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El comisario europeo de Mercado Interior, Frist Bolkestein, afirmó que el objetivo es aplicar de manera más uniforme este impuesto y racionalizar las derogaciones múltiples reservadas a ciertos países, para mejorar el funcionamiento del mercado interior y evitar distorsiones a la competencia.
La idea es que poder aplicar el tipo reducido de IVA, de un 5%, a los productos y servicios anteriormente mencionados, a los que se sumarían los que se ofrecen a domicilio, pensando en los cambios demográficos en Europa, donde cada vez habrá más personas ancianas con necesidad de atención, y los equipos para las personas discapacitadas.
Esto significa que las exenciones que se permiten en la actualidad a determinados países para periodos temporales serán indefinidas, mientras que las aplicadas por algunos Estados a bienes y servicios que no estén en la lista desaparecerán.
También se permitirán tipos hasta un 30% inferiores al normal en algunas zonas geográficas, tal y como disfrutan en la actualidad Grecia y Portugal, aunque la propuesta limita su alcance a servicios y bienes de consumo interno.
Esta propuesta tendrá que ser aprobada, por unanimidad, por los Estados miembros, que la examinarán por primera vez durante el Consejo Informal de Economía y Finanzas que se celebrará el próximo mes de septiembre en Italia.
Sin embargo, Bolkestein indicó que en la lista no se incluyen ni los discos CD ni los DVD, sobre los que ya existe una armonización, pero sí recoge a los libros, porque según el comisario se benefician de "un privilegio que es herencia del pasado" y aunque reconoció que "puede ser un problema, solucionarlo creando más desarmonización no es la solución".
Además, Bruselas pretende eliminar el tipo cero de IVA que se aplica en Gran Bretaña e Irlanda y la super-reducida en Luxemburgo a la ropa y calzado de niños. Esta propuesta de supresión tendrá que enfrentarse a la fuerte oposición de Reino Unido e Irlanda.
Bolkestein reconoció que es consciente de que la iniciativa "probablemente sea criticada", pero aseguró que "en la actualidad ni los padres ni los hijos se benefician" del tipo cero en esos artículos, pues su precio es incluso mayor que en el continente.
Los futuros Estados miembros también están obligados a suprimir el tipo cero antes del 2010, por lo que si la "Comisión tuviera que concederle al Reino Unido e Irlanda lo que quieren, otros países llamarían a mi puerta para reclamar lo mismo". |