Los ingresos tributarios del Estado en los cinco primeros meses del año crecieron un 5,9%, y de ellos un 6,9% el IRPF y un 10,3% el IVA, lo que revela la buena marcha de la actividad económica. En los cinco primeros meses el Estado registró un superávit de 5.306 millones de euros (un 11% más que en 2002) y un superávit primario (descontado el coste financiero) de 12.053 millones.
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El Estado registró en los cinco primeros meses del año un superávit en Contabilidad Nacional (medido con criterios de devengo) de 5.306 millones de euros, lo que supone un 11% más que el registrado hasta mayo de 2002. Esta cifra proporciona una capacidad de financiación del Estado del 0,73% del PIB, ligeramente superior al 0,69% del periodo enero-mayo de 2002. Este saldo positivo de las cuentas públicas es consecuencia de unos ingresos de 46.680 millones de euros y unos pagos de 41.374 millones. Descontados los gastos financieros (pago por intereses) el Estado registró un superávit primario de 12.053 millones de euros, un 1,7% del PIB.
En términos de caja el superávit estatal fue de sólo 231 millones de euros, frente a un déficit de 1.023 millones de euros en los cinco primeros meses del año pasado. Los ingresos no financieros del Estado crecieron un 4,2% hasta mayo, con un buen comportamiento de las aportaciones de los impuestos. Así, los ingresos tributarios crecieron un 5,9%.
La aportación acumulada de los impuestos directos creció un 5%, con un aumento del 6,9% en los recursos generados por el IRPF, a pesar de la reforma que entró en vigor en febrero, y un descenso del 3,3% en la contribución de sociedades. La aportación de este último impuesto está sesgada por las devoluciones, ya que descontadas habría crecido un 11,8%.
La aportación en caja del IRPF en mayo, sin embargo, cayó un 34,9%, como consecuencia de la agilización de las devoluciones del IRPF. En los cinco primeros meses Hacienda devolvió 2.027 millones de euros por IRPF, un 39,3% más que los 1.455 millones de 2002.
Los impuestos indirectos, ligados al consumo, aportaron un 6,7% más, con un avance del 10,3% en el impuesto sobre el valor añadido, y un descenso del 3,3% en la aportación de los impuestos especiales. Sin embargo, hidrocarburos y tabacos, los dos que más aportan, mantuvieron crecimientos importantes, según la Intervención General del Estado.
Por lo que se refiere al gasto, cayó el 3% hasta mayo, por el descenso del gasto financiero (4,5%) y las transferencias corrientes (7%).
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