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Mariano Rajoy y Alberto Ruiz-Gallardón acordaron el pasado fin de semana cerrar definitivamente la polémica surgida en torno a la subida de impuestos y se pusieron también de acuerdo en su escenificación: el alcalde se encargó de anunciar ayer por la mañana a la prensa la retirada del regargo del 50 por ciento en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) para viviendas vacías, previa aclaración de que su decisión era fruto de una conversación con su secretario general.
Fue la coordinadora de Organización del PP, Ana Mato, quien especificó a los medios de comunicación que la citada "conversación" había tenido lugar en el transcurso de una "reunión" entre ambos, donde se analizó la modificación de las ordenanzas fiscales que pretendía llevar a cabo Gallardón.
“Hago esto de acuerdo con Mariano Rajoy”
El alcalde de Madrid compareció ante la prensa para anunciar que durante la mañana de ayer dio instrucciones concretas al concejal de Hacienda, Juan Bravo, para que modifique los planes iniciales sobre el proyecto para incrementar a partir del próximo año el recibo del IBI en un 50 por ciento a las viviendas desocupadas. Gallardón subrayó que adoptó esta decisión tras mantener recientemente una "profunda conversación" sobre este asunto con Mariano Rajoy.
"Hago esto de acuerdo con el secretario general de mi partido, Mariano Rajoy, con quien he mantenido una conversación importante en relación con este asunto -indicó Ruiz-Gallardón-. No quiero en ningún momento que una medida adoptada por un equipo que yo presido, por una Corporación como es la que gestiona el Ayuntamiento de Madrid, puede de ninguna de las formas estar considerada como distinta, diferenciada y mucho menos confrontada con la política general que en materia fiscal sigue mi partido, el Partido Popular".
Alberto Ruiz-Gallardón reconoció que esta medida no fue suficientemente bien explicada a los madrileños, y agregó que el objetivo que se seguía era fomentar la vivienda en régimen de alquiler en la capital. Así, este recargo, que el Pleno municipal iba a aprobar con carácter definitivo en la sesión plenaria de diciembre, quedará sin efecto al tiempo que el resto del proyecto de presupuesto, ordenanzas fiscales y plantilla permanecerá igual.
Lo que sí sube con el PP
Pero a los madrileños, posean o no viviendas vacías, les espera una mayor presión fiscal el próximo año. El IBI subirá entre un 24 y un 30 por ciento, según apuntaron expertos inmobiliarios a este diario, y lo hará para todos los propietarios. Además, Impuesto de Actividades Económicas también subirá para las empresas que facturen por encima del millón de euros año.
Aparcar en Madrid también será más caro. Así la hora pasará de 0,60 a 0,65 euros (8,3%); la hora y media subirá de un 0,90 a un euro (11%) y el máximo de dos horas de aparcamiento de 1,50 a 1,60 euros (6%) en las 'plazas azules'. Las 'plazas verdes' también subirán en el tramo de la media hora -de 0,60 a 0,65- y en el de la hora, que crece de 1,20 a 1,30. Además, el precio de la tarjeta de residente, ya sea trimestral o anual, aumentará un 3,7 por ciento.
El impuesto sobre vehículos de tracción mecánica también experimentará una subida. Los turismos de pequeña cilindrada pagarán un 3,8 por ciento más y para los automóviles con más potencia la subida será del 16,5 por ciento. En cuanto a las motocicletas, la subida varía entre el 3,8 por ciento para las de pequeña cilindrada hasta el 16,8 por ciento para las motos de más de mil centímetros cúbicos.
Hacer deporte en la capital también costará más: disputar un partido en una instalación municipal costará un 20 por ciento más; las pistas de tenis, paddle, frontón, squash y badminton costarán un 4,2 por ciento más y el bono de diez baños en una piscina municipal será un 32,3 por ciento más caro.
Satisfacción en la dirección de los populares
En la sede del PP en Madrid, era la coordinadora de Organización, Ana Mato, quien comunicaba a la prensa que Mariano Rajoy estaba "muy satisfecho" con la decisión del alcalde de Madrid. Mato confirmó que existió una reunión entre Rajoy y Gallardón para discutir la cuestión, aunque consideró que no era "importante" revelar la fecha ni el contenido de la misma. En la misma línea, la dirigente 'popular' consideró "suficientes y muy claras" las explicaciones que Gallardón había dado esa misma mañana para justificar su paso atrás, por lo que puntualizó que no ahondaría más en el asunto.
A pesar de su negativa, recibió más de una decena de preguntas sobre las causas, contexto y repercusiones de la decisión de Gallardón: Mato se limitó a repetir que se había producido una reunión entre el secretario general del PP y el alcalde de Madrid, y que era "claro y patente" que los 'populares' veían "positiva" la retirada del citado recargo.
"No voy a seguir entrando en esta cuestión -avisó ante la reiteración de las cuestiones planteadas por los periodistas-. Gallardón va a ser un magnífico alcalde, y no tengo nada más que añadir".
Preguntada por los motivos que llevaron a Rajoy, la pasada semana, a argumentar que la subida de impuestos de Gallardón era "compatible" con las políticas generales del PP y a manifestar ahora su "satifacción" por la retirada del recargo, Mato se remitió a las palabras que pronunció su secretario general en una entrevista concedida a Telecinco el miércoles. "Me remito a sus palabras, y no las repito porque las tienen ustedes en su cabeza", apostilló.
Reuniones para sofocar la polémica
La reunión del pasado fin de semana entre Rajoy y Gallardón no fue la primera conversación entre ambos para intentar solucionar este asunto: el pasado martes, día 4 de noviembre, se produjo otra de similares características en la que ambos dirigentes ya intercambiaron puntos de vista sobre la crisis desatada por la subida impositiva en Madrid, indicaron fuentes 'populares'.
La polémica comenzó hace ya dos semanas, cuando el regidor anunció, un día después de las elecciones autonómicas de Madrid, la subida de impuestos y una penalización en el IBI para las viviendas vacías de la capital. No obstante, el asunto se recrudeció el pasado lunes con las declaraciones del vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Rodrigo Rato.
El golpe de Rato
Durante una reunión de presidentes y secretarios regionales y provinciales del PP, el titular de Economía advertía a cuantos le escuchaban que "hay que hacer más con menos", y citaba expresamente al anterior alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, como autor de esta máxima. Pocos minutos después, Rato aseguraba ante los periodistas que la subida de impuestos no era ninguna solución.
Otros dirigentes del PP tampoco ocultaron su malestar al considerar que la subida de impuestos de Ruiz-Gallardón era, cuanto menos, inoportuna, en un momento en que se estaban tramitando los Presupuestos del Estado en el Congreso de los Diputados y en el que Rajoy, a cuatro meses de las elecciones generales, adelantaba una nueva rebaja del IRPF.
En la misma reunión de 'populares' en que se pronunció Rato, el vicepresidente segundo del Ejecutivo, Javier Arenas, avisaba a los suyos de que había que trabajar y aportar propuestas frente a la cita con las urnas de marzo o, al menos, no cometer "errores".
El órdago de Gallardón
Ante esto, el alcalde de Madrid reaccionó inicialmente 'a la defensiva', aseverando que se sentía respaldado por su jefe de filas y lanzando un aviso: Si Rajoy o el PP optaran por no darle apoyo, estaría dispuesto a abandonar el Ayuntamiento. Por su lado, Rajoy quiso zanjar la polémica haciendo unas escuetas declaraciones en Telecinco y manteniendo una primera conversación con Gallardón, en la que le instó a explicar y justificar ante los madrileños sus medidas.
Tras las afirmaciones de relevantes miembros del Gobierno como Eduardo Zaplana o Javier Arenas dando por "zanjada" la crisis, el secretario general del PP y el alcalde han reconsiderado sus posiciones iniciales y, hoy lunes, se han decidido a traatar de poner un 'broche definito' a la polémica, esto es, la retirada del recargo en el IBI. |