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El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, tomaba la palabra en el Parlamento a las cuatro de la tarde en el debate de Presupuestos para calificar las cuentas del Estado para 2004 como "mediocres". Horas antes, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, dijo que los Presupuestos persiguen cuatro objetivos: alcanzar un crecimiento económico superior al de la
Unión Europea, crear empleo, reforzar la protección social y mejorar la seguridad y la justicia.
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El líder de la oposición criticó las cuentas del Estado para el 2004 al tiempo que instaba, de nuevo, candidato a la presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, a que defendiera él, personalmente, los propios Presupuestos. Zapatero hizo hincapié en el retroceso de la economía española en términos de productividad y el elevado peso que ha tomado la construcción en el crecimiento español.
El empleo fue otro de los ejes del discurso de Zapatero. El líder socialista afirmó que el mercado laboral está marcado por las altas tasas de temporalidad ya que "el 30% de la población ocupada tiene empleos temporales" con una duración media de los contratos de diez días.
Respecto a la subida de los precios de la vivienda, Zapatero propuso el fomento de la vivienda de protección oficial y la creación de una Agencia Pública de Alquiler para permitir la reducción de los precios que permita aliviar el alto endeudamiento de las familias.
Defensa de Montoro
En su segunda comparencia en el Parlamento, Montoro respondía a las críticas socialistas y anunció que el Estado tendrá un superávit del 0,5% del PIB en el conjunto de este año.
Durante la sesión de la mañana, el titular de Hacienda aprovechó la defensa del proyecto de los presupuestos para el año que viene en el Congreso para anunciar que el próximo año se congelarán los impuestos que pagan los pequeños empresarios y autónomos acogidos al sistema de tributación por módulos del IVA e IRPF.
Montoro explicó que los objetivos marcados por el Gobierno se podrán hacer realidad gracias al equilibrio entre ingresos y gastos, la bajada de impuestos, y una "fuerte" inversión en infraestructuras e I+D+I.
El ministro repitiendo el sistema de presentación de presupuestos de años anteriores, plagó su intervención de cifras y comparaciones entre la situación actual y la que se encontró el PP cuando tomó el poder en 1996. Así, recordó los avances logrados en materia de empleo, subrayando que en ocho años se han creado 4,3 millones de empleos, a los que hay que sumar los 300.000 previstos para el 2004, lo que deberá situar la tasa de paro en el 11% de la población activa.
También resaltó que el crecimiento medio de la economía española en el periodo 1996-2003 ha sido del 3,4%, 1,2 puntos por encima de la media de la UE, lo que ha permitido que el PIB per cápita avance desde el 78 hasta cerca del 85%. Así, Montoro apuntó, igualmente, la diferente capacidad de maniobra que tiene ahora la economía española para superar mejor que los grandes países de la Unión Europea las etapas de crisis.
La importancia de la estabilidad presupuestaria fue otro de los grandes aspectos resaltados, así como las bajadas de impuestos aplicadas. En este sentido, precisó que en el 2004 las rebajas fiscales supondrán un ahorro superior a los 4.800 millones de euros que, en el caso del IRPF será de 3.800 millones de euros y que incrementará la renta disponible de las familias una media del 1,7%, en torno a 326 euros.
Frente a todo ello, el ministro de Hacienda volvió a acusar al PSOE de no tener alternativa y sí una "larga historia de déficit y comportamiento presupuestario irresponsable". Montoro subrayó, en esa misma tónica de establecer paralelismos, que los Presupuestos que ha elaborado el Gobierno para el 2004, los octavos que prepara el Partido Popular, "son la misma música", la de unas cuentas creíbles, creadoras de empleo y crecimiento, dijo, y con las que un nuevo Gobierno, "esperemos que presidido por Mariano Rajoy", se podrá seguir andando un camino lejos de "sueños utópicos".
Incógnitas de CiU
Por el momento ya se sabe que el grupo parlamentario de CiU se abstendrá mañana en la votación en el Congreso de los Presupuestos del 2004 ante la indiferencia con la que el PP ha acogido sus propuestas para conseguir algún tipo de acuerdo, según fuentes del grupo parlamentario catalán.
Será la primera vez en años en que los nacionalistas catalanes no respalden a los populares, al menos, en el rechazo conjunto a las enmiendas de la oposición. Además, el grupo parlamentario que encabeza Xavier Trias, presentará más de 500 enmiendas a los Presupuestos, los primeros de las dos legislaturas del PP que no cuentan con el apoyo de CiU. |