se defiende que la referencia de precios para actualizar anualmente al SMI sea la previsión de inflación media, puesto que éste es el indicador más adecuado para evaluar correctamente las variaciones del poder de compra. |