Cristóbal Montoro, entregó a la presidenta del Congreso de los Diputados, Luisa Fernanda Rudi, los 57 volúmenes del proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2004. Estos tomos están repartidos en 17.802 páginas que pesan 50,31 kilogramos. Por cuarto año consecutivo se presentan también en formato CD Rom y, por tercer año, en euros. Por otro lado, serán los últimos presupuestos que se entreguen con José María Aznar como presidente del Gobierno.
El ministro de Hacienda se retrasó alrededor de cuarto de hora, pues su llegada estaba prevista inicialmente a las 9:15 horas de la mañana, pero la lluvia impidió que el ministro acudiera con puntualidad a su cita anual en la Cámara Baja para presentar las cuentas públicas. Montoro estuvo acompañado de los secretarios de Estado de Hacienda y Presupuestos, Estanislao Rodríguez Ponga y Ricardo Martínez Rico, además del secretario de Política Fiscal y Territorial, Rafael Cámara, y el subsecretario de Hacienda, Francisco Uría, así como de la Interventora General del Estado, Alicia Díaz.
Para la semana del 28 al 30 del mes de octubre está prevista la celebración del debate de totalidad que, una vez superado, marcará el inicio de la discusión del proyecto en ponencia, comisión y nuevamente en Pleno, fijado para los días entre el 18 y 20 de noviembre, donde se remitirá al Senado. De incorporarse enmiendas en la Cámara Alta, el proyecto volverá al Congreso, cuya aprobación definitiva está prevista para las vísperas de Nochevieja.
El ministro de Hacienda destacó que los Presupuestos de 2004 son los del "empleo, la seguridad ciudadana y la rebaja de impuestos", al tiempo que afirmó que se trata de unos Presupuestos "creíbles" y que "atienden las necesidades de los ciudadanos". En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Montoro señaló que los próximos presupuestos parten de una previsión de crecimiento del 3 por ciento para 2004, lo que situará a España "a la cabeza" del crecimiento económico y de la creación de empleo, con una estimación de 300.000 nuevos puestos de trabajo.
El titular de Hacienda defendió, una vez más, las bondades del equilibrio presupuestario, que se prevé para 2004 como cuarto año consecutivo, y señaló que, gracias al saneamiento de las cuentas públicas, el próximo año habrá nuevas rebajas de impuestos, como la congelación de los impuestos especiales o la supresión del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones en las comunidades gobernadas por el PP. "Los países que no tenemos déficit público somos los que estamos creando empleo y, en el caso de España, el equilibrio presupuestario es la causa del crecimiento diferencial respecto a la UE", subrayó el ministro.
Montoro adelantó las partidas prioritarias de los Presupuestos de 2004, y resaltó el aumento del 8,6 por ciento del gasto para seguridad ciudadana; del 7,5 por ciento, para Justicia; del 6,8 por ciento, para gasto social y por encima del 4 por ciento, para Defensa. "Son unos Presupuestos creíbles porque la historia del PP es una historia que se cumple", añadió.
Frente a la apuesta del Gobierno por el crecimiento y la creación de empleo, el ministro destacó la actitud del PSOE, "que está haciendo un esfuerzo por encontrarse a sí mismo y confundiendo a la opinión pública con cambios permanentes de sus posiciones sobre política económica".
Finalmente, Montoro afirmó que, la previsión de liquidación de los Presupuestos de este año, indica una mejora de los ingresos de lo inicialmente presupuestado (108.437 millones de euros, frente a los 105.695 millones previstos en los PGE de 2003), pese a que este año ha entrado en vigor la rebaja del IRPF.
En detalle
El proyecto aprobado por el Gobierno para 2004 prevé el equilibrio presupuestario por cuarto año consecutivo, un crecimiento del PIB del 3 por ciento (5,9 por ciento en términos nominales) y un aumento del empleo de 1,9 por ciento, lo que supone 299.700 puestos de trabajo.
Según el Ejecutivo, las previsiones económicas para 2004 apuntan a un incremento del PIB superior por octavo año consecutivo al promedio de la Unión Europea, lo que permitirá a España avanzar en la convergencia real. En concreto, el PIB per cápita español superará en 2004 el 86 por ciento del promedio de la zona euro, frente al 77 por ciento de 1995.
En los Presupuestos para 2004, los últimos de la presente legislatura, el techo de gasto no financiero del Estado alcanza los 117.260 millones de euros, un 2,4 por ciento más que en 2003, incremento que se eleva al 3,9 por ciento en términos homogéneos. Esta contención del gasto se vuelve a centrar en los gastos corrientes, que crecerán el 2 por ciento, mientras que los gastos de capital, que incluyen la inversión, aumentan por encima de la media, el 5,2 por ciento.
Por lo que se refiere a los ingresos, crecerán en 2004 al mismo ritmo que el PIB nominal, es decir, el 5,9 por ciento. La recaudación por impuestos aumentará algo más que la media (6,9 por ciento), acorde con la evolución económica prevista para el próximo año.
La consecución del equilibrio de las cuentas de la Administración central es el resultado de un déficit del Estado y sus organismos autónomos del 0,4 por ciento del PIB y de un superávit de la Seguridad Social del mismo porcentaje, que permitirá, además, dotar de más dinero al Fondo de Reserva en 2004. Además, el Presupuesto del Estado para el próximo año avanza en el proceso de separación de fuentes de financiación de la Seguridad Social, ya que aporta 300 millones de euros para la financiación de complementos a mínimos.
Políticas prioritarias
Según el Gobierno, el equilibrio de las cuentas públicas permite priorizar el gasto en las partidas presupuestarias que impulsan la actividad productiva, en las que aseguran el mantenimiento de las prestaciones sociales y en las que mejoran la calidad de los servicios públicos. Así, el gasto social aumentará el próximo año el 6,8 por ciento, con lo que se asegura el mantenimiento del poder adquisitivo de los pensionistas y se incrementan por encima de la media las pensiones mínimas y las de viudedad.
Además, se mejoran otras dotaciones, como la promoción del empleo, la sanidad y la educación, si bien estas dos últimas partidas tienen cada vez menos peso en el ámbito del Presupuesto estatal porque son competencias transferidas a las Comunidades Autónomas. La justicia y la seguridad son igualmente partidas prioritarias en los Presupuestos del próximo año. La dotación para justicia aumentará el 7,5 por ciento, lo que permitirá seguir avanzando en el desarrollo del Pacto de Estado para la Reforma de la Justicia. La partida de Interior también recibirá un nuevo impulso, con un crecimiento del 8,6 por ciento.
La inversión en infraestructuras y en I+D+i, consideradas claves para el aumento de la productividad, serán igualmente prioritarias en los Presupuestos del Estado para 2004, con incrementos del 6,4 por ciento y del 7,3 por ciento, respectivamente. Finalmente, los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año serán los primeros que reflejen en su totalidad la nueva financiación territorial, ya que incluyen el nuevo modelo de financiación de los entes locales.
|