|
Para el director general de Tributos, Miguel Ángel Sánchez, estos datos muestran que la reforma del IRPF de 1999 ha permitido crear un impuesto más equitativo y más progresivo, ya que los contribuyentes con más poder adquisitivo han incrementado de forma considerable su aportación al IRPF.
En concreto, los contribuyentes con rentas hasta 21.000 euros han reducido su aportación al impuesto en más de 12 puntos, hasta el 49,5% entre 1998 y el 2000, mientras que los que obtienen rentas entre 21.000 y 30.000 euros incrementaron su contribución en más de dos puntos; las rentas entre 30.000 y 60.000 euros, en casi seis puntos, y los declarantes con una renta anual de más de 60.000 euros aportaron al IRPF cuatro puntos más en el 2000 que en 1998.
En cualquier caso, Sánchez indicó que el conjunto de los contribuyentes se han ahorrado 10.208 millones de euros en los dos primeros años de vigencia de la primera rebaja del impuesto, cifra que se eleva a 21.000 millones de euros en los cuatro primeros años de la reforma. Pese a esta rebaja del IRPF, Sánchez explicó que el número de liquidaciones del IRPF aumentó en el 2000 un 2,9% hasta los 14,2 millones, mientras que la base imponible creció un 13,7%, hasta los 152.545 millones de euros, y la base liquidable alcanzó los 148.146 millones de euros, un 13,5% más.
En esta misma línea, la cuota íntegra del IRPF creció un 13,1%, hasta los 39.168 millones de euros, mientras que la cuota líquida se incrementó un 13,2%, alcanzando los 33.225 millones. De esta manera, el tipo efectivo -cuota líquida dividida por renta declarada- se incrementó en el 2000 un 0,49% respecto a 1999, hasta el 13,5%.
Sánchez señaló que el aumento de la cuota líquida, de la base liquidable y del tipo efectivo se debe, a pesar de la rebaja del impuesto, al aumento de la renta declarada como consecuencia del "intenso" proceso de creación de empleo en esos años. Sin embargo, afirmó que el tipo efectivo teniendo en cuenta la base liquidable -una vez descontadas deducciones y mínimos exentos- cayó un 0,05% en el 2000 para situarse en el 23,1%.
Crecen ligeramente las rentas por trabajo
Dentro de la estructura de la renta declarada en el 2000, la Memoria Tributaria señala que las rentas del trabajo suponen el 75,19% del total, lo que demuestra un ligero aumento respecto al 74,86% de 1999, mientras que las rentas del capital mobiliario se mantienen en torno al 3% y las rentas de capital inmobiliario permanecen próximas al 4%.
El director general de Tributos aseguró también que la primera reforma del IRPF ha mejorado la elasticidad del impuesto, ya que con un crecimiento económico similar al de los años precedentes ha permitido aumentar la base imponible y la cuota líquida en más del 13%, pasando de una elasticidad respecto a la renta del 1,1% en 1998 al 1,75% en el 2000.
En cuanto a las deducciones del impuesto en el 2000, la deducción por vivienda habitual se incrementó un 14,9%, hasta los 3.887 millones de euros y alcanzó el 73% del total de las deducciones (5.331 millones de euros). Así, en un total de 4,9 millones de declaraciones de la renta en el 2000 se aplicó esta deducción, correspondiendo a 4,5 millones de contribuyentes.
|