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El Gobierno no puede anunciar este año una nueva reforma estrella del IRPF, pero no se resiste a llegar con números frescos a las elecciones de marzo del 2004, donde el recorte de impuestos volverá a ser uno de los grandes mensajes del PP. Partiendo de esta idea, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, anunciaba ayer que los contribuyentes se podrán ahorrar el año que viene más de 4.800 millones de euros con el conjunto de rebajas fiscales realizadas por el Ejecutivo, la del IRPF, la supresión del Impuesto de Actividades Económicas (IAE), la congelación de impuestos especiales y el abanico de incentivos fiscales contenidos en diversas leyes que se han ido aprobando este año.
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Montoro, que intervino en el Foro Intereconomía sobre "Presupuestos 2004. Equilibrio y crecimiento", señaló que estas rebajas fiscales, propiciadas por la política de estabilidad presupuestaria, están recogidas en los Presupuestos Generales del Estado elaborados por el Gobierno, que impulsa el crecimiento económico y la creación de empleo. Además, subrayó que la bajada de impuestos está armonizada con el aumento de la recaudación, y abogó por seguir esta política en los próximos años, ya que existe margen para ello con un crecimiento económico sostenido.
Según el ministro, la política continuada de reducción de impuestos disminuye igualmente el fraude en el cumplimiento de las obligaciones fiscales, y permite incrementar la eficacia de las unidades de control de la Administración Tributaria. Así, avanzó que en los ocho primeros meses del 2003, el fraude fiscal detectado por la Agencia Tributaria ascendió a 8.517 millones de euros, lo que representa un incremento del 18,9% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.
En paralelo, el secretario de Estado de Hacienda, Estanislao Rodríguez Ponga, comparecía en el Congreso para explicar el proyecto de Ley de Presupuestos para el año que viene, subrayando que en el 2003 se van a cumplir las previsiones de ingresos con "cierta holgura", y con crecimientos de recaudación del 5,3% en IRPF y del 3,3% en el Impuesto de Sociedades.
En el transcurso de su comparecencia, el representante de Hacienda destacó la evolución que ha experimentado la recaudación desde que el PP llegó al Gobierno, habiéndose triplicado la del Impuesto de Sociedades, y multiplicado por 1,5 la del IRPF. Ello es consecuencia, agregó, del gran desarrollo que se ha producido en la actividad empresarial en la horquilla de tiempo de 1995 a la actualidad, en la que se han creado más de 330.000 nuevas empresas, ya que ello significa que muchos empresarios individuales han pasado a ser sociedad. Así, precisó que entonces el Impuesto sobre Sociedades era el 25% del IRPF, y se ha "duplicado" desde que gobierna el PP.
Al término de la comparencia, Rodríguez Ponga precisó que hay dos elementos que justifican que el año que viene siga aumentando la proporción del Impuesto de Sociedades. De un lado, apuntó al impacto del régimen transitorio de las plusvalías, que aumentó mucho en la declaración del 2002, pero que ya no existe por lo que -precisó- será una senda de crecimiento "más normal". En segundo lugar, el secretario de Estado apuntó a los datos publicados de los beneficios empresariales del 2003, que son "mejores" que los del ejercicio precedente y ello se debe traducir en las declaraciones de Sociedades del 2004.
Entre el superávit y el déficit oculto
Pensando también en el 2004, el gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, apuntaba el martes pasado la conveniencia de alcanzar un cierto excedente en caso de que se acelerara el gasto. Pero en Hacienda no quieren exagerar la contención de las cuentas públicas. Para el secretario de Estado de Presupuestos y Gastos, Ricardo Martínez Rico, será difícil cerrar el año que viene con un ligero superávit, y todo dependerá de cómo sea de positiva la evolución del crecimiento económico.
Martínez Rico recordó en la Comisión de Presupuestos que la previsión de ingresos y gastos en el 2004 se ha elaborado con un crecimiento económico del 3% y la creación prevista de 300.000 puestos de trabajo, aunque sí reconoció que la evolución de los ingresos se ha presupuestado de una manera "prudente".
Sin embargo, el portavoz del PSOE en la comisión, Francisco Marugán, puso en entredicho el cumplimiento de las previsiones de crecimiento del Gobierno. En este sentido, el diputado socialista pronosticó una reducción de hasta 0,6 puntos en el avance de la demanda interna que dificultará crecer al 3%. Marugán también insistió en la tesis socialista de que el Ejecutivo maneja un 'déficit oculto' en las cuentas públicas del próximo año, que cifró en 3.683 millones de euros, el 0,6% del PIB.
En respuesta a estas acusaciones, el ministro Montoro volvió a recordar que el Gobierno se atiene a los criterios y normas de la oficina europea de estadísticas, Eurostat, que incluso mejoró las cuentas públicas del 2002, que, según la corrección efectuada por el organismo europeo, arrojaron un superávit de una décima del PIB en vez del ligero déficit reconocido por el Ejecutivo. |